martes, 12 de mayo de 2026

 


Santa María y el diablo

Publicado el 9 de junio de 2025 desde doncurzionitoglia

por Don Curzio Nitoglia


 


LA MUJER 

 

En el cielo aparece “una gran señal: una mujer vestida al sol con la luna bajo los pies y una corona de doce estrellas en la cabeza” (Apocalipsis, XII, 1).

La “mujer” simboliza a la Iglesia en su sentido más amplio, que comprende el Antiguo y el Nuevo Testamento. Aparece en el cielo porque su origen es celestial; de hecho, Dios la fundó y lo celestial es su fin: conducir las almas al Cielo. 

 

Monseñor Landucci (Comentario al Apocalipsis de Juan, cit., p. 123, nota 1) comenta que la mujer es inmediatamente un símbolo de María y en promedio es un símbolo de la Iglesia. El mismo comentario lo da Dom de Monléon (cit., Le sens mystique de l'Apocalypse, p. 191). Monseñor Antonino Romeo comenta que la “mujer” representa, para la mayoría de los Padres, una alegoría de la Iglesia, siendo estrictamente hablando una persona natural, madre de Cristo y de los cristianos, madre de la Iglesia (La Santa Biblia, cit., p. 806, nota 1).

 

Está “envuelta en el sol” porque Jesús, que es el “Sol de la justicia”, la viste y la protege. La “luna está bajo sus pies” como un taburete, simbolizando el desprecio que tiene por las cosas mundanas y cambiantes, representado por la luna que está cambiando. En su cabeza tiene una “corona de doce estrellas”, a saber, los doce Apóstoles del Nuevo Pacto y las doce tribus del Antiguo Pacto. Sin embargo, María SS.  es la Madre de la Iglesia (S. Ambrosio), de ello se deduce que la mujer también simboliza a María (S. Agustín, S. Ambrosio y S. Bernardo).

 

En el versículo 2 vemos a la mujer que “estando embarazada, clama por los dolores del parto”; esto significa que la Iglesia debe sufrir en todos los tiempos, ahora más, ahora menos; pero, incluso en medio de las persecuciones más sangrientas, ella seguirá dando a luz hijos espirituales para Dios. Ahora bien, Santa María dio a luz a Cristo sin dolor, pero los cristianos, de quienes ella es madre espiritual y corredentora, los dan a luz en la vida de gracia mediante la corredención y la compasión, es decir, sufrir y redimir a los fieles subordinadamente a Cristo crucificado: “Commortua cun Christo crucifixo”. 

 

El dragón rojo

 

En el cielo aparece “otro signo: un dragón rojo” (v. 3). El dragón, es decir, una especie de enorme serpiente dotada de alas y patas, figura al diablo y está vinculado al primer libro del Libro Sagrado (Gén., III, 1), siendo enemiga de la Iglesia de Cristo y de María su Madre. Por tanto, en el último Libro de la Biblia hay una escena análoga a la del Génesis: entre una mujer, Eva, y la serpiente o el diablo, que marca el alfa y el omega del Apocalipsis.   

 

Pío IX en la Bula Ineffabilis Deus (8 de diciembre de 1854), definiendo el dogma de la Inmaculada Concepción de María, se refirió a la profecía del Génesis (III, 14-15) y destacó la unión indisoluble entre María, la Iglesia y Cristo en la lucha contra la serpiente infernal. María aplastará la cabeza de la serpiente: “Ipsa conteret caput tuum”, “con Cristo, por Cristo y en Cristo”, como leyeron unánimemente los Padres de la Iglesia y, en particular, el propio San Jerónimo (De perpetua Virginitate Mariae adversum Helvidium, PL, volumen 23, columnas 1883, 193-216). 

 

Finalmente, en la Encíclica sobre la Iglesia: Mystici Corporis Christi (1943) el Papa Pacelli enseña que María “en cuanto al cuerpo era Madre de nuestra Cabeza; pero, en cuanto a su espíritu, Ella pudo convertirse en la madre espiritual de todos los miembros” (AAS 35 [1943], p. 247). María es la verdadera Madre física de Cristo y la verdadera Madre espiritual de los miembros vivos (Maria Mater Christianorum; Maria Mater Ecclesiae). Quien no tiene a María como Madre espiritual no tiene a Dios como Padre espiritual.

 

En el Nuevo Testamento está la realización de lo anunciado al comienzo del Antiguo Testamento (Gén., III, 15), al menos en tres pasajes decisivos, que son casi una explicación o comentario sobre el Génesis. El primero (Lc., I, 26-38) narra que el ángel Gabriel fue enviado por Dios a María para obtener su libre consentimiento al plan divino de convertirla en Madre del Redentor. María dio su consentimiento (“Ecce Ancilla Domini, fiat mihi secundum verbum tuum”). 

 

Observamos, por tanto, un impresionante paralelo entre los tres protagonistas de la ruina espiritual de la raza humana (un hombre llamado Adán, una mujer llamada Eva y un ángel caído bajo la apariencia de una serpiente) y los tres protagonistas de la Redención de la humanidad (el nuevo Adán que es Jesús, la nueva Eva que es María y el ángel bueno que es San Gabriel). 

 

El Evangelio según San Juan (XIX, 25-27) nos muestra a María en el monte Calvario al pie del árbol de la Cruz en el instante del Sacrificio del Redentor; es decir, en el momento en que la enemistad y la contradicción hacia él alcanzaron su clímax. También aquí el paralelismo entre la escena del pecado original en Génesis deja huella: un árbol de la ciencia del bien y del mal, un hombre llamado Adán y una mujer llamada Eva, que en el jardín o montaña del Edén impulsado por el diablo arruinan a la humanidad, perdiendo la gracia santificadora. En el Nuevo Testamento tenemos un nuevo Monte (Calvario), un nuevo árbol (la Cruz), un nuevo Adán (Cristo) y una nueva Eva (María), que con la ayuda de Dios, y la aversión del diablo y sus descendientes (el Sanedrín y la “contra/iglesia”), redimen o recomponen lo que se había perdido en el Edén. 

 

¡Y aquí estamos de nuevo! San Juan vuelve a este paralelo en el último Libro Sagrado (Apocalipsis, XII, 1-6) revelando la lucha entre el dragón y la mujer y el hijo de la mujer. Como puedes ver, la S. La Escritura comienza (Génesis) y termina (Apocalipsis) con la Revelación de la Pasión y Compasión, Redención y

Corredención de María, Madre de la Iglesia, drama, en el que los actores principales son Dios, María y el diablo.

 

Luego, el Apocalipsis retrocede y recuerda la primera revuelta de Lucifer, quien arrastró a un tercio de los ángeles (simbolizados por las estrellas, cf. Is., XXIV, 20; Job., XXXVIII, 7) en su rebelión contra Dios. Ahora bien, en el Apocalipsis, que mira hacia el fin de los tiempos, el dragón “con su cola arrastró la tercera parte de los astros del cielo y las sumerge en la tierra” (v. 4). El color “rojo” del dragón indica su carácter sangriento y “asesino desde el principio” (Jn., VIII, 44). Este versículo se interpreta comúnmente en referencia a las persecuciones de los últimos tiempos, en las que el diablo podrá hacer apostatar a un gran número de cristianos. (Cf. M. Ventas, La Santa Biblia anotada, cit., p. 649, nota 4). 

 

“El dragón está delante de la mujer, que está a punto de dar a luz, para devorar a su hijo” (v. 4). El diablo odia a María, a la Iglesia y a Jesús. Por lo tanto, le gustaría destruirlos o devorarlos, si alguna vez fuera posible, pero “Ella (María/Iglesia) da a luz a un hijo, que debe gobernar las Naciones con “verga férrea” (v. 5). El hijo varón representa a Jesús fuerte y poderoso. “Pero el Hijo fue arrebatado a Dios y a su trono”. Él, como su Iglesia, tendrá que apacentar a todas las Naciones hasta el fin del mundo con un cetro de hierro, es decir, con autoridad y poder;. Este versículo se aplica también a los cristianos nacidos en la vida de gracia de la Iglesia y de María; ellos, especialmente en los últimos tiempos, serán perseguidos por el diablo y el anticristo final y serán gobernados por Jesús no sólo con misericordia sino también con justicia (“in virga ferrea”). Landucci comenta: “El cetro de hierro simboliza no la dureza, sino la omnipotencia y la inapelabilidad del Juicio Final (cf. Ps., II, 8)” (citado, p. 128, nota 5).  

 

Sin embargo, la mujer huye “al desierto, a un lugar preparado para ella por Dios, para ser alimentada durante 1260 días” (v. 6). Estas palabras aluden a la protección muy especial concedida por Dios a la Iglesia en los últimos tiempos, caracterizada por las persecuciones más sangrientas. Nótese que la cifra de “1260 días” regresa, es decir, 42 meses o 3 años y medio, es decir, el tiempo del reinado del anticristo.    

La patrística es unánime en esta interpretación. Sólo para dar un ejemplo, Berengard, un monje del siglo IX, en su Expositio in Apocalypsin (PL 17, 763-907), comenta el Apocalipsis (XII, 6-14) de manera similar al Génesis (III, 14-15) que describe a la “mujer” (María/Iglesia), su Hijo (Jesucristo y los cristianos) y el “dragón rojo” que es la “serpiente” infernal, es decir, Satanás y sus seguidores, (ver. Rev, XX, 2).

 

El dragón lanza un primer ataque contra el Hijo recién nacido de la mujer pero escapa de sus ataques y es secuestrado al Cielo (v. 5); en una segunda ofensiva el dragón ataca a la mujer, que acaba de dar a luz a su Hijo, pero ella también escapa de sus trampas y se refugia en el símbolo “desértico” de la protección divina (Apocalipsis, XII, 6 y 14), que se traga “la ola de agua” lanzada por la serpiente infernal para ahogar a la mujer; en la tercera ofensiva el dragón ataca con “enemistad” a sus hijos o “semilla” (Gen., III, 15) de la mujer y de Jesús, es decir, a los cristianos y la Iglesia, pero, gracias a la Sangre del Cordero y a los dolores espirituales de María, conquistan al dragón (“Ipsa conteret caput tuum”) como Rey y Reina.

 

La Iglesia, de hecho, es el Cuerpo Místico de Cristo, el Verbo Encarnado en el vientre de la Virgen María por obra del Espíritu Santo, en consecuencia los cristianos, miembros de la Iglesia y de la Iglesia, hija de Jesús y María, ganan al dragón, bajo la bandera de Cristo Rey y María Reina, en virtud de la Sangre física y mística de Jesús y María corredentora (Apocalipsis, XII, 11).  La idea fundamental desde el primer Libro Sagrado del Antiguo Testamento (Génesis) hasta el último Libro del Nuevo Testamento (Apocalipsis) es la victoria total de Cristo Rey y María Reina sobre Satanás y sus ángeles. Ahora, San Juan presenta a María como la Madre del verdadero Rey del Universo (Rev., XII) luchando con Satanás, el falso Rey, que es el “Príncipe de este mundo” (Jn., XII, 32; XIV, 30; XVI, 11). 

 

VAMPIRIZANDO.

 

Michele lucha contra el dragón y lo arroja al suelo.

Luego el Libro Sagrado retoma el tema de la primera batalla entre Lucifer y San Miguel en el Cielo (vv. 7-8), que esta vez se aplica principalmente a los tiempos finales, mientras que en el v. 4 se refería a los tiempos iniciales y anunciaba los tiempos finales: “Se produjo una gran batalla en el Cielo: Miguel con sus ángeles luchó contra el dragón y sus ángeles, quienes no triunfaron y perdieron su lugar en el Cielo”. El padre Sales comenta que la lucha desatada en los últimos tiempos por el diablo contra la Iglesia será similar a la de los primeros tiempos (cit., p. 649, nota 8). El hecho de que Lucifer y sus seguidores “perdieran su lugar en el Cielo” se relaciona con la primera pelea entre San Miguel y Lucifer. El Apocalipsis nos hace entender que la derrota de Satanás en los últimos tiempos será para él y los demás demonios como una nueva caída del Cielo y un nuevo encarcelamiento en el infierno (M. Ventas, citadas anteriormente, pág. 650, nota 8).

 

El dragón o la antigua serpiente, llamado diablo o satanás, seduce al mundo, y fue precipitarlo en tierra, y sus ángeles fueron con él precipitados (ver.9). San Juan quiere repetir y explicitar de manera clarísima que el dragón es el diablo, para no dar lugar a duda alguna.

Diablo en griego (diábolos) significa acusador y calumniador. En cambio Satanás en hebreo significa adversario. El papel del diablo es acusar a los hombres frente a Dios, frente a los otros hombres y frente a su propia conciencia con la calumnia  de ser malvados como él, abandonándolos sin esperanzas de huir del pecado.

Lamentablemente muchos hombres con calumnias y acusaciones temerarias le hacen el juego al diablo, y si no se corrigen, tendrán su misma suerte.

En el Cielo oí una gran voz que decía: “Ahora llega la salvación, el poder, el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque fue abatido el acusador de nuestros hermanos, que los acusaban día y noche frente a Dios (v. 10).

Los fieles vencieron al diablo “en virtud de la sangre del Cordero (Cristo redentor crucificado) y por la palabra de su testimonio y menospreciaron su vida hasta la muerte” (v.11); o sea, hasta morir físicamente para no renegar de Cristo y salvar el alma espiritual.

“Por esta alegría regocijaos Cielos y todos los que moráis en ellos. ¡Ay de la tierra y del mar! Porque descendió el diablo a vosotras con gran furor sabiendo que de aquí en adelante le queda poco tiempo”. (v. 12). Se acerca el fin del mundo el diablo será arrojado definitivamente en el infierno. Por eso la persecución será en esos días la más cruel. El Padre Sales comenta que ese tiempo probablemente alude a los 3 años y medio del reino del anticristo (pg. 650, 12).

El dragón combate a la Mujer y a sus hijos.” Cuando el dragón se vio precipitado en tierra persiguió a la Mujer que había parido al Hijo varón. Pero le fueron dadas dos alas de águila grande para que volase al desierto, lejos de la serpiente, donde fue nutrida por un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo” (v. 13).

Con las alas de águila, símbolo de la protección de Dios ella asciende a la contemplación amorosa de Dios. El desierto figura lugares poco conocidos donde se refugiarían los cristianos en los últimos tiempos; como se refugiaron en las catacumbas durante los primeros siglos. (M. Sales, pg. 650, 14). Retorna la misma cifra de “tres años y medio”, la duración de le persecución del Anticristo.

Pero el diablo no se da por vencido y “arrojó de su boca detrás de la mujer como un río de agua, para hacer que el río la arrastrase”. (v. 15). El río representa una enorme masa de tribulaciones y persecuciones. “Pero la tierra vino en ayuda de la mujer”; de manera que Dios salva a la mujer (Iglesia y María) haciendo que la tierra engulla el torrente de agua del río de las persecuciones. (M. Sales 651, 16).

Entonces el dragón, al no haber podido derrocar a la Iglesia y a María, arremete contra los hijos cristianos de María y de la Iglesia. De hecho, “fue a hacer la guerra contra aquellos de su descendencia que permanecen fieles y observan los preceptos de Dios y confiesan a Jesucristo” (v. 17). El diablo se desquitará con los cristianos del fin de los tiempos, que tienen fe y buenas obras. 

 

Landucci comenta: “Satanás está decepcionado de que Jesús haya escapado de su emboscada; en realidad, Satanás ya había intentado matar al niño Jesús, lo que llevó a Herodes a masacrar a los Inocentes (Mt, II, 16) y, finalmente, logró alimentar el odio de los judíos hasta que fue crucificado; pero Jesús en lugar de ser destruido por esa muerte, tomó el título de mérito sublime por su resurrección” (cit., p. 128, nota 5).

 

Por tanto, el dragón “se apostó sobre la arena del mar” (v. 18). De hecho, del mar vendrá (en el capítulo XIII) la bestia del mar (es decir, el anticristo, como veremos pronto). Landucci comenta el presente versículo: “En la vida de la Iglesia militante habrá, más o menos, siempre persecuciones, pero el testimonio y las actividades apostólicas siempre permanecerán. A la Iglesia no le faltará nada necesario para su infalibilidad, según la promesa explícita de Jesús (Mt., XVI, 18; XXVIII, 20). [...].

 

La Providencia nunca permitirá, en la era mesiánica, que las hostilidades se vuelvan excesivamente opresivas en relación con la capacidad esencial de la Iglesia para resistir, de modo que permanezca siempre, con la ayuda divina, en la Unión de Fe y Caridad” (citado, p. 129, nota 6; p. 133, nota 16). Dom de Monléon interpreta místicamente a la “arena del mar” como hombres ligeros e inconsistentes como lo es la arena del mar, contra quienes se desatará la ira del dragón porque de hecho no podía vencer a la “mujer”, al “hijo” y al “fiel” que preferían la muerte física a la del alma. +

 

 

Padre Curzio Nitoglia.

 

 

Nota: La cita completa de los comentarios encontrados en las notas del artículo es la siguiente: El Apocalipsis, comentado por Antonino Romeo, en La Santa Biblia, bajo la dirección y editado por Salvatore Garofalo, El Nuevo Testamento, vol. III, Turín, Marietti, Casale Monferrato, 1960, págs. 763-861. Cornelio un lapida, Commentarius en Apocalypsin, Venecia, 2a ed., 1717. Pier Carlo Landucci, Comentario al Apocalipsis de Juan, Milán, Diego Fabbri, 1964. Jean de Monléon, Le sens mystique de l'Apocalypse, París, NEL, 1984. La Biblia comentada por los Padres, Nuevo Testamento, Apocalipsis, vol. 12, Roma, Città Nuova, 2008. Marco Sales, La Santa Biblia comentada, Turín, Berruti, El Nuevo Testamento, vol. II, Las cartas de los apóstoles – El Apocalipsis, 1914. 

3- Véase F. Spedalieri, Maria et Ecclesia in Apocalypsi XII, en “Maria et Ecclesia”, n. 30, año 1959, págs. 61-70. 

lunes, 27 de abril de 2026

 

EL INDIVIDUALISMO ES UN GOLPE PERVERSSO DE SATANÁS.

Enseñanzas de  Monseñor Marcel Lefebvre, en “Le Destronaron”,                               (ed. San Pío X, pg. 25).-

“La libertad no existe al comienzo, sino al fin. Ella no está en la raíz, sino en las flores y los frutos”. Charles Maurras.

“Independencia del individuo en relación a toda la sociedad, de toda autoridad y jerarquía natural: independencia de los niños con respecto a sus padres; de la mujer con respecto a su marido (liberación de la mujer); del obrero a su patrón; de la clase obrera en relación a la clase burguesa (lucha de clases).

El liberalismo político y social es el reino del individualismo. La unidad de base del individualismo es el individuo (D. de Brienne). Éste es considerado como un sujeto absoluto de derechos (“los derechos del hombre”) sin referencia alguna a los deberes que lo ligan a su Creador, a sus superiores o a sus semejantes, y particularmente sin referencia a los derechos de Dios. El liberalismo hace desaparecer todas las jerarquías sociales naturales, y   haciéndolo deja finalmente al individuo solo y sin defensa en relación a la masa, de la cual no es más que un elemento intercambiable y que acaba por absorberle totalmente.

Por el contrario, la doctrina social de la Iglesia afirma que la sociedad no es una masa informe de individuos (Pío XII,24/XII/1944), sino un organismo ordenado de grupos sociales coordinados y jerarquizados; la familia, las empresas y oficios, las corporaciones profesionales y por fin el Estado. Las corporaciones unen patrones y obreros de una misma profesión para la defensa y promoción de sus intereses comunes. Las clases no son antagónicas sino naturalmente complementarias (León XIII)”.

Algunas precisiones:

*El comunismo soviético fue una modalidad particular; actualmente la revolución comunista, como no hay lucha entre proletarios y patrones, crea nuevos antagonismos dialécticos para que la sociedad viva en lucha permanente.

*La masa, o sea el pueblo desorganizado, individualizado, no existe, es un ente de razón. Propicio a que cualquier malandra liberal o marxista lo encabece y  lo modele a su gusto, aunque siempre reiterando que representa la voluntad del “soberano”.  Cuando se habla de masa hay que entender que cobra existencia por el demagogo que la dirige.

*Una variante análoga muy en boga de esta demagogia escandalosa la practica EEUU cuan invade y usurpa bienes de naciones soberanas a cambio de obsequiarles “democracia y libertad”. De esta manera muchas naciones –particularmente Argentina—habiendo perdido su soberanía, están representadas por las finanzas internacionales que la dirigen, recibiendo en compensación generosos préstamos usurarios, a través de EEUU. +   

 

 

 

 

EL PAPA YANQUI

¿Por qué tomó el nombre de León XIV? Nos interrogábamos entre amigos ¿Acaso para regalarnos con magníficas encíclicas semejantes a las de su homónimo? Hay que dar tiempo al tiempo. Pero, a mi modo de ver será una espera inútil. No lo creo capaz de acusar al imperialismo de su propio país, sometido por el sionismo, que orienta y financia al gobierno USA desde mucho tiempo atrás; causando la enemistad entre las naciones.

La mayor injusticia que se comete contra ellas, sin que nadie de los que deberían se oponga, --porque al imperialismo lo sostiene la finanza internacional-- es violar por la fuerza de las armas sus soberanías, para robarles sus bienes naturales, y dejarlas en la miseria, en nombre de la “democracia y la libertad·.

El tibio y burocrático reclamo por la paz de León XIV es un escandaloso y disimulado apoyo al sionismo, pues ante la masacre en Gaza debería denunciarla a los cuatro vientos; hablando claro, virilmente, aunque significase acusar la barbarie cómplice de su propio país. Igualmente no debería obviar la invasión conjunta a Irán, para formar el Gran Israel; paso previo a la intención judía de dominar el mundo.

Quizá, entonces, León XIV , con sus omisiones querría advertir que pretende imitar y continuar con el intento de León XIII de implantar algo semejante al “ralliement”, para permitirle transar y convivir leal y pacíficamente con el gobierno imperialista y criminal de EEUU. ¿Gobernará en tal caso a la Iglesia de acuerdo a sus ideales modernistas y ecuménicos satisfaciendo a los amos yanquis/sionistas?

Mons. Lefevbre (“Le Destronaron”, pg. 57) expone las consecuencias del  “ralliement” de León XIII. El “ralliement” “provocó una catástrofe política y religiosa” en Francia. Fue “la aceptación leal”, participación propiciada por León XIII al régimen republicano francés. Significó la quiebra del monarquismo francés y el ahogamiento de la resistencia más puramente católica”, ante el laicismo masónico. Así sucederá siempre que se relegue el Reinado de Cristo sobre las naciones para amoldarse a una doctrina herética. Como el anarco-liberalismo.

Esto es una hipótesis, claro está, pero sería realizable estando, pues está, en la línea histórica de los Papas del Vati. 2, con la característica oscuridad hacia la Fe verdadera y la firme inclinación al ecumenismo. Ojalá me equivoque y me sorprenda y se decida a denunciar a viva voz al imperialismo; dando fin a la nefasta influencia yanqui en el Vaticano. Hay que darle tiempo al tiempo… ¡Y rogar para que, mientras tanto, Dios proteja a la Iglesia y a nosotros! +

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¡¡¡ES PARA NO CREER!!!

Hablando de ecumenismo y de la unanimidad de los Papas modernistas del Vati. 2 comento una noticia (You Tube) tan absurda y disparatada como un cuento de hadas…negras. Imaginada o vivida y narrada por el delirio de su protagonista.

Luego del Vati.2 los misioneros comprendieron que con el ecumenismo el apostolado no tenía ya razón de ser.  Ya no interesa a quien se adora, pues todos somos salvos, gracias a Juan Pablo II y su Asís.

Pero ¡Oh sorpresa! Cambió el rumbo de la nueva teología vaticana y se comenta que será beatificado un misionero español, monseñor Lavaka, (QEPD), que imbuido de ferviente ecumenismo indigenista se ofreció para investigar y hacer conocer los secretos religiosos ocultos de ciertos aborígenes del Amazonas.

Acompañado de hermanas claretianas, monseñor se introdujo, con su bagaje ideológico modernista, --Teología de la Liberación, “culto” indigenista a la Pacha mama, moral de situación, etc. -- en las entrañas de la selva amazónica ecuatoriana para “misionar” a los aborígenes, o más bien, aunque suena absurdo, deseando ser catequizado por ellos; con la “verdad” recóndita y ancestral.

 El sarcasmo burlesco es la única manera de comentar las escenas extrañas, asombrosas y demenciales que él mismo describe descaradamente en su libro autobiográfico, ajenas por completo a la moral cristiana y al sentido común. Esto origina que sintamos por él lástima, desprecio, repugnancia .¡A los extremos de bajeza puede llegar la vida del que vive en el error; adquirido seguramente en el seminario modernista !

Monseñor consideraba, en su cerebro configurado por el cuento de la Pacha mama, que el “nudismo” tenía un valor místico por su pureza originaria; era el secreto, la esencia del indigenismo. Imaginó que era una postura litúrgica de un culto primitivo, inocente y espiritual, no contaminado por la civilización ni por el pecado.

Entonces asumió la desnudez de los aborígenes,-- guardada por ellos celosamente a través de miles de años--, creyendo estar viviendo como Adán en el Paraíso terrenal, donde podría desentrañar los misteriosos orígenes del cristianismo, allí ocultos. ¡Ellos pueden enseñar religión a los cristianos!

*

Ahora trataré de amenizar el relato de sus aventuras con algunas situaciones que imaginé, que “necesariamente” deben haber ocurrido como las cuento; pues respeto los comentarios que él mismo describió en su libro. Y principalmente que emanan de la famosa foto donde aparece públicamente desnudo y sonriente junto a cuatro “amiguitos”; pues sólo un tranquito más y conocería el misterio de la vida y de la muerte.

El misionero parece que andaba casi perdido, --acompañado por unas cuantas monjas--, en lo más recóndito de la selva cuando se enfrentó con una bandada de jóvenes indígenas completamente desnudos. Saludó cortésmente y a las chicas les espetó: ¡qué horror! mujeres desnudas! ¡cubran esa impudicia que se van a resfriar! Y a los muchachos: ¡ustedes son una monada, no se van a resfriar! presagiando lo que iba a suceder.

De acuerdo a su ideología indigenista tenía la obligación de compenetrarse, adaptarse, asimilarse completamente al estilo de vida aborigen, para convivir con ellos y como ellos y aclarar el misterio… ¡y se desnudó al llegar a la toldería! ¡

 Así creyó completada su asimilación, sin pensar que era solamente un modernista ridículo disfrazado de indígena; un indígena de pacotilla, con una carga abrumadora de televisión e ideologías ridículas. Fue considerado un extraño en ese ambiente selvático salvaje y maravilloso; una naturaleza que puede, si no se la conoce y respeta, afectar los nervios y provocar accidentes graves.

Si él estaba completamente desnudo frente a las monjas, ¿Cómo lucirían ellas? Inmediatamente la tribu entera lo rodeó curiosamente, pues sus vellos – los indios son lampiños—y su piel blanca y sus maneras afectadas y dulces excitaron a los varones que se le fueron acercando para tocarlo y acariciarlo. Lo de dulce no era por su sabor culinario, pues no pretendían meterlo en una olla, sino por sus miradas insinuantes y actitudes delicadas. El misionero se asustó un poquito: eran muchos, pero él no se iba a amedrentar, y comenzó  muy ufano a devolver las caricias… porque también esa costumbre la debía respetar hasta el fin. Las chicas mirarían decepcionadas: no hacía “apostolado” con ellas.

Pero los aborígenes no eran tontos, para ellos que sobrevivieron con características biológicas apropiadas durante miles de años, en condiciones precarias e inhóspitas ¿que pretendía ese intruso que llegaba con ínfulas de gurú? Completamente ajeno a las tradiciones, costumbres, modos, actitudes tradicionales adquiridas desde tiempos inmemoriales.

Como no tenía alma de misionero, despreció a los indígenas que, como hijos de Dios, seguramente lo hubieran recibido como a un ser “divinizado” si se hubiera presentado con sotana raída y en la derecha alzada la Cruz del Redentor; continuando el maravilloso apostolado de los misioneros que evangelizaron América. O quizá lo hubieran lanceado, pero hubiera quedado una semilla de santidad que Dios hubiera podido brotar; como siempre ocurrió;

¿Fue programado su viaje especialmente a esa tribu, conociendo de antemano sus costumbres, o llegó casualmente a ella? Pero fue justo la más apropiada para desarrollar su mentalidad alucinada de “pacha mamero”. Era un “viejo verde homosexual” comentaron algunos. 

Vivió feliz hasta que una mañana lo fueron a buscar; al oírlos saltó de la cama, donde dormía con una de las monjas, a las apuradas, desnudo, gritando ¿Dónde están mis pantalones!?

Y basta de detalles sórdidos; que son de imaginar. El que quiera atormentarse y divertirse lea su libro.

En otro viaje, el 21 de julio de 1987, acompañado de la monja Inés llegó a la selva en helicóptero. Cuando fueron a buscarlo al día siguiente lo encontraron muerto a lanzazos. La muchachada no sabía cómo sacárselo de encima. No se mencionan conversiones ni secretos recónditos descubiertos. Nada de nada. Luego de divertirse con él, se cansaron y lo mataron. ¡Otra inocente costumbre que no llegó a descubrir!

 Así como llevaron al Vaticano un muñequito de la Pacha mama, -- impulsada por el Tucho y el León para ponerla a la par de la Santísima Virgen- -; es posible que lleven a unos cuantos muchachos y chicas de la tribu, para solaz de los cardenales modernistas. Y para contar con otra secta en la próxima reunión ecuménica de Asís. Este Museo de los horrores se está poblando con seres que develarán misterios sobre el cristianismo, hasta hoy ocultos.   

Ahora monseñor Lavaka es famoso, ¡y quizá León XIV lo beatifique por su extraño ecumenismo.

***

¡¡¡ GRACIAS A DIOS !!!

Considerando el persistente desprecio y agresión del Vaticano 2 contra la FSSPX, con su  política demoledoras y “sucia”, temía que la FSSPX  picase el anzuelo que le tendía el taimado “Tucho” para comenzar un diálogo interminable  con el fin perverso de desestabilizarla y agotarla; hasta que ya –en la ruina humana-- no necesite nuevos Obispos: ¡desaparezca!

Es posible conjeturar que el Vaticano modernista viendo su obra aceleradamente maltrecha, alargue el desencuentro para evitar doblegar su orgullo reconociendo y admitiendo, frente a frente, el triunfo de la FSSPX.

El diálogo propuesto por el Vaticano es absurdo, indecoroso y prepotente, exigiendo como condición excluyente que la FSSPX acepte totalmente el Vaticano II y su espíritu. Esto significa que debería abandonar la Tradición  milenaria de la Iglesia contraviniendo los deseos de su fundador: monseñor Lefevbre, de toda la Tradición y de los fieles.

Al fin el Tucho se está tragando la bilis. Pues se oyó la voz clara, definida y terminante, --sí sí no no – de la FSSPX poniendo la situación en sus justos y verdaderos términos; una voz que ya no estamos acostumbrados a oír en el Vaticano. No es la FSSPX la que debe aceptar el Vati. 2 y su espíritu, sino el Vaticano es el que, debido a sus errores y novedades grotescas, debe retractarse por los estragos trágicos que ocasionaron a la Iglesia, y que están a la vista. Contra hechos no valen argumentos.

Fue una voz clara, viril, motivada por la Fe, la Esperanza y la Caridad para continuar salvando almas. ¡La Iglesia de siempre continúa viva! ¡Gracias a Dios!

Por último, el planteo insidioso del Vaticano descubre que su propuesta es idéntica a la que EEUU está aplicando contra Irán. ¿El terrorismo político yanqui imitado y aplicado en el Vaticano por León XIV contra la FSSPX? Si los países avasallados y ultrajados no aceptan las pretensiones totalitarias yanquis, les sobrevendrá el aniquilamiento y la muerte, amenazó Trump. Sin intervención diplomática, ni discusiones ni polémicas. Calladitos y obedientes. Los problemas lo solucionan la punta de las bayonetas… o los dólares.

Pero la FSSPX obedeció a  Dios antes que a los hombres. +    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 8 de abril de 2026

 

 

¡EL ODIO GOBIERNA EL MUNDO!

 

¿POR QUÉ TANTO ODIO A LA IGLESIA, A LA TRADICIÓN, A LA SANTA MISA, A LA EUCARISTÍA, A LA SANTÍSIMA VIRGEN…? ¿POR QUÉ TANTO ODIO SOCIAL? ¿POR QUÉ TANTO ODIO INTELECTUAL? ¿PORQUÉ TANTO ODIO A LA VERDAD, AL BIEN Y A LA BELLEZA? ¿POR QUÉ TANTO ODIO INTERNACIONAL?

 

¡PORQUE EL MUNDO ESTÁ REGIDO POR LA PERFIDIA DE PERSONAJES ENDEMONIADOS QUE ODIAN A  JESÚS, DIOS VERDADERO!

 

 

 LA REVOLUCIÓN DE LOS ENDEMONIADOS SIN DIOS, INICIADA EN ANTROS HERÉTICOS, TOMÓ CUERPO A FINES DEL SIGLO XXVIII, IMPIDIENDO QUE LOS PUEBLOS SE BENEFICIEN CON EL SANTO ESPÍRITU DE JESÚS PARA QUE REINE EL BIENESTAR POPULAR, EL BIEN COMÚN Y LA INDEPENDENCIA DE TODOS LOS PUEBLOS. DEJÁNDOLOS EXPUESTOS A LOS CAPRICHOS Y LA AMBICIÓN DEMONÍACA DEL IMPERIALISMO LIBERAL CAPITALISTAS:

LA FRATRIA SATÁNICA USA, G.B. E ISRAEL

 

SE ABANDONÓ A JESÚS Y SE DESENCADENÓ EL INFIERNO,

 COMENZANDO EL REINADO DE LA DIOSA RAZÓN CON EL CULTO A GRAN ESTAFA DE LA DEMOCRACIA LIBERAL. LA DIFUNDIÓ LA MASONERÍA JACOBINA POR EL MUNDO ENTERO, JUNTO A LA AMORALIDAD DEL “PROHIBIDO PROHIBIR”.  DESDE 1945 DOMINA LA VIDA ENTERA: LA CULTURA, EL ARTE, LA POLÍTICA, PERIODISMO, SOCIEDADES Y PERSONAS.                                                                                                       LUEGO DEL CONCILIO VATI. II TAMBIÉN LA JERARQUÍA TRATA DE CONVIVIR FRATERNALMENTE CON ELLLA; AUNQUE ES UN INVITADO MOLESTO E INDESEABLE PARA LOS SIN DIOS.

 

 DESDE ENTONCES YA POCO VALE LA DIPLOMACIA EN EL MUNDO: SÓLO SE DIRIMEN LAS DISPUTAS MEDIANTE GUERRAS INMISERICORDIES, AGREDIENDO A LOS PUEBLOS SOBERANOS PARA APODERARSE DE SUS BIENES.

 

 Pero ¿es posible creer que en el siglo XXI existan seres endemoniados que gobiernan las naciones? ¿Es posible aceptar que los principios de la Revolución de 1789 fundamente la filosofía política actual, y la teología de la Iglesia post-conciliar?

 

Si absolutamente, hoy día con el martirio de palestinos en Gaza, se renueva el “exterminio sagrado” de “todo lo que respira”, principalmente mujeres y niños, según narra el Antiguo Testamento, ejecutado por seres endemoniados.

 

Es posible, también, porque la degradación comienza cuando desde el “jardincito”, con dibujitos de “Hollywood” y mascotitas “humanizadas”, a los niños se les “lava el cerebro” inculcándoseles los perniciosos hábitos liberales que lo van “deformando”. Y así va creciendo su edad y su estilo de vida libertario; hasta que es el “leitmotiv” de su vida, y comprende que los límites morales son los que le impiden, por ejemplo, convertirse en un cruel financista, o en un político ladrón o, en definitiva, en un perfecto masón, --que es su sueño dorado. 

 

Una vez pisoteados esos límites, pasa a integrar el desgraciado conjunto de dirigentes endemoniados que impiden la restauración Argentina. Malos hábitos comunes en los políticos liberales, renegados de todas las raíces, con el cuento de la “democracia” capitalista y subversiva, que lleva a la explotación popular en beneficio de los imperialistas, al remate del territorio nacional, a la anarquía social…

 

¡¡¡CUANDO LLEGAN AL FIN DEL CAMINO LIBERAL LOS POLÍTICOS  APOSTATAN, Y DESAPARECEN CON LA BOLSA PLETÓRICA!!!

 

Hay gradación, claro está, porque el pueblo, igualmente sometido por la escuela laica y el periodismo apátrida intuye que los políticos liberales nada resolverán. Aumentando la miseria vive angustiado, engañado, rogando la intervención divina y deseando quizá sin darse cuenta, de la necesidad de un gobierno patriótico, paternal y responsable, ejercido por un Caudillo, o un Líder.

 

Mientras tanto empeoran las relaciones familiares y sociales, pues al vivir la gente en un estado de desasosiego y de presentimientos funestos, se acogen en un egoísmo que ya no respeta ni valora ni, menos aún, ama al prójimo. Manifestándose en el trato cotidiano cuando se actúa con mala educación, trato agresivo, desprecio, envidia… Herencia del gobierno de los endemoniados; pues el pueblo siempre imita a los gobernantes.

 

*

El odio liberal y protestante a la Tradición prevalece en las cumbres vaticanas, y por ende se extiende a los sacerdotes “papólatras” sin discernimiento propio, pues no se debe obedecer ciegamente lo que afectan la verdad y el bien. El Papa –a quien se le debe acatar pero, en este caso extremo, que parece querer prohibir nuevos Obispos para la FSSPX, se lo debe acatar, pero no obedecer, según válida expresión española de Alfonso X el Sabio-- ; pues demora una resolución dilatoria, hipócrita y maquiavélica, para no manifestar abiertamente su política modernista.

 

Continuando la línea de sus predecesores del Vati II, León XIV niega que se esté la desacralizando el catolicismo, y con unas palabritas de compromiso, se desentiende del derrumbe religioso y de la convivencia pacífica y fraterna nacional e internacional. Parece no ver el angustioso estado religioso y social, la ignorancia y amoralidad de los fieles y de muchos sacerdotes; sólo ve lo que desea ver.

 

A León XIV le cuesta desembarazarse del “yanquismo” como a Bergoglio del porteñismo. Debería anatematizar al Estado yanky, quesegún fuentes confiables, sólo desea continuar las guerras como medio de solucionar problemas internos –como ocurrió en otras ocasiones--. De esta manera se ve en la necesidad de proclamar que la situación de la Iglesia y del mundo es inmejorable, o al menos reformable en neta línea modernista, para justificar el proceso modernista del Vaticano II.  

 

Desde Juan el “bueno”, Pablo VI, Juan Pablo II, y el resto de los nuevos papas, sin excepciones, ¿se “equivocaron” fieramente cuando hablaron de la elevación religiosa, moral, cultural y política del hombre actual? Sometidos por la ideología modernista, y faltos de formación filosófica tomista (por sus frutos los conoceréis); estos papas, y con ellos tatos cardenales parásitos, si admiten, a regañadientes, algún atisbo calamitoso en el mundo y en la Iglesia afirman que se debe a no haber asumido plenamente los principios revolucionarios del ’89 que orientaron el Vaticano II. Y la solución que proponen es: más, mucho más ’89.

 

Otra paradoja absurda la expresó Pablo VI cuando aconsejó tratar en un loquero a Monseñor Lefebvre, siendo qué era él quien hubiera debido internarse, por sus indignas y falsas declaraciones en la UN, por ejemplo. No quisieron escuchar ni leer a Monseñor Lefebvre, porque se les hubiera venido la estantería abajo, al demostrar el fracaso del Vaticano II.

 

Pero contra hechos no valen las palabras, y la FSSPX invoca   justificadamente “estado de necesidad” de nuevos Obispos, para continuar salvando almas.  Pero para los modernistas es más importante salvar el “dogma vaticanista” que las almas de los fieles… y las de ellos mismos.

 

En su libro “Le Destronaron”, donde explica magníficamente la Doctrina tradicional de la Iglesia, Mons. Lefebvre trae la siguiente cita de Mons. Gaume, referida al actual y permanente odio teológico contra la Tradición, único que explica la calamitosa política vaticana:                                                                                                                                             

 

“Si arrancando su máscara le preguntáis (a la Revolución) ¿quién eres tu? Ella os dirá: --Yo no soy lo que se cree. Muchos hablan de mí y pocos me conocen. No soy ni el carbonarismo… ni el motín… ni el cambio de la monarquía en república, ni en la sustitución de una dinastía por otra, ni la turbación momentánea del orden público- No soy ni los aullidos de los jacobinos ni los furores de la Montagne, ni el combate de las barricadas, ni el pillaje, ni el incendio, ni la ley agraria, ni la  guillotina, ni los ahogamientos. No soy ni Marat, ni Robespierre, ni Babeuf, ni Mazzini, ni Kassurth. Esos hombres son mis hijos, pero no yo. Esas cosas son mis obras, pero no yo. Esos hombres y esas cosas son hechos pasajeros y yo soy un estado permanente. Soy el odio de todo orden que no haya sido establecido por el hombre y en el cual no sea a la vez rey y Dios. Soy la fundación del estado religioso y social en la voluntad del hombre en lugar de la voluntad de Dios. Soy Dios destronado y el hombre en su lugar. He aquí porqué me llamo Revolución, es decir Subversión…”.

 

(nota del blog: si hoy actualizásemos la lista de personajes que actúan o son “endemoniados” sería interminable: Netanyahu a la cabeza, Trump, Churchill, Stalin, sacerdotes sin fe, artistas psicodélicos contra natura, profesionales que sirven al oro y no al pueblo, políticos perversos que, en nuestro país repudiaron y atentaron contra todos los valores, traicionando su misión, como Rivadavia, Sarmiento, Alberdi, Mitre… etc…)

 

Hoy día horrorizados por la masacre en Gaza, algunos “caídos del catre”, despiertan con el golpe y comienzan a descubrir que existen seres dominados por un odio asesino, --desde largos siglos atrás--. Estos “distraídos”, si continuasen dudando, deberían recodar las palabras de Jesús a los fariseos, y leer Satán sobre la ciudad, de Bigne de Villeneuve (ed. Nuevo Orden).

 

 

DOSTOYEVSKY, en el siglo XIX, conoció perfectamente el predominio del odio de los endemoniados en la sociedad rusa, --que hoy ya rige en todas las naciones--,  y así lo describió:

 

“¿No sabe usted que ya somos enormemente fuertes? Los nuestros no son solamente los que degüellan y queman, los que hacen blancos clásicos o muerden. Esos no hacen más que estorbar. Yo, sin disciplina, no comprendo nada. Porque yo soy un tunante, no un socialista ¡ja,ja! Oiga usted; yo los tengo contados a todos: el maestro que se burla de Dios y de su cuna, ya es nuestro. El colegial que mata a un campesino para experimentar emoción, ya es nuestro. El jurado que absuelve de todos los crímenes, nuestro. El fiscal que teme mostrarse en el juicio poco liberal, nuestro, nuestro. Los administradores, los literatos, ¡oh, nuestros!, terriblemente nuestros, y ellos mismos lo ignoran. De otra parte la obediencia de los colegiales y de los imbéciles ha alcanzado su más alto grado; a los profesores se les ha reventado la vesícula de la hiel; por doquiera, una vanidad de proporciones desmedidas, un apetito bestial, inaudito… Sabe usted una cosa, sabe usted una cosa: ¿a cuantos cogemos con las ideicas ya preparadas? Cuando salí de Rusia hacía furor la tesis de Littré, según la cual el crimen era una locura; vuelvo…, y ya el crimen no es una locura, sino precisamente el buen sentido, casi un deber, por lo menos una noble protesta. Vamos ¿cómo no ha de matar el hombre culto si necesita dinero? Pero estos son sólo ligueras muestras. Pero estos son sólo ligeras muestras. El dios ruso ha huido ya ante el alcohol. La gente se emborracha, se emborrachan las madres, se emborrachan los hijos; las iglesias están desiertas, y en voz alta se dice: ‘doscientos palos o saca un litro de aguardiente’. ¡Oh, deje usted que crezca esta generación! ¡Lástima únicamente que no haya tiempo para aguardar, sino, podrían emborracharse aún más! ¡Ah, qué lástima que no haya proletarios! Pero los habrá, los habrá, a eso vamos…

 

“Pero una o dos generaciones depravadas son ahora indispensables; de una depravación inaudita, ruin, en que el hombre se convierta en un ser asqueroso, cobarde, cruel, egoísta… ¡Ha aquí lo que hace falta! Y, además, sangrecita fresca para que se acostumbre…”  (Dostoyevsky, “Demonios”).

 

“EL LIBERALISMO ES LA REVOLUCIÓN EN TODOS LOS DOMINIOS, LA REVOLUCIÓN RADICAL” (MONS. LEFEBVRE, “LE DESTRONARON”). EL ODIO DE LOS SIN DIOS LO IMPREGNA TODO; DESVIANDO EL CAMINO AL CIELO.                                                                                                          ¡ALERTA! ¡YA IMPUSO LA DISCORDIA Y EL PECADO ENTRE NOSOTROS, PARA ACABAR CON LA VERDAD, EL BIEN Y LA BELLEZA !

 

Estos seres perversos –algunos de los cuales mencioné, de una larga lista interminable-- son exaltados en la escuela liberal y en el periodismo sobornado --por ser filo-judíos-- como paradigmas dignos de imitar por todos los ciudadanos… (¡modelos infames que en nuestro país descienden del unitarismo!).

 

En su libro: De Tumba en Tumbo. Ignacio Anzoátegui, (ed. Theoría, pg. 52) con la gracia y la audacia del artista trae esta notita que no resisto en entregar:

Aspasia,                                                                                                           (los dirigentes usan el “dogma” de la libertad de opinión para la exaltación de la podredumbre).

“En la Grecia clásica la libertad sexual era una de las tantas conquistas o, mejor dicho, derechos del espíritu humano, porque en aquellos tiempos se ignoraba totalmente la existencia del sexto mandamiento. Seamos fieles de una vez por todas con nuestras almas. Olvidemos, si es preciso a Grecia y pensemos en nuestro siglo actual. Recordemos sólo que ayer la prostitución era de la cintura para abajo y que hoy es de la cintura para arriba. ¿es peor la primera que la libertad de opinión?  ¿Es que el cerebro emputecido debe gozar de mayores garantías legales que el puterío natural? ¿Por qué la policía de los países presuntamente civilizados persigue a Lily, a Henriette, a Chouchou, a Mimí y no persigue a Sartre, Camus, Simone de Beavoir o a Moravia? Misterios, misterios, misterios de la cobardía. Pánico al papel impreso. Miedo de las autoridades a ser tachadas de nazis”.*