domingo, 18 de julio de 2021

 

EL JUICIO UNIVERSAL Y LOS POLÍTICOS.

ARTÍCULO ESCRITO POR EL RECORDADO PADRE LUACES.

Es de fe que las almas de los que mueren reciben, según sus méritos, el premio o el castigo,  pero esto no puede acontecer sin un juicio previo, que se llama juicio particular. Esto ha sido definido por el Papa Benedicto y por el Concilio Florentino. Leemos en San Lucas: “Sucedió, pues, que murió el pobre (Lázaro) y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham, y murió también el rico y fue sepultado en el infierno” (16/22). “Y por cuanto los hombres les está establecido morir una vez, y después de esto, el juicio”. (Hebreos, 9-27).

Jesucristo en la Cruz le dijo al buen ladrón: “Hoy estarás conmigo en el Paraíso” (Lu. 23-43). El Juez será el mismo Jesucristo”. “ Aunque el Padre no juzga a nadie sino que ha entregado al Hijo todo el poder de juzgar” (Juan 5-22). El juicio particular carecerá de toda solemnidad y aparato judicial.

También es de fe, además de este juicio particular habrá otro juicio llamado universal. El Símbolo de los Apóstoles dice: ”De allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos”, y el Símbolo Atanasiano añade: “A cuya venida todos los hombres han de resucitar con sus cuerpos y han de dar cuenta de sus propios actos”. Dice Santo Tomás: “Todo hombre es cierta persona singular y además parte del género humano, por lo tanto le corresponde un doble juicio: uno singular, que se verifica después de la muerte, y otro juicio que le corresponde por cuanto es parte de todo el género humano”. Dice San Mateo (25-31): “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los ángeles con Él, se sentará sobre un trono de gloria y se reunirán en su presencia todas las gentes, y separará a unos de otros, como el pastor separa a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a la derecha y  los cabritos a su izquierda”. Puesto que todos hemos de compadecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que hubiere hecho por el cuerpo, bueno o malo” (2 Cor. 5-10).

Si todos, inmediatamente después de la muerte, hemos de ser juzgados por Jesucristo en el juicio particular, ¿porqué todos hemos de ser juzgados en el juicio universal? A esto responde así el Catecismo de San Pío X: “Hemos de ser juzgados en el juicio universal por varias razones: 1ª. para gloria de Dios; 2ª. para gloria de Jesucristo; 3ª. para gloria de los Santos; 4ª. para confusión de los malos; 5ª, finalmente, para que el cuerpo tenga con el alma su sentencia de premio o castigo”.

Ahora preguntamos: ¿cuál será en el juicio universal la confusión de los malos? A esto responde el Catecismo: “En el juicio universal será grandísima la confusión de los malos, mayormente la de aquellos que oprimieron a los justos o procuraron en vida ser estimados como hombres buenos y virtuosos, al ver descubiertos a todo el mundo los pecados que cometieron, aún los más secretos”.

¡Cuán grande será la confusión, no de los hombres privados, sino la de los hombres públicos que están constituidos en autoridad, al ver cómo defraudaron a sus súbditos que ingenuamente confiaban en ellos!

Entonces comprenderemos perfectamente porqué nuestros gobernantes anteriores endeudaron al país con una deuda tan enorme y en parte fraudulenta, y porqué nuestros gobernantes actuales quieren pagar toda esa deuda y aún la parte fraudulenta. “Cosas veredes, Sancho”.

 

Reverendo Padre Miguel Luaces, S. V. D.

QEPD

(Artículo publicado en el Boletín PATRIA, del Movimiento Nacionalista de Jujuy, en 1983).

  

 

LAS DROGAS CAMPEAN SOBERANAS.

En las clases que dictaba el profesor Genta en su domicilio, a fines de la década del ’50, mantenía la esperanza patriótica de la restauración de la Patria encabezada por las Fuerzas Armadas, puestas al servicio de la Soberanía nacional.

Por lo cual, me sorprendí, leyendo en su magnífico libro “El asalto terrorista al poder”, con sus clases póstumas dictadas durante 1973, sus admoniciones a los Altos mandos del Ejército, sometidos a los intereses de los gobiernos cipayos de turno, resguardando los privilegios y la corrupción, y olvidando su misión primordial y gloriosa de defender la Soberanía nacional. Hoy dia la actuación de las Fuerzas armadas empeoró, aventado las esperanzas que tuvo el profesor.

Por otra parte, hay que considerar que no vivimos en la época de Rosas, cuando era decisivo el valor personal que entonces sobraba, en los enfrentamientos bélicos. Mientras que actualmente la técnica prevalece y el valor se disimula.

 Para luchar por la Soberanía, deberíamos enfrentar a los misiles de las potencias del mundo y a los intereses traidores de los cipayos ‘nacionales’, liberales, masones  y marxistas. Pero nuestras FFAA están inermes, desvalidas y desarmadas. Ni siquiera los podríamos rociar con aceite hirviendo, porque es caro y está escaseando. La disparidad es absoluta.

Una decisión bélica obliga a meditar profundamente. antes de largarse con una pizca de posibilidades de triunfar. El  Ejército tampoco  está capacitado mentalmente para sobrellevar un enfrentamiento, luego del eficiente lavado de cerebro realizado en las Academias militares por profesores liberales y marxistas de la Universidad reformista. Y menos aún se vislumbra la aparición de un verdadero Caudillo que lo soliviante y dignifique.

¿Para qué armas, entonces? ¿Acaso las FFAA justifican su existencia desfilando con uniformes de 1810, o pintorescos cambios de guardia? (Imitando la payasada inglesa para que los abribocas aplaudan a la ‘virtuosa’ reina)  ¿Ni siquiera vestidos como Colorados del Monte? ¿Veremos algún día, un espectacular desfile al estilo ruso con soldados argentinos armados hasta los dientes y miradas estremecedoras, mostrando que alguien vela por nuestra Patria?

Por lo tanto, para sobrellevar esta desgracia, antes de quedarse de brazos cruzados, podrían enfrentar a una mafia extranjera que está acabando con la juventud argentina; un enemigo satánico fomentado por las potencias progresistas. Una nueva guerra anglosajona del opio, para reblandecer el espíritu bélico de los soldados, amodorrar a los pueblos y dominarlos fácilmente.

Evidentemente es una misión subalterna a la defensa de la Soberanía política, pero se recuperaría la soberanía moral, cortándoles las alas a los buitres que mercan con drogas, salvando de la muerte a nuestra juventud. Claro que se les vendrá el mundo encima, pero nuestros muchachos merecen el sacrificio, y el Ejército pagaría, en parte, su deuda con la Nación.+                

sábado, 17 de julio de 2021

 

 La libre navegación de los ríos argentinos.

La libre navegación de los ríos fue un intento para desmembrar la integridad territorial argentina, planteado durante el gobierno del general Rosas. Los unitarios pretendían, por supuesto, que las flotas sitiadoras del puerto de Buenos Aires, penetren libremente al interior del país, vía Paraná, comerciando directamente con las provincias litoraleñas; obviando los altos intereses nacionales de la Confederación. Como no podían contra Rosas, a los imperialistas los movía una intención política solapada, vigente aun hoy día:  . desmembrar el territorio nacional, para dominar fácilmente un conjunción de pequeños Estados indefensos.

La excusa que argüían era simplemente comercial, pero ocultaba intenciones políticas. Los comerciantes mesopotámicos inescrupulosos, actuaban de acuerdo a lo escrito en una carta, citada por Irazusta, del secretario de Estado mendocino dirigida a Baldomero García, el 13 noviembre 1845: “Los comerciantes… no se fijan si el gobierno debe conservar su dignidad aun a costa de los mayores sacrificios. Lo que quieren es que haya comercio; nada les importa lo demás”.

Además, el peligro político estaba latente. Lo comenta don Vicente Sierra (Historia Argentina  t, IX, 445 sgs.):  “Dichos ríos eran rutas que las unían a todo el mundo, por lo mismo una tentación de autonomía y hasta de total independencia del resto de la Confederación, puesto que el localismo era para ellas un sentimiento tanto o más agudo que el nacionalismo”.

Esos cipayos, teniendo grandes intereses personales, comerciales y políticos en juego, exigían la libre navegación internacional. Como es sabido, incluso Urquiza se enriqueció exorbitantemente comerciando pérfidamente con los unitarios de Montevideo, proveyendo carne fresca a los buques que sitiaban el puerto de Buenos Aires. Si este personaje traicionaba a la Confederación, todos los comerciantes se sentían justificados para imitarlo.

Don Juan Manuel, acompañado de Arana, se opuso terminantemente con su diplomacia estrictamente nacionalista, no porteñista sino nacionalista, pidiendo sacrificios personales hasta el fin del bloqueo. Él, sus colaboradores y los patriotas que lo seguían a muerte  tenían una visión nacionalista de la política argentina, que los impulsaba defender la Patria sobre todos los intereses personales mezquinos. 

El profesor Genta (Correspondencia entre San Martín y Rosas 1950, pg.10) dice que, como correspondía, Rosas se atuvo a los Tratados vigentes:

 “El Convenio Arana-Southern en su artículo primero, establece que el gobierno inglés se obliga a evacuar definitivamente la isla de Martín García, devolver los buques argentinos de que se había apoderado y a saludar el pabellón de esta Nación con una salva de 21 cañonazos; y el artículo cuarto, reconoce que la navegación del río Paraná es interior y que está por lo tanto sujeta únicamente a las leyes y reglamentos de la Confederación Argentina; y reconoce que la navegación del río Uruguay es común y está sujeta a la reglamentación de las Repúblicas fronterizas del mismo”

Luego de Caseros triunfa el espíritu masónico entregando la soberanía nacional, al caducar la diplomacia argentinista. Comenta don Julio Irazusta (Ensayos Históricos, ed. La Voz del Plata, pg.29):

“…irreparable fue la pérdida sufrida por el espíritu nacional al faltar entre sus representantes más calificados quien recogiera en un sistema intelectual coherente las enseñanzas deducibles de la diplomacia de Rosas, tan admirable en su firmeza como por su irreprochable base de confraternidad inter-americana y justicia con todas las naciones”.

Actualmente, podríamos sintetizar este problema diciendo: manos delictivas continúan ofreciendo sobornos corruptores, para acentuar su predominio sobre el país, exigiendo la libre navegación; y las manos delictivas del Régimen ansían recoger dólares a manos llenas, bajo poncho, aun a cambio del despedazamiento del país. Los personajes se suceden, y la tozuda traición liberal se repite, hoy como ayer.

*Nota: El camarada Alejandro Biondini, de Frente Patriótico, publicó en su canal una charla con datos y una interpretación nacionalista muy interesante sobre este tema.

martes, 6 de julio de 2021

 

ODIO A ITALIA

De los protestantes y masones, por Romana y por Católica.

Fui con mi esposa a conocer Italia hace ya varias décadas, ¡Cómo turistas!, pero no inmersos en esos rebaños que organizan las Agencias llevando a los turistas de un lado para otro sin detenerse para admirar y soñar; tan humorísticamente descriptos por Julio Camba,  pues llegamos ‘a la buena de Dios’, para conocerla, caminarla, admirarla,  arrostrando  imprevistos.

Llegamos exultantes de entusiasmo por los siglos de romanidad que alentaban en nuestra alma; que de ninguna manera menoscababa nuestro amor por la argentinidad. Porque si España es la madre de nuestra Patria, Roma es nuestra nonna, la genitora única e inigualable; y gracias a ellas los argentinos estamos enraizados  en Grecia y en la Historia universal, desde la Creación.

¡Pero cómo nos decepcionamos al sufrir en contacto con tantas miserias humanas! ¡Y cuántas maravillas de insuperable arte antiguo nos fascinaron! Obras que hoy día, próximos ya a la divinización humana, según vaticinan los ‘amos del mundo’, ningún artista sería capaz ni siquiera de emparejar, por carecer de conocimientos técnicos, de sentido común, de inspiración poética, de amor a la Belleza con sacrificio fecundo, de humanidad, en suma; mercantilizados, dolarizados, infructuosos.

¿Cómo no advertimos al partir, que viajaríamos hacia un mundo moderno y globalizado, protestantizado y mamonístico? Un mundo materializado corriendo tras el dinero. El mundo creado por Hollywood, ensuciando Italia.

 Cuando niño, criado en una familia que aun conservaba el espíritu, las costumbres y  el idioma italiano, aunque todos ya éramos tan argentinos como los  de “pura cepa”. Era, como tantos inmigrantes que llegaban con el corazón vacío para llenarlo de amor a la Patria que los recibía, más íntegramente argentinos que muchos personajes de familias ‘tradicionales’ de la oligarquía liberal.

Por ese entonces, hace ya tantos años que aún no existía la televisión para atontar la imaginación de  los niños, uno de mis  entretenimientos era  contemplar las postales que, en blanco y negro, o en sepia,  quizá un  tanto borrosas, en las primeras décadas del siglo XX, nos habían enviado nuestros parientes desde Italia.  Las miraba extasiado, buscando, inclusive con una lupa, el gesto de los rostros, los detalles de los vestidos,  todo lo que me diera idea de cómo se vivía en ese entonces. Soñaba que yo estaba entre ellos, viviendo una aventura en esa Italia que tanto admiraba.

Hoy día, los documentales de la TV nos ofrecen imágenes perfectas de esos mismos sitios, con todos los detalles descubiertos, que de ninguna manera exaltan la imaginación. Imágenes fugaces que nos abruman sin enraizarse en nuestro recuerdo.

¿Dónde quedaron los típicos personajes que vivían en las postales? ¡Qué ingenuidad la nuestra, que decepción! Murieron arrasados por los nuevos tiempos. Imposible imaginar la discordancia entre uno y otro estilo de vida. Los pueblos y ciudades maravillosas se mantienen, pero los que hoy allí habitan  son bárbaros tecnócratas. Ya no viven allí, sólo los ocupan. Para lucrar con ellos.

En las grandes ciudades, Milano, Torino, Nápoles, la arquitectura inigualada, el urbanismo nacido espontáneamente; esculturas, monumentos, teatros, catedrales. También mi curiosidad observaba los primeros autos que se inventaron; los caballeros señoriales, sombreros y bastones, ostentando elegancia, dignidad, platicando en los cafés, en las populosas galerías. Los canillitas sonrientes, y los vendedores ambulantes en sus carritos. La vida era plácida, el tiempo regulando la lentitud aparente, física, que aceleraba la imaginación y la inteligencia; y por supuesto, y sobre todo, las bellas damas distinguidas, ataviadas con sus sombreros, sombrillas, guantes y esos vestidos tan cubiertos que incitaban a imaginar la belleza que cubrían; porque aún el desnudo promovido por el mundo anglosajón, como toda la basura cultural que nos asfixia, se desinteresa del interés estético por la belleza femenina insinuada.

Ya ni en los pueblos y caseríos se admiran esas bellas campesinas ataviadas con sus vestidos regionales tradicionales ¿Ni los rudos ‘contadini’ que saludaban al paso; la alegría de los bailes y canciones populares; la pobreza sobrellevada con dignidad; las pensiones populares, si, aún con chinches en los colchones; las carretas y las diligencias que molían los huesos tronando sobre el adoquinado, o en medio del polvo de los caminos; el vino patero y la ’minestra’ casera que restauraban la vida; la Fe de los curas y de todos, pues la Fe sustentaba la vida; y en los iglesias la Santa Misa de siempre?

No era una vida confortable, tecnificada  y masificada, como la de hoy día; era una creación auténtica, familiar y católica; una vida  plasmada con amor durante siglos,  que ya nunca volverá.

El gusto de todos por ostentar dignidad, elegancia, por respeto a sí mismo y al prójimo.; porque la vestimenta, y las actitudes, los ademanes, tienen un significado cultural, por supuesto. Años atrás, luego de unos 20 años de ausencia retorné a Buenos Aires y me escandalice al encontrarme  en  otra ciudad  a la de mi nacimiento, sucia,  desgarbada y resentida... Ya sin interés en mostrarse bien vestidos y aseados, demostraba que la democracia había arrasado con esos valores culturales y estéticos.

Actualmente, Italia y roda Europa viven de un legado de arte esplendoroso; Italia es un Museo y vale como tal. Un Museo donde ya al entrar te transforman en billete de dólar, y te sonríen falsamente de acuerdo a los que tengas.

Los masones que gobiernan la Unión Europea, repudiando al cristianismo y odiando a la Iglesia, para ser honestos y consecuentes –lo que es pedir imposibles-, ¿por qué no reniegan también del arte inspirado por ese cristianismo que aborrecen, inspirado en una Fe absolutamente contraria a la ideología masónica, quedándose sin los dólares que aporta el turismo?

Italia perderá lentamente su personalidad única a través de los siglos. A medida que se erosionen sus obras de arte y desaparezca la Fe cristiana. ¡Adios, pobre Italia de mis antepasados! ¡Suplantaron tu espíritu fundador, romano y cristiano, con el ecumenismo ateo e indiferenciado, masónico y protestante, del culto al dinero!+ 

 

A FUERZA DE GOLPES LOS LLORONES SE HACEN HOMBRES.

Contaba el Padre Castellani de un pordiosero, degradado como una ominosa piltrafa llorosa, a quien un señor se propuso salvar con un método un tanto brusco, pues le propinó tal desalmada paliza que, de manera imprevista, saliendo de los más recóndito y perdido de su humanidad, el deshecho se irguió como animal herido y la emprendió a golpes contra su salvador. De víctima se convirtió en victimario. Así le salvó la vida, y el la recuperó, trabajó y hasta tuvo una buena familia.

Me recuerda a un personaje muy semejante, pordiosero de la política, sentado en el mismo sillón que usurpó B. Rivadavia, y con el mismo genio y figura de este entreguista y destructor. Pero con una particularidad: en vez de la soberbia del ‘iluminado’, exhibe un rostro de llorón, de acabado, de impotente, incapaz siquiera de atender un quiosco de golosinas. Ambos indignos de gobernar un país.

Si este llorón conservase algún rastro de dignidad y patriotismo, debería llorar por su falta de hombría al no decidirse a gritarle ¡BASTA! a los que lo manejan como a una marioneta, a la ladrona nativa, y a los imperialistas del norte.

Pero quizá tenga naturalmente alma de esclavo resentido, y necesita ser mandado, y obedezca mansito y llorón, besando el látigo que lo obliga. Aunque, además de su genio natural ¿No actuará como un pelele desde que le cayó encima una tragedia familiar tan aplastante que a nadie se la deseo, aunque él públicamente manifiesta que es una gracia de la que se siente orgulloso? Sólo Dios lo sabe.

Lo cierto es que carece de vida espiritual y familiar, de integridad moral, de honestidad política, abandonado en una existencia arrastrada sin Dios y sin Patria, envuelto en mentiras y en demagogia barata; contagiando su miseria y deshonor a la Nación entera. mientras proclama a los 4 vientos que todo va viento en popa.

De cualquier manera que sea, si unos golpes bien dados no alcanzaran para moralizarlo, sacándolo del  pozo de ignominia, tal cual le ocurrió al pordiosero, del cuento del Padre Castellani, ¿Quién le pone el cascabel al gato? ¡Dios salve al pueblo argentino!

Mientras tanto, ¡Fuera llorón! ¡A llorar a la Iglesia, que falta te hace!* 

 

REVISIONISMO HISTÓRICO

¡¡¡ SACRILEGIO !!!

Que Hace Llorar de Indignación.

PADRE LEONARDO CASTELLANI

“… Nuestros próceres no partieron siquiera a buscar una patria que tenían delante: partieron a buscar una ideología. Pepe Rosa lo repite siempre y con mucha razón: a nuestros ‘liberales’ del ’53 se le daba una soberana higa de la Argentina que estaba allí, los hombres de carne y hueso, la tierra dura de Martín Fierro, los gauchos negros mestizos, morenos soldados, arrieros, meseros, frailes, modesta clase media y nobles familias solariegas y caudillos naturales: prosaicos seres, pero existentes desadornados de los oropeles y zarandajas de ‘la Francia’.

“Todo eso lo daban y lo entregaban por una ideología ‘universal’, que es una cosa que no existe, un ‘ente de razón’. En el fondo entregaban el país entero y verdadero por saciar su desapoderada vanidad de ‘hombres cultos’, de ‘hombres progresistas’.

“Los que hoy día están entregando otra vez el país POR DINERO vienen directo de los lomos de aquellos otros, sus adúlteros genitores; verdaderamente ‘lomos negros’.

“Este es el SACRILEGIO. Por el Dios vivo y verdadero –que vive en el cielo, en la tierra y las almas de los hombres- se hicieron un ídolo sin sustancia, un ídolo de papel inflado y rellenado con su inconmensurable vanidad, hediendo humo; con las sobras de sus adjetivos abstractos, se fabricaron ídolos más vacíos que Moloch, más crueles y vacuos que Baal-Moloch.

“Nuestra ‘tradición liberal’ es todo lo contrario de una tradición; es un revestimiento externo impuesto por la violencia, estuco amasado en sangre, que por suerte grande no penetró nunca del todo en el pueblo argentino; aunque lo desconcertó, empobreció y degradó. Me basta mirar este bloque de 72 familias donde vivo para averarme que el pueblo argentino (porteño almenos) está ‘laicizado’. Y ‘enchinchado’. Esta impotencia, amaricamiento y blandenguería de ahora no es argentina ni española; los españoles son más bien DEMASIADO recios. Esto no es siquiera francés. Esto es SUB-BESTIA…”

 

De:  “Notas a caballo de un país en crisis”.

sábado, 3 de julio de 2021

 

Tengo el gusto de presentar un artículo publicado en el blog de nuestro excelente camarada tucumano, relativo a un tema de realidad indiscutible que atañe a nuestra salvación.

EL MIEDO Y RECHAZO AL REGRESO DE CRISTO                                     Augusto TorchSon

Cada vez es más frecuente encontrar en el ambiente católico conservador y hasta tradicionalista, un rechazo rotundo y una inocultable molestia al considerar como posible la cercanía de la Parusía. El padre Leonardo Castellani decía que creer que Cristo regresaría en miles de años, es lo mismo que considerar que no regresará nunca. Y así empeñó una gran cantidad de su producción literaria a demostrar como los tiempos que se viven pueden adecuarse perfectamente a las previsiones divinas para el retorno de Nuestro Señor.

Si los católicos conservadores, es decir, los que defienden el “status quo” de la falsa iglesia hoy gobernante, se lamentan del mundo actual al que equiparan con una nueva Sodoma y Gomorra; y los católicos tradicionalistas que reniegan de la apostasía reinante en toda la jerarquía eclesiástica actual, pero coinciden en la última consideración; entonces ¿por qué rechazar con tanta vehemencia la cercanía del Regreso glorioso de Nuestro Señor Jesucristo, único remedio al humanamente invencible Nuevo Orden Mundial hoy reinante? Si la esperanza máxima y repetida por los católicos en cada Padrenuestro, es la Venida a nosotros del Reino, ¿por qué seguir anhelando, esperanzas puramente mundanas y contingentes y no la trascendente por excelencia? Muchas veces repetimos en ésta página el sinsentido de considerar que Dios al tener el poder, va necesariamente a suscitar guerreros o apóstoles que venzan el actual poderío de los medios publicitarios, políticos y represivos de la elite judeomasónica que domina a todos los gobiernos del mundo, ya que esto implicaría una intervención Divina que tuerza las corrompidas voluntades de casi toda la humanidad, haciendo del milagro una situación de regla y no de excepción; y de ser así, volcada la humanidad por coacción divina hacia el Creador, y no por la voluntad libre; ¿Cómo no considerar que a lo que se está aspirando es un verdadero paraíso terreno?

He ahí la más absoluta de las victorias judaicas en la mentalidad católica. La búsqueda de la cristalización de las promesas mesiánicas solamente en lo material y en el orden temporal.

El judaísmo no aspira a un sentido trascendente de la vida sino a esa victoria temporal y material sobre sus enemigos, que de hecho por el poder de la usura están consiguiendo. Quieren ese paraíso terreno en el cual los “goyims” (no judíos o ganado según ellos), sean sus esclavos, y esto lo esperan confiando en su código sagrado, el Talmud. Pero promueven el sentido materialista de la vida a esos mismos “no judíos” a fin de atarlos a bienes de los cuales ellos son dueños y así poder subyugarlos. El Islam por su parte, considerado justamente como “espada de Israel” fue adoctrinado para buscar en el Paraíso, goces puramente mundanos, como el goce sexual de vírgenes que después de ser “usadas” regresan a esa condición anterior para mayor placer del beneficiado por Allāh, y así son capaces de los más terribles crímenes en la búsqueda de tal recompensa supuestamente “divina”.

 Volviendo a la cuestión parusíaca, se aduce para confrontarnos que sólo el Padre sabe el día y la hora del regreso de Cristo y se nos acusa de pretender profetizar el momento preciso, cosa que nunca hicimos. Sin embargo, dicho argumento puede ser usado perfectamente para quienes lo esgrimen, ya que ellos tampoco pueden asegurar que faltan miles de años o muchísimas generaciones para ese liberador acontecimiento, y si decidimos estar preparados, y esto sucede en miles de años, de cualquier manera nos veríamos beneficiados, al contrario de lo que podría suceder a los incautos que se relajan ante un tan probable panorama esjatológico. 

Castellani, para aclarar la situación, enseñaba que las profecías contenidas en la Revelación Pública no podían ser tan oscuras hasta llegar al punto de ser indescifrables, porque en dicho caso, no habría ninguna necesitad de que estuvieran en las Sagradas Escrituras, y de darse dicha situación, solo podrían considerarse estas profecías como una humorada de Dios que estaría transmitiendo a los hombres lo humanamente indescifrable. 

Pero supongamos que éste mundo puede seguir evolucionando técnica y “espiritualmente” como supuestamente lo hace hasta éste momento, según nos dicen los optimistas ¿qué podríamos esperar para dentro de 50 años? Teniendo en cuenta el actual grado de perversión de las sociedades, el progreso de la ciencia para ofrecer mayores posibilidades de extremar el hedonismo, el nihilismo, ¿cómo podemos pensar que pueda existir la gracia en donde la pornografía sea mostrada en las escuelas públicas a los niños? Tengamos en cuenta que hoy ya se enseña como parte de lo que se denomina eufemísticamente “derecho sexual de los niños” y “educación en ideología de género”, y está actualmente en progreso en las curriculas escolares promovidas en el mundo entero por la UNESCO; pero imaginemos esa evolución en 50 años. Si hoy en todas las tapas de los diarios “conservadores” encontramos a mujeres (y sodomitas) mostrándose impúdicamente, o contando cual prostitutas, sus más  vergonzosas intimidades, ¿qué podríamos esperar  muñecos sexuales, con una similitud increíble con una persona real, ¿qué podríamos esperar cuando la ciencia siga avanzando en ese sentido? Si hoy se considera un “gran avance científico” a las técnicas de fertilización artificiales en las cuales se descartan la mayoría de los embriones utilizados, o se los mantienen congelados por tiempo indeterminado ¿cómo creer que las prácticas multiabortivas pueden generar una sociedad más justa y sana?  

Probado está, que la ciencia hoy ayuda al hombre en sus posibilidades a pecar más fuertemente, por lo que en ese pretendido “avance espiritual” que hoy se predica especialmente en la neo-iglesia bajo forma de tolerancia misericordiosa; la dirección a seguir por el neocatolicismo debe dirigirse necesariamente hacia el protestantismo de Lutero, ya que de ese modo se podría seguir el consejo del monje maldito al decir “Peca fuerte, pero ten fe más fuerte todavía”. De esa forma se puede conciliar el considerarse una persona “católica” manteniendo la conciencia tranquila. Y es así que hoy como resultado, tenemos como proféticamente lo predijo Castellani, al cristianismo sin Cristo de la época del Anticristo. Cristianismo filantrópico antes que espiritual, antropocéntrico antes que Cristocéntrico. 

El tema es que, si realmente creemos en el dogma fundamental de “Extra Ecclesiam nulas salus” (fuera de la Iglesia no hay salvación), y sabemos que el catolicismo está en franco e irreversible retroceso, especialmente en los países que se consideran a sí mismos civilizados y del “primer mundo” (ejemplo son los países nórdicos que tienen un grado casi absoluto de ateísmo), si es que de la cada vez más escasa cantidad de católicos, se cuentan como practicantes a una cantidad muy inferior al 20%, y de ese porcentaje sabemos que quienes acuden a Misa dominical, no consideran como pecados mortales la contracepción, las relaciones sexuales fuera del matrimonio, la masturbación, la homosexualidad, el aborto, y un largo etcétera de cuestiones que quedan libradas a la consideración subjetiva del “fiel” o las torcidas enseñanzas del párroco, el obispo, cardenales y hasta del “Papa”; y si es cuestionado el mismo dogma antes mencionado, ya que el Concilio Vaticano II lo hizo ambiguo para estirarlo o interpretarlo “inclusivamente” para dejar atrás la supuesta “rigidez preconciliar” ¿Cuántos entonces estarían en condiciones de salvarse? Conviene repasar el trabajo de San Leonardo de Porto Mauricio: “El pequeño número de los que se salvan”, donde, como el título esperar que suceda en ese sentido en 10 lustros? Eso por no hablar de la TV. Si hoy se anuncia la construcción de muñecas (o

la cantidad de “católicos” que se salvan, y eso teniendo en cuenta que este santo realizó dicha prédica en el siglo XVII, donde no sólo la corrupción moral era inmensamente menor, y todavía existía la Cristiandad, sino que además se conservaba a diferencia de hoy el orden natural en las sociedades.

 Como sostuvimos, las hodiernas sociedades están descompuestas por lo mismo que siguen buscando en mayor medida, “libertades”, “derechos”, pero sin las correlativas obligaciones y límites en su ejercicio. Y esto solo se consigue con la democracia, satánico régimen, por el que abogaron hasta los Papas del preconcilio, sin entender (queremos creer) que la misma implica la radical negación de la existencia de un Dios que al ser Creador, también es Legislador; ya que en dicho régimen, son los hombres quienes deciden lo que es bueno y lo que es malo por la fuerza del número, más no de la verdad misma, o sea, por mayoría de votos; reeditando el atroz pecado de Adán y Eva de querer ser como dioses. Y hoy el mundo democrático podría expresar como lo hizo el personaje de la obra de Gustave Thibon que pretendía la inmortalidad terrena del hombre: “El Dios del Génesis sabía lo que hacía al prohibirle al hombre probar del fruto del conocimiento, para así impedirle ser señor del cosmos”

 Entonces, si tenemos el convencimiento de que lo que realmente importa en la vida de cualquier persona es salvarse, y esta situación resulta indiferente a la inmensa mayoría de la humanidad; para los pocos creyentes que tienen que vivir oprimidos por esta dictadura de la búsqueda interminable de los goces sensuales, que es hasta coactivamente impuesta por los estados como promoción de “derechos humanos”, ¿cómo no considerar como liberadora a la Parusía? ¿cómo no anhelar el retorno en majestad y gloria de Nuestro Señor para rescatar a nuestros hijos del ambiente tan perverso en el que les toca crecer?

La respuesta parece ser, que el miedo a los dolores de parto que son previos al mayor y más maravilloso acontecimiento de la Historia después de la Encarnación del Verbo, esto es, su regreso; es mucho más grande que su anhelo a la restauración definitiva del Reino de Dios. Esto tiene que ver  específicamente con el miedo al sufrimiento y a realizar grandes sacrificios,  aunque sea en pos de un bien mayor. Ese miedo parece ser incluso mayor que el simple temor a la muerte, ya que el evitar el sufrimiento, lleva a los hombres a cometer todo tipo de atrocidades, incluso en la hora de la muerte misma. 

Pero lo cierto es que así como la Biblia tiene un Génesis que marca el inicio de la Historia, tiene un Apocalipsis que marca el fin, por mucho que lo rechace el “catolicismo” moderno. Y el mundo es finito; así como tuvo principio, tendrá un final. Y a pesar que muchos vean esto como una terrorífica noticia o posibilidad, en el contexto que antes mencionamos, nosotros la consideramos como liberadora, como el fin de la esclavitud del pecado, del peligro constante de la condenación para quienes perseveran no sin cierto temor, en un mundo hasta jurídicamente hostil a la práctica de la fe.

Si las advertencias de la Virgen en Fátima, en su primeras apariciones, solicitaba esencialmente la conversión de la humanidad para evitar una guerra peor que la que acababa de finalizar, cosa que de hecho no sucedió y las consecuencias fueron las predichas por Nuestra Madre Celestial; resulta ridículo creer lo que el Vaticano reveló en el año 2000 al sostener que el tercer secreto se refería al extraño atentado a Juan Pablo II, y que la Virgen había aceptado las consagraciones hechas a su Inmaculado Corazón, aunque las condiciones puestas por Ella misma no tienen nada que ver con lo que se hizo. Además de que ésta situación no coincide para nada con la visión del obispo vestido de blanco muerto en medio de muchos sacerdotes asesinados (según la previsión de la Virgen); e incluso consideramos esa cuestión como absolutamente secundaria en cuanto al requerimiento principal realizado por la Santísima Virgen María: “la conversión de la humanidad”. Y por más que se quiera contextualizar, justificar, atenuar lo dicho por el Cardenal Ratzinger, lo corroborado por Juan Pablo II o lo escrito por el cardenal Sodano, lo cierto es que la interpretación vaticana del tercer mensaje, resultó una inmensa mentira. No se puede sostener racionalmente que el mundo actual (o el del año 2000), en el cual es legal la sodomía, el adulterio, la pornografía, el genocidio de niños por nacer, y por sobre todas las cosas, del rechazo a la fe católica, única y verdadera; sea un mundo “convertido”.

En definitiva, quienes realmente se esfuerzan por vivir como buenos católicos, no deberían preocuparse ante la posibilidad de un pronto retorno de Cristo, sino todo lo contrario. La Parusía debe esperarse como consuelo ante las espantosas tribulaciones que nos tocan, y si es que no estamos turbados por los tiempos que vivimos, por la pasión de la Iglesia ante la descomunal apostasía; es que algo anda mal en nosotros. Y realmente debe considerársela como una buena noticia desde que Cristo fue quien dijo: “Más cuando estas cosas comiencen a ocurrir, erguíos y levantad la cabeza, porque vuestra redención se acerca”(Lc.21:28). 

Si solo Dios basta, significa que todo lo demás sobra, es contingente o tiene una importancia relativa o acotada a las circunstancias y representan un simple medio; y si Cristo vuelve y estamos en las condiciones debidas, ya no tenemos que esperar nada más porque no vamos a necesitar nada más. Por eso, si creemos que, “donde está tu tesoro, está tu corazón” (Mt.6:19-23), debemos dejar de amontonar tesoros donde hay polilla y herrumbre que corroe, y poner nuestra confianza en la ciencia, la técnica, o la buena voluntad de los hombres, para ponerla completa y absolutamente en nuestro Creador. Si estamos viviendo los últimos tiempos en sentido estricto (y así lo esperamos), la única previsión que nos debería preocupar sería, (como también decía Castellani) es que Dios nos agarre confesados.

Nacionalismo Católico San Juan Bautista.

 

miércoles, 23 de junio de 2021

 

Santa María, Madre de Dios.

PATRONA DE LOS FORTINES NACIONALISTAS.

Extracto del capítulo “Política Sana” del libro: “Reflexiones políticas” del

PADRE LEONARDO CASTELLANI.

Estas categóricas palabras del Padre Castellani destacan la importancia fundamental de que nuestro pueblo mantenga la devoción a la  Santísima Virgen para  preservar nuestra identidad nacional, facilitando el logro de la Soberanía, el Bien Común y la salvación de nuestras almas. Ella estuvo presenta en el nacimiento de nuestra Patria, allá en el siglo XVI. Ella es el fortín nacionalista que los herejes protestantes quieren arrasar para permitir la invasión del malón imperialista.     Ella alienta nuestra resistencia contra los enemigos de la Patria.

Que Ella es el Fortín lo saben perfectamente desde Lutero hasta Th. Roosevelt y hoy día sus conmilitones.  Pero parecen desconocerlo ciertos demócratas/cristianos que se alían inescrupulosamente con pastores protestantes para sumar votos. Sorprendentemente adhieren a los que la odian furiosamente, hasta la infamia. A los que pretenden destruir el Fortín, desapareciendo del cielo, la Estrella matutina que ilumina nuestra Patria. Sabido es que el odio a  nuestra Madre del Cielo  es  un sentimiento perverso de los protestantes, que los pastores alientan. Y hoy lo aprovechan de maravillas para sojuzgarnos políticamente.

Juntos les abrirán las puertas a los imperialistas. Estos demócratas/cristianos sólo creen en la eficacia ecuménica de sumar votos juntándose con esa parentela de judíos y protestantes que nos cayó de arriba; aunque me siento más cercano y a gusto  descendiendo  del  “hombre de las cavernas” que pintaba en Altamira. No creen en el Fortín nacionalista que Ella representa, creen sólo en los votos que se palpan sobre la mesa. Con rezarle un Ave María y comulgar los domingos pidiéndole prosperidad y un puestito para lucrar con el Régimen, se sienten satisfechos.

Creer o reventar; estos políticos oportunistas, sin escrúpulos éticos, sin convicciones religiosas firmes, buscadores de votos, por no creer en Su Poder nos reventarán.

Escribió el Padre Castellani:

 

“ En Las Misas comunes de la Virgen se lee: ‘Santa Madre de Dios, tú sola has matado las herejías en el mundo universo’… ¿Por qué traduce la Iglesia esa extraña afirmación: ¿Mataste todas las herejías’, que no parece verdad?

Dos razones se nos ofrecen:

Una, que todas las herejías han sido adversas a María Santísima, desde Nestorio que siguiendo a Arrio, negó en el siglo V que ella fuese Madre de Dios, hasta el actual progresismo o modernismo… Por no decir Madre de Dios suprimen el Ave María.

[…] Entre estos dos, todas las herejías, que son innúmeras, o han intentado rebajar a María o han callado acerca de ella. Y tenemos ante los ojos la cuarta Gran Herejía, el Protestantismo, que suprimió airadamente el culto de la Graciaplena, tratándolo de idolatría.

[…] La segunda razón y causa de la primera es que la Santísima Virgen por su sola presencia rebate todas las herejías; como si dijéramos que solamente una imagen de la Virgen hace temblar o rechinar a los herejes, como hace temblar a los demonios en los exorcismos; pues parecería en ellos, que la invocación a la Virgen les hace el mismo efecto que la misma invocación a Cristo o a la Santísima Trinidad…

Lo que pasa es que todos los dogmas cristianos como que convergen y van a centrarse en María Santísima; pues, en efecto;

 a) La Inmaculada Concepción supone el Pecado Original, base de toda dogmática católica.

b) La Encarnación de Cristo en y por María expresa la Redención, el otro dogma central correlativo al del Pecado…

c) Finalmente la Fiesta de la Asunción de María a los cielos es hoy un dogma de fe definido… […].

SI NUESTRO PAÍS MEDIO DESCRISTIANIZADO Y PRESA DE POLITIQUEROS Y DE HEREJES Y DE  PILLASTRES, HA DE SER SALVADO, LO SERÁ POR LA PERMANENTE DEVOCIÓN A MARÍA SANTÍSIMA, Y LA INTERVENCIÓN BENÉVOLA DE LA PATRONA DE BUENOS AIRES Y DEL PAÍS TODO, VENERADA EN LUJÁN, Y EN DIEZ SANTUARIOS DEL INTERIOR.

CUALQUIER ACCIÓN POLÍTICA SANA ENTRE NOSOTROS DEBERÁ COLOCAR A SU CABEZA A LA MADRE DE DIOS, VENCEDORA DE TODAS LAS HEREJÍAS Y EXORCISTA DE LOS DEMONIOS TODOS”. +

 

(Jauja, Nº 23, noviembre de 1968)

 

 

 

 

lunes, 21 de junio de 2021

 

LUCHEMOS PARA INSTAURAR LA CIUDAD CATÓLICA, O RESIGNÉMONOS A VIVIR EN EL REINO CALVINISTA DE LA PERDICIÓN Y LA DESHONRA.

FACTORÍA MENTAL, (Y POLÍTICA)…

FACTORÍA MENTAL:

El pueblo argentino en su mayoría piensa y actúa, en muchos casos inadvertidamente, como protestante, (tirando a marxista), aunque no esté afiliado a las sectas. ¡Los calvinistas del norte nos ganaron la partida! Fue inevitable; la acción anticatólica de la masonería dominando los gobiernos liberales, y la lenidad –hasta complicidad podríamos decir- de la Jerarquía vaticanista, le ofrecieron en bandeja el triunfo sin oponer resistencia. La defensa del patriotismo y de nuestra santa Religión católica, única verdadera, es una virtud que, para los gobiernos liberales, y para ese pueblo enmarañado y doblegado en la telaraña protestante, pasaron a la historia.

El protestantismo está de moda y nos engatusa con las vanidades de Hollywood. Y así fue como nos hicieron factoría mental porque ansiamos apasionadamente, como el principal sentido de la vida, la búsqueda de las promesas protestantes, demagogia de la más baja estofa: salud, seguridad, dinero, amor liberalizado. Que se obtienen –dicen- con un poco de fe en el ‘pastor’. Verdaderamente no es más que puro egoísmo, vida material con esperanzas hedonistas, y un leve barniz religioso, como para calmar el ansia de la ayuda sobrenatural, y ahuyentar el remordimiento.  Quieren todos estos bienes materiales, acá y ahora, descontroladamente. Y para eso concurren a las sectas.

¡Demasiados argentinos creen ingenuamente en esas promesas! Sin percibir que en vez de prosperidad material, a medida que aumenta la preponderancia de los protestantes anglosajones sólo reciben miseria, vergüenza y deshonor.

FACTORÍA POLÍTICA:

La nueva teología del Vati. 2 les dio a los protestantes el impulso definitivo, con su falso y demoledor ecumenismo; que aplicado en Argentina debería llamarse traición a la Patria. Pues si no reinan las enseñanzas espirituales y políticas de Cristo N.S., reinarán Calvino y Lutero, o Jehová, o sea el Imperialismo. Una de dos, ambas no pueden coexistir. ¡O la Ciudad de Dios, o la de Calvino! ¡Que reine, entonces, dicen estos cipayos, el que sume más votos! Las consecuencias no tienen importancia.

Además de esta degradación moral, que anula la resistencia contra los enemigos del país, hay un tremendo problema político.  Los políticos buscadores de votos, Gómez Centurión,  Laje, etc., los ‘derechistas, los  obispos y hasta ciertos  nacionalistas y ‘tradicionalistas’,  todos coquetean con las ideologías perversas y heréticas de los sectarios, porque son muchos, tienen muchos dólares y representan cada vez más votos.

¿Qué táctica emplean? Adhieren a pastores protestantes que se presentan como candidatos a cargos políticos, pues vienen arrastrando una cantidad de sectarios. La excusa es que todos juntos luchan por la vida ¿No advierten que lo países protestantes del norte son los que impusieron el aborto, para disminuir las poblaciones latinas?

La meta de los pastores es actuar políticamente, y tomar el poder para transformar la Argentina en un país protestante, (como ya he denunciado documentalmente en otro artículo anterior).  Preparan el terreno atacando pérfidamente los fundamentos de nuestra nacionalidad, catolicismo, federalismo, etc., imponiendo el liberalismo, y el relativismo; inclusive realizando –según se sospecha- espionaje a favor del imperialismo, como el padre García Vieyra O.P. y otros denunciaron. Pero los ‘católicos’ confabulados no ven esta agresión, o cierran los ojos para no verla.

Los protestantes actúan fanáticamente convencidos que sus errores son verdades religiosas, y nos quieren imponer su religión fundamentalmente veterotestamentaria, cuyo dogma principal es la predestinación de los ‘santos’ –ellos mismos- para dominar nuestra Patria y al mundo. Tienen una convicción religiosa firmísima ante la cual ¿Qué le pueden oponer los católicos aguachentos, que no creen ni les interesa el reinado de N.S. Jesucristo? ¿Qué en general ni siquiera reciben apoyo de los curas para erigir la Ciudad Católica? ¿Qué sólo les interesan los votos? Los pastores, inevitablemente, seguirán adelante dejándolos atrás, aplastándolos.

No comprenden, porque son liberales, que si no ganamos la batalla por la Soberanía nacional y la Ciudad Católica, todas las demás luchas están perdidas de antemano. ¿Es posible tanta negligencia e inepcia en comprender que de la mano de nuestros enemigos de siempre jamás se solucionarán nuestros males?   ¿Pero es que no comprenden que el protestantismo es la quinta columna del imperialismo? ¿Que no se puede ni se debe actuar públicamente junto a ellos? ¡Porque es abrirle las puertas al Imperialismo! .¡Pero por los votos se comete cualquier desatino!

La única realidad palpable es que en Argentina, por culpa de los buscadores de votos, -aunque no sólo de estos- se instalará el reino de Jehová, donde continuaremos siendo el furgón de cola, viajando hacia la deshonra abortados políticamente. Y Argentina irá desapareciendo, por el vaciamiento de su personalidad nacional, aplastado por la deuda externa y la traición de los políticos y gobernantes, hasta ser un mísero país calvinista, sólo una ficción de lo que fue y debería continuar siendo. +

lunes, 14 de junio de 2021

 

EL DESTAPE DE LA JUVENTUD ‘MARAVILLOSA’

“Los argentinos se divierten, los extranjeros ganan plata, los ingleses gobiernan”.

Así escribía el querido Padre Leonardo Castellani en la revista “Estudios” hace más de 60 años. Hoy día el proceso continúa, aunque los argentinos ya no nos divertimos tanto, obsesionados por la inseguridad y el sustento, y aterrorizados ante la ‘pandemia’, mientras  los extranjeros ganan muchísimo más, con sus maniobras financieras; y el imperialismo nos gobierna más férreamente, empleando la psicopolítica del terror. 

En la ‘democracia’ liberal nos tienen entretenidos, despreocupados y asustados como a niños, mientras el país naufraga. Sin ánimo para luchar por lo nuestro, distraídos hasta la inanición, sin tener tiempo para pensar; sólo asimilar y repetir como loritos lo que miramos y escuchamos en la TV basura. ¡Viva la juerga!

Así escribió el “Cura”:

“Más abajo, existe gran copia de inmundicia inimaginable. Los argentinos se divierten, los extranjeros ganan plata. Los ingleses gobiernan. No hay que ser ‘purista’. Los muchachos y las muchachas de hoy están acostumbrados a esto, miran como si nada, están cauterizados, no les hace nada. Cuando los muchachos y las muchachas de una Nación están acostumbrados a esto, entonces esa Nación debe ir pensando en costumbrarse a depender de otra nación que la guie, aunque sea ocultamente. Esto no lo saben, quizá, los muchachos y las muchachas. Puede ser que no lo sepan ni los políticos. Ciertamente lo ignora la parte brillante y divertida de nuestra así llamada ‘clase dirigente’. Pero lo sabe, por ejemplo, Ramón Doll, el más sagaz de los observadores políticos del país, que no de balde abre su libro para la cuestión ‘prensa’. Pero lo tocan los magistrados, los médicos, los maestros, los sacerdotes, los sacerdotes y los gobernantes dignos de sus nombres. La indisciplina de las costumbres acarrea directamente la servidumbre política, después de haber acumulado montones pavorosos de desastres individuales…

“ No es para tanto. No es para tanto todavía. Pregunten a los practicantes de guardia en los hospitales, los raspajes de abortos ‘involuntarios’, si aumentan o disminuyen. Bien, eso es natural en una urbe cosmopolita, y no tiene nada que ver con las revistas, ni con la literatura barata ni con el cine, ni con los clubes de barrio, ni con la desaforada sed de diversiones, ni con el teatro soez y sensual, ni con nada. No hay que ser tétricos, no hay que ahogar la alegría de la vida, la juventud tiene sus exigencias, no todos hemos de ser frailes…

Por mí, ‘diviertansén’. Y lo que digo no lo invento. Pueblo sin sobriedad, nación sin honor. Nación sin honor, nación sin fuerza, colonia a la fuerza… ¡Con razón decía Santo Tomás en su Regimine Principum que el tener buenas diversiones para el pueblo debe preocupar al gobernante! ¡Pero qué clase de ‘príncipes’ tenemos en el Consejo Deliberante! ¡Y qué clase de ‘príncipes’ van apareciendo ahora, con asombro del país, hasta en la judicatura argentina, lo cual es mucho peor todavía! Si el Estado argentino renunciase a ser un Estado ético y degenerase en Estado económico –lo que Dios no quiera- las leyes sociológicas son ineluctables, antes de ser gobernados por mercaderes de afuera, preferiríamos que nos acorrale y nos meta en ringle algún ‘militarote’ de aquí… en último caso.”+

Jerónimo del Rey.

Publicado en la revista Estudios (Julio/diciembre 1940) y reproducido en la revista `Cabildo`, (junio 1984), de donde copiamos los párrafos apropiados, tan actualísimos que parecen escritos hoy día; pensados con frescura,  limpieza, y la claridad de la Verdad, y con tantas reflexiones para hacernos meditar.

 

 

 

sábado, 12 de junio de 2021

 

Así va el mundo usurero.

Siglos atrás ejercían la usura exclusivamente los judíos, pues los cristianos la tenían prohibida. Pero con el otorgamiento de derechos políticos a los judíos, luego de la Revolución francesa, se esparcieron por el mundo prácticas morales talmúdicas, que iniciaron la judaización de la sociedad cristiana.

Para congraciarse con la glorificación prometida por Jehová a los enriquecidos, los calvinistas anglosajones judaizados generalizaron la aplicación inhumana y despiadada de la usura, en las relaciones internacionales y personales, por medio del imperialismo de los buitres. Hasta la extenuación de las víctimas.

Su uso fue imitado y cundió también en las sociedades antes cristianas. Y hoy día todo el que puede ejerce la usura:  los gobiernos, los Bancos, las empresas del Estado y privadas, los particulares, los intermediarios. Empobreciendo al pueblo y a las naciones; robándolas.

A tal punto se impuso la usura que, si nosotros, pobres camaradas, nos acercamos a un Banco para solicitar dinero, nos recibirá una sonrisa encantadora de una señorita que sin recato alguno nos dirá que podremos devolver el monto solicitado, devolviéndolo en cuotitas con un módico recargo del 50 o 60 %. Nos lo dirá tan graciosamente que. quedaremos encantados de verla, y agradecidos de que nos otorguen el crédito, sin pensar que nos enredó en la telaraña usurera; ni tampoco, que luego, al recapacitar, nos indignaremos y embroncaremos porque nos estafaron.

Al desaparecer la moral cristiana rigiendo la vida de las naciones, fue entronizada la inmoralidad de la usura, El enriquecimiento a cualquier costo. Es el apogeo de la avaricia sin límites; el término donde nos lleva el liberalismo; -el otro extremo es la anarquía política-. El dinero debe generar dinero; no nos conviene emplearlo - dicen los buitres- para producir bienes y trabajo digno, beneficiando al pueblo e instaurando el Bien común social.  Los pobres merecen ser cada vez más pobres, pues son menospreciados por el Jehová fariseo/calvinista. Y los ricos deben ser cada vez más ricos, para ser más bendecidos. Las naciones poderosas usureras deben exprimir las riquezas de las más débiles; que carecen de derechos por ser débiles.

LA USURA ESTAFADORA DOMINA LAS RELACIONES HUMANAS; VOLVIÉNDOSE INHUMANAS. ASÍ VA EL MUNDO USURERO. INMISERICORDE, DESPIADADO Y ESCLAVIZANTE.+

 

lunes, 7 de junio de 2021

 

EL PROBLEMA DE LA HORA PRESENTE:

EL JUDEO-AMERICANISMO

POR EL PADRE CURZIO NITOGLIA.

Creo que el judeo-americanismo es realmente el problema de la hora presente. De hecho, mientras el viejo judaísmo rabínico (siglos I y II) que promovía el judeo-cristianismo, falló en su intento de adulterar la Iglesia de Cristo, judaizándola, gracias a la reacción de los Apóstoles y Padres eclesiásticos (de los siglos II al VI). Por el contrario, el judeo-cristianismo puritano prevaleció en USA, desde el siglo XVIII, invadiendo también Europa, especialmente a partir de las dos guerras mundiales, 1918-1945.

Además, desde ese entonces penetró también en ambientes católicos con la Declaración NOSTRA AETATE, del Concilio Vaticano II (1965), y las enseñanzas de Juan Pablo II  en Maguncia (1980) sobre la Antigua Alianza ‘jamás revocada’, hasta estos días.                    

 Fue repetida explícitamente por Benedicto XVI (17 febrero 2010, en el Discurso en la Sinagoga de Roma); e implícitamente o privadamente por Francisco I (Letra al Rabino jefe de Buenos Aires y de Roma). 

El hebraísmo en norteamérica, luego del asunto de Damasco (1840) y del caso Mortara (1858) ha hecho una alianza para ejercer presión sobre el gobierno estadounidense a fin de imponer en el viejo Mundo la plena libertad que ya había obtenido en USA. Estos representan, por tanto, el brazo armado del judaísmo, (que se mantuvo desarmado hasta la fundación del Estado de Israel en 1948), contra la intransigencia doctrinal y la intolerancia dogmática-teológica (y consecuentemente político-social) de Europa…tiempo atrás aùn plenamente católica.

Todo esto fue posible porque la tradición puritana norteamericana estaba y está profundamente embebida de judaísmo post-bíblico. Realmente, los EEUU no conocieron el llamado medioevo o cristiandad europea, teológicamente anti-judaica. USA, por tanto, nació sin la savia medieval, privada de antijudaísmo doctrinal. El puritanismo norteamericano emplea una lectura milenarista y carnalmente materialista (en vez de la genuinamente literal) del Antiguo Testamento, viendo en los EEUU el ‘precursor’ del ‘mesías’: el nuevo Estado de Israel.

En consecuencia, USA es una especie de nueva Sion, o nueva ‘Tierra Santa’, que debía acoger, desde el siglo XVIII a los hebreos dispersados a partir del año 70 d.C., que fueron   discriminados teológicamente en el  viejo mundo. Y posteriormente, en el siglo XX, debía colaborar en el nacimiento de la novísima Sión, el Estado de Israel.

Mientras la Europa caía en el laicismo luego de la Revolución francesa, emancipó a los hebreos, tratando de asimilarlos individualmente, pero no al hebraísmo como pueblo o nación ;  la USA , por el contrario, concedió plena libertad, religiosa, social y política al hebraísmo;  no sólo una emancipación  para asimilarlos, sino para  transformarlos en una Nación.

De allí que realmente la USA está en el origen del sionismo, como idea nacional y política y no sólo como simple sentimiento o aspiración religiosa utópica, que sueña y desea –romántica e ineficazmente- con la Patria perdida; como todo israelita ha deseado desde el 70 d.C. hasta el siglo XX. Los EEUU representan, por tanto, la super potencia mundial al servicio (científicamente organizado y estudiado) del nacimiento de judaísmo como Nación.

USA presionó a Europa y Rusia (luego URSS), entre la primera y la segunda guerra mundial, y luego en la consiguiente ‘guerra fría’ a fin de que se le conceda pleno reconocimiento al judaísmo como pueblo, religión y Nación. Así es como hoy, (con la Guerra del Golfo pérsico 1990-2003) presiona a sus vecinos del medio y extremo Oriente, a fin de que el Estado de Israel sea reconocido íntegramente, tanto religiosa como políticamente.

Me parece también, que este último paso, que tendría que haber sido definitivo, no se ha logrado, por lo que, en estos días, en su momento de su máximo poder, USA inicia la parábola descendente (como la Europa de 1914). Desde septiembre 2001, hasta la derrota de la segunda guerra en Iraq (2003); el revés sufrido en Afganistán, y la actual situación creada en Siria, Turquía y el Líbano (2012-2013), Norteamérica se asemeja a un gigante con los pies de arcilla, como les sucedió a todos los imperios mundiales que existieron en  la historia de la humanidad.

El sionismo representa el antídoto y la alternativa ante la intransigencia doctrinal de la vieja Europa. Es una suerte de americanismo puritano-milenarista trasplantado en Palestina. El Estado de Israel no es, por tanto, un refugio para los hebreos anteriormente discriminados doctrinalmente, sino sobre todo una super-potencia militar y nuclear, que ejerce una presión violenta y abusiva, no sólo psicológica sino también física, contra la intransigencia teológica antijudía que predominaba en la cristiandad europea.

El pensamiento milenarista de Joaquín de Fiore es fundamental en la génesis del milenarismo judeo/norteamerico. En plena Cristiandad medieval (siglo XII), confesional y por eso teológicamente discriminatoria en su enfrentamiento con los no cristianos, el joaquinismo promovía como alternativa una filosofía milenarista de la historia, según la cual en la tercera edad del Espíritu, los hebreos, como elemento primario (hoy se diría: ‘hermanos mayores’) se unirán a los cristianos, para enseñorearlos (considerados hoy día ‘hermanos menores’, tutelables). Hebreos y cristianos formarán así, una sola sociedad, el ‘pueblo de Dios’ o ‘Iglesia neumática’, con el primado ontológico de los israelitas sobre los cristianos, de acuerdo al judeo/cristianismo hebraizante del II siglo.

El joaquinismo es un ecumenismo precursor de una sociedad esencialmente irenista y judaizante. Quedando en rotura total con la Fe católica (como notaron prontamente San Bernardo de Claraval y Santo Tomás de Aquino), sobretodo por cuanto considera que la relación entre la Nueva y la Antigua Alianza ( según Joaquín jamás revocada; Juan Pablo II no hizo más que repetir nuevamente un error viejo como el diablo)  se verificará en la tercera edad del Espíritu.

 Además, los discípulos de di Fiore, entre los siglos XII y XIV, desarrollaron la doctrina del maestro en un sentido más hebraizante aún: el hebraísmo, en la tercera edad, será todavía más bendecido por Dios, manteniéndose judío. De Israel nacerá un segundo ‘mesías’ (militante o figurado). Roma será reemplazada por Jerusalén, que será el centro de la nueva ‘fe’ cristiana más espiritual y pura. El mundo será transformado bajo la guía de los hebreos, organizados como Nación dominante y preponderante. Esta idea ya fue expuesta en el siglo XII por los pensadores judaizantes, sin necesidad de conocerla, en el siglo XX, en los Protocolos de los Sabios de Sion.

Como se evidencia, el puritanismo de los antiguos fariseos, anti-trinitario y anti-cristiano (75 a.C.- II siglo d.C.), resurge con el joaquinismo medieval (siglos XII-XV), se funde con el protestantismo puritano norteamericano (siglos XVII-XXI), hasta la negación de la Santísima Trinidad y la divinidad de Cristo. El puritanismo farisaico joaquinista es el creador del ideal o espíritu norteamericano. Es una especie de talmudismo para los goim o un protestantismo calvino-anabaptista judaizante, fundado sobre dos dogmas principales: a) de la total libertad del hombre (liberalismo libertario, libertino, liberticida); b) de la supremacía de la Nación elegida: Norteamérica, o nueva Tierra Santa, y la ‘novísima Sión’ (o Estado de Israel), sobre el resto del mundo.

Este espíritu judeo/norteamericano penetró, desgraciadamente, con el Concilio Vaticano II, como ‘humo de satanás en el Templo de Dios’; en una época de incertidumbre y autodemolición (como expresó Pablo VI en 1968 y en 1972, con intenciones de imponer esos errores del Concilio). Entonces, estas palabras no son sólo una reflexión, sino la prueba palmaria que Pablo VI sabía perfectamente la realidad del Vaticano II: incertidumbre y auto-demolición; y dispuso continuar conscientemente demoliendo y confundiendo. Dicunt sed non faciunt, es el reproche de Jesús, en el templo, a los fariseos, a los Sumos Sacerdotes (Anás y Caifás) y al Sanedrín, que se aplica análogamente a los Sumos Sacerdotes, Juan y Pablo de la ‘iglesia conciliar’. Esa actitud tiene un valor no sólo teológico, (con Juan Pablo II, Comunión y Liberación, neo-Catecumenales, Carismáticos, Focolares, Joseph Ratzinger y Francisco I), sino también político (con las ‘raíces judeo/cristianas’ en Europa, Alianza Católica, Comunión y Liberación, Giuliano Ferrara, Marcello Pera, Adornato, Baget-Bozzo, Marco Respinti). Exactamente esta es la tendencia principalmente preocupante en estos días: la alianza de una falsa religión filantrópica/inmanentista (el culto del hombre) con un poder político pervertido, que se impone, inclusive violentamente, en nombre de la democracia.

De la ‘Antigua Alianza jamás revocada, de Juan Pablo II pasaron a la ‘Magna Europa’ política (USA, GB, Israel) de Marco Respinti, junto a Giovanni Cantoni, Massimo Introvigne y Antonio Socci.

En realidad, tal poder político-religioso ha brotado de la potencial (por ahora) tercera guerra mundial, constante, perpetua e infinita, que no excluye a nadie, inclusive a los intocables de ayer (USA, URSS, China, que tiene cien millones de musulmanes en olor de revuelta, según escribía Il Corriere della Sera, el 30 agosto 2005); además que la vieja Europa, (bien habituada a los bombardeos ‘Aliados’ ), deseados por los ‘bu-sharon-istas¡                 (ayer trotskistas y hoy neo-conservadores) pero rechazados por el mundo árabe, que resiste y contrataca.               

El aguado cristianismo moderno post-conciliar, se encuentra así en una situación parangonable a la de un recipiente de arcilla entre dos de hierro (Islam y judeo-americanismo), a la que sólo Dios  podrá proteger. De hecho, lo evidente es que no se combate teológicamente al Islam, sino al mundo árabe no fundamentalista (Egipto, Túnes, Libia, Siria), que no representan graves problemas, pues más bien tienen razones.

No me parece que la alternativa contra el peligro interno de la modernidad  y el externo del islamismo  sea la ‘Revolución conservadora anglo-norteamericana (que teorizó Burke, 1790 y  Kirk en 1953), como propone Marco Respinti. En efecto, Edmund Burke (1729-1797), repetido por Russel Kirk (1918-1994) afirmaba que la progresista Revolución francesa era esencialmente diversa a la segunda Revolución inglesa (1688) y a la guerra norteamericana por la independencia (1776-1783), pues  estas eran tradicionales y conservadoras. Según tal línea de pensamiento, la USA continuaría con la herencia clásica (greco-romana) y cristiano-medieval.

USA sería en realidad,  por el contrario, una falsificación de la antigua cristiandad europea, y representaría una suerte de pre-modernidad o pre-iluminismo, aunque no conscientemente iluminista. Tal corriente de pensamiento (Movimiento conservador norteamericano, de raíz Kirk/iana) apareció prepotentemente en escena en 1980 durante la administración Ronald Reagan, especialmente por su tendencia neo-com y neoliberal, continuada por George Bush padre y por George Bush hijo. Russel Kirk, según Respinti, “ofrece la imagen de una norteamérica que defiende los valores de la tradición clásica y cristiana, según los verdaderos principios sostenidos por los Padres fundadores de esa nación”.

(Otro discípulo cultural de Kirk es Friedrich von Hayek, que distingue netamente al buen liberalismo  anglo-norteamericano, por ser conservador, del mal liberalismo europeo por ser progresista y racionalista. Otros discípulos espirituales de Burke, cofrades de Kirk, son Carlo Popper y Michael Novak). El mismo Kirk explica que la Revolución francesa fue una Revolución total, mientras que la anglo-norteamericana lo fue sólo defensiva, no agresiva; las revoluciones inglesa y norteamericana no fueron más cruentas y radicales, justamente porque fueron  revoluciones esencialmente conservadoras.

Kirk, en ocasión de  tres conferencias que dio  en 1989, en Italia,  referidas al libreto suscitado por Marco Respinti, define la Guerra de la Independencia norteamericana como una ‘Revolución  frustrada’, o nunca terminada, porque defendió el derecho consuetudinario (o la Tradición ) de la Gloriosa Revolución inglesa de 1688, impidiendo surgir un radicalismo revolucionario similar al  de la Francesa.

Más aún, Kirk afirma que mientras la Revolución francesa fue gestada por odio al Cristianismo, la norteamericana fue hecha con fuerte acatamiento …a las iglesias y a los principios cristianos. En efecto, agrega Kirk, “en norteamérica ningún golpe se aplicó contra la fe cristiana. De los hombres que firmaron la Declaración de la Independencia la gran mayoría estaba compuesta por cristianos practicantes, de alguna de las denominaciones. Resalta el rígido calvinismo de Jonathan Edwards, un ministro congregacionista de Massachusetts, que defendía la doctrina estrechamente calvinista sobre el pecado original y la fe fiduciaria, porque “enseñaba la depravación de la naturaleza humana’. En definitiva, los colonos norteamericanos fueron defendidos por Burke y naturalmente por Kirk, porque “pretendían resistir a innovaciones peligrosas de parte del rey Jorge III de Inglaterra”.

¿Cuál es la religión de George W. Bush? Munchos lo presentan como un nuevo Carlo Magno, o hasta un San Luis IX revivido. La realidad es bastante diversa. Maurizio Molinari en su ‘George W. Bush e la missione americana’, explica que la ‘compasión’  o religiosidad sentimental del presidente norteamericano la ‘heredó de los Peregrinos que arribaron al Nuevo Mundo huyendo de la Vieja Europa’.  Esta idea de “compasión es propiamente lo que distingue al iluminismo inglés del francés, en el cual se acentúa la Razón y la separación absoluta del Estado y la Religión.  De manera que el iluminismo anglo-norteamericano insiste en el sentimentalismo y la experiencia, mientras que el francés es racionalista. El primero busca la separación de la Iglesia y la religión católica (pues ellos no la consideran la verdadera religión), pero no separan al Estado de la religiosidad, de manera que el Estado norteamericano está fundamentalmente impregnado de una vaga religiosidad compatible con la secularización. El segundo niega y escinde la religión del Estado. Entonces, la religión norteamericana neo-conservadora es incompatible con el derecho Público Eclesiástico y con la filosofía política católica-romana.

Además, Bush hijo, está influenciado ideológicamente por los neo-conservadores, que se distinguen “por posiciones en gran parte trotskistas. Se trata de los hijos de los inmigrantes hebreos de la Europa del Este (…), hostiles a la URSS de Stalin (por haber asesinado a Trotski). […] La expresión neoconservadora se transforma rápidamente en la de los militares de la Guerra fría, a favor de la línea dura contra la URSS, stalinista y anti-trotskista. Del punto de vista religioso Bush es un ‘metodista’, pero en términos teológicos podría ser definido como ‘pietista’, en cuanto considera que la religión es más una cuestión de corazón que de intelecto, pero de cualquier modo quiera definirse su fe, esta comporta una relación directa entre el creyente y Dios, sin intervención de sacerdotes u otras figuras intermediarias.”  Sus maestros espirituales son “los padres fundadores del lamentable conservadorismo  (…), recibiendo la herencia de los padres fundadores…, están los filósofos de las libertades personales, John Locke, respecto a la  política, y Adam Smith por la economía”

Luego Bush se referirá al protestantismo sentimental y anti-romano, al liberalismo deísta inglés de Locke, al liberalismo “anti-social” de Smith ; y a su anti-comunismo (o mejor de ‘su’ administración), está, en realidad manejado por trotskistas, en función antisoviética,  para exportar la revolución y el caos permanente al mundo entero (en vez de instaurar la dictadura del proletariado e+n alguna nación elegida, como está ocurriendo en Medio Oriente.

Así se comprueba que sus orígenes teológicos, económicos, políticos y filosóficos son incompatibles con la sana filosofía realista del ‘ser’, con la doctrina social de la Iglesia y con el dogma católico. Así es como siembran un anti-comunismo materialmente bueno, y a la vez, un filo trotskismo formalmente perverso. Por  tanto no me parece lícito presentarlo como la muralla defensiva de la civilización cristiana y europea, ni desde el punto de vista teológico de orden sobrenatural,  ni desde el punto de vista filosófico-económico- político en el plano natural.

Pío XII, al contrario de Burke, Kirk  y los neo-conservadores actuales, comprendió perfectamente la oposición irreconciliable entre el catolicismo y espíritu liberal-americanista, frente al comunismo, trotskista o stalinista, que son sustancialmente iguales y sólo accidentalmente diversos. Y no se trata de una cuestión de raza sino de ideas. De tal manera que luego de haber excomulgado al comunismo ateo y materialista en 1949, se declaró claramente contra el peligro de una alianza social/comunista en Roma en 1952, alejándolo a Alcide De Gásperi, por no haber querido integrar una alianza de las derechas contra las izquierdas, según el Papa le había pedido; y también porque Monseñor Montini, demasiado vecino a la mentalidad del colectivismo totalitario del comunismo.                   Papa Pacelli condena el otro error, opuesto al colectivismo totalitario del comunismo, o sea  al individualismo liberal libertario y consumista del occidente americanizado, definido por Pacelli como “puro automatismo” y sólo exterior y aparentemente ‘mundo libre’, pues realmente e interiormente convierte al hombre en esclavo de la moda, del bienestar, del pecado y de la inmoralidad relativista.

Pío XII no simpatizaba con el Pacto Atlántico (en 1950, con ocasión de la guerra contra Corea), provocando la ira de Roosevelt.

Al comienzo de los años ’50, Pacelli lanza a la Iglesia a la conquista activa de la sociedad civil (eligiendo como modelos a Gregorio VII, Inocencio III, y beatificando a Inocencio XI, quien el seiscientos contribuyó a detener a los turcos ante Viena, salvando a Europa entera; y luego canonizando a Pío X, el Papa anti-modernista), instruyendo  positivamente al mundo. Es la época de las grandes reuniones de multitudes, con las consignas a los militantes; millones de personas van a Roma a ver al Papa, organizadas por el profesor Luigi Gedda y el padre Lombardi.                                                                                                                                              

Pacelli invita a los fieles a despertar del letargo espiritual que los confundió para  dedicarse, en cuerpo y alma, al apostolado militante. En 1950 proclama el dogma de la Asunción de la Virgen María a los cielos, enseñando y proponiendo a la Virgen como último refugio, antes del inevitable castigo si la humanidad no se sacude el letargo. En 1951 proclama “la cruzada de la pureza”, en un mundo que se desliza hacia la inmoralidad y la impudicia; y canoniza a María Goretti como mártir de la castidad, proponiéndola como modelo al mundo y especialmente a la juventud. A 1954 lo designa año Mariano, año de plegarias y penitencia, (que nada tiene que ver con las modernas ‘jornadas de la juventud’, muy similares, desgraciadamente, -pero es la verdad, y contra los hechos no valen argumentos- a bacanales paganos al son de músicas desenfrenadas afro-americanas, orgías y drogas).

Todos los meses Pío XII invita y recibe a todas las clases sociales: las famosas categorías de   ‘artes y profesiones’ que aún eran el nervio de la Italia, todavía no americanizada, luego de la guerra,  para que asuman una vida  económica, austera, morigerada, frugal; estimulando a las personas y a  todas las clases sociales para que la Fe los sature de espíritu cristiano para realizar el reino social de Jesucristo. Pío XII se relacionó seriamente con las masas, eligiendo agudamente lo medios de comunicación para hacer llegar a todos el Evangelio; no congregó reuniones- show, o peor aún tumultuosas muchedumbres para divertirlas propagando un catolicismo edulcorado, aguado, disfrazado y deformado en un vago filantropismo carnavalesco.

Desgraciadamente Pío XII advierte en 1954/55 que el mundo, pasada la perturbación de los primeros años de la post guerra, no quiere escuchar más la voz de la Iglesia, adoptando lentamente el consumismo, conformismo y relativismo occidental. Este error se propagó, teóricamente, sin tener un grado de malicia similar al del comunismo ‘intrínsecamente perverso’.  De este modo,  antes de la guerra fué condenado el nacional-socialismo alemán, que no había abolido la religión, imponiendo el ateísmo de Estado, ni la familia ni la propiedad privada, tal como había aplicado el bolchevismo comunista.

La ciudad del bienestar propuesta al hombre occidental y ‘americanizado’ fue más seductora que la ciudad de Dios, que Pacelli se esforzó en edificar positiva y activamente, entre 1945 y 1954, sobre el mundo devastado material y espiritualmente luego de la segunda guerra.

Desgraciadamente, el consumismo y el hedonismo, al suplantar la austeridad y la simplicidad del catolicismo romano, el mundo ya no quiere escuchar y menos aún poner en práctica los consejos de la  ‘voz del Pastor’; entonces Pacelli se retira  (en 1955) hasta su muerte (en 1958) al silencio, a la oración y a la penitencia, continuando siempre  amonestando para que el mundo evite el peligro inminente de la catástrofe, comprendiendo que el mundo no quiere que Cristo reine sobre él.

En una foto se lo ve a Pío XII rodeado de corderitos y pajaritos que se posan sobre su mano, como San Francisco hablando con los animales cuando los hombres no querían escucharlo, limitándose a procurar siempre dar un testimonio de vida recta: sentía placer al caminar por las calles de la ciudad, en silenciosa oración, con la cogulla que predicaba implícitamente pobreza, castidad y humildad. Desilusionado de este mundo del bienestar y del consumismo, el Papa entiende perfectamente que corre hacia su perdición. (massa dannata quaeruit in perditionem). Se le aparece el Sagrado Corazón en 1954;ve el milagro del sol en 1950, ocurrido en Fátima en 1917. Suplica a Jesús:  ¡Jube me venire ad Te!

Su última Encíclica, pesimista pero realista visión, o mejor profecía  apocalíptica de la  desventuras de la Iglesia en el mundo,   peregrinando en la noche espiritual tras las sombras de la muerte del alma. La humanidad relativista y hedonista no posee ya la fuerza para alzar la piedra tumbal que fabricó con sus manos y puso sobre su cabeza.+

 

Nota *: Leemos en la Encíclica Neninisse Juvat, del 14 julio 1958: “Nuevos peligros acechan a la Iglesia y al mundo cristiano. […] En esta época no reina aún la justa paz  (…) En el momento presente espantosas armas, descubiertas por el ingenio humano, son de una monstruosa potencia capaces de trastornar el universo, exterminando no sólo a los vencidos, sino a los vencedores y a la humanidad entera. (…) Es necesario volver a los preceptos del cristianismo. (…)  Multitud de ciudadanos son atraídos con facilidad a vivir errores ampliamente divulgados; se los embauca e incentiva al vicio… por medio de publicaciones… espectáculos cinematográficos y televisivos, corrompiendo principalmente a la incauta juventud. (…);  se trata de concretar el dicho: golpearé al pastor y el rebaño se desbandará. (…) No hay duda que la sociedad cristiana, martirizada durante  siglos de persecuciones, fue combatida y calumniada…pero igualmente cierto es  que al fin, como Cristo aseguró. logrará sobre todos sus enemigos una pacífica victoria (…). Que ninguno de vosotros claudique (…); si no se hace la reforma cristiana de las costumbres, nuestras oraciones sólo serán voces vanas”.

 

Tradujo: HAB.