miércoles, 7 de junio de 2017

MÁS SOBRE HUMANISMO ATEO ANTICRISTIANO.
PENSAMIENTOS DE NICOLÁS BERDIAEFF, EN POCAS PALABRAS QUE INCITAN A LA REFLEXIÓN, SOBRE EL TEMA DE “LAS DOS CIUDADES”, TOMADOS DE SU EXCELENTE LIBRO: “UNA NUEVA EDAD MEDIA”, (Editorial Apolo, pg. 79). MÁS SOBRE ESTE TEMA EN: “LA RELIGIÓN DEL ANTICRISTO” DEL PADRE LEONARDO CASTELLANI, (YA PUBLICADO EN ESTE BLOG);  Y “EL COMPLOT DE LA CONTRA IGLESIA SEGÚN LA DIVINA REVELACIÓN Y EL MAGISTERIO”, DEL PADRE CURZIO NITOGLIA, (A PUBLICAR).  SIENDO ESTAS   ENSEÑANZAS DE TRÁGICA  ACTUALIDAD.

E
l humanismo de lo tiempos modernos ha caducado y, en todos los ordenes de la cultura y de la vida social es sustituido por su antípoda, conduciéndonos netamente a la negación de la imagen del hombre.  La ideología humanista es, en nuestros días, una ideología atrasada, y sería, cuanto menos, regresiva. Sin embargo se relacionan todavía  con sus movimientos las deducciones antihumanistas que el comunismo ha sabido sacar del humanismo para  apropiarlas a nuestra época. Ahora bien,  la época en que vivimos presenta las cosas en su desnudez, es una época en que se descorren los velos. Considerad lo que es, descubierta y desnuda, la naturaleza del humanismo, de ese humanismo que en otros tiempos parecía tan inocente y tan puro.  Cuando no hay Dios no hay hombre; tal es el descubrimiento experimental de nuestro tiempo. Considerad lo que es  desnuda y sin velos, la naturaleza del socialismo, ahora que distinguís sus últimos confines. Pero otra verdad que no está menos desnuda, que no está ya cubierta por ningún velo, es que no existe neutralidad religiosa, ausencia de religión; a la religión del Dios vivo se le opone la religión de Satanás; frente a la religión de Cristo, la religión del Anticristo. El reino neutro del humanismo, que ha querido establecerse en un sentido intermedio entre el Cielo y el Infierno, se corrompe, abriéndose entonces el abismo de arriba y el abismo de abajo. Contra  el Dios-Hombre se levanta, no el hombre del reino neutro e intermedio, sino el hombre-dios, el hombre que se ha puesto en el sitio de Dios. Y establécense los dos polos opuestos; el del ser y el del no-ser.

La religión no puede seguir siendo un asunto privado como querían los tiempos modernos. No puede ser autónoma, como tampoco pueden serlo los demás dominios de la cultura. La religión se convierte, en grado sumo, en algo general, colectivo y que rige todo lo demás. El comunismo lo demuestra. Rompe con los sistemas de independencia y laicismo de los tiempos modernos; exige una sociedad de carácter sagrado, una sumisión de todos los aspectos de la vida a la religión del Anticristo.

[…] Así han llegado los tiempos nuevos en que se ha preferido al ser el no-ser. El hombre no puede vivir solamente para sí y no servir más que a sí mismo. Si carece del Dios verdadero, se fabrica dioses falsos. No ha querido recibir la libertad de Dios, cayendo entonces en una esclavitud cruel ante los dioses de mentira, ante los ídolos. El hombre de los tiempos modernos no ha tenido su libertad de espíritu; y no será en nombre de la libertad que el hombre del fin de la historia moderna se haya alzado, se haya sublevado; no es en nombre de la libertad que haya negado la Verdad. Está en poder de un sueño que le es desconocido, de un poder sobrehumano e inhumano que se apodera de la sociedad cuando ésta no quiere conocer la Verdad, la suma Verdad de Dios…


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