viernes, 3 de julio de 2015

Insólito descubrimiento

Fray Gerundio de Tormes


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El inicio del verano se presta favorable a las siestecillas breves e intensas, bajo los rayos del sol que se deslizan por los capiteles del claustro. Me refugio en estos rincones del monasterio para llevar a cabo mi reposo post-prandial, y más en estos días, en que lo poco que como, me sienta fatal. Al Superior le ha dado por leer en el refectorio la Laudato Si, con los consiguientes peligros de indigestión y empacho por sobreabundancia de dislates, desatinos y alocados consejos. A mi edad, un empacho de encicli-cología puede ser mortal. Ni el milagroso bicarbonato evita la acidez.
Ayer mismo, después de consumir unas verduras a la plancha aderezadas con el capítulo segundo de la Laudato, me refugié en la panda que mira al mediodía, sentado en un cómodo banco de piedra, para leer tranquilo una carta que me acababa de llegar de Jerusalén. Un condiscípulo mío de tiempos del noviciado -Fray Vital de la Recherche-, me envía siempre alguna misiva con los muchos monjes que vienen de Tierra Santa. Vive allí desde nuestra Profesión Religiosa, trabajando en la Escuela Bíblica de Jerusalén, gracias a la cual perdió hace tiempo la cabeza, traduciendo manuscritos e interpretándolos según lo que le dictan las modas. Le aseguraron un buen puesto si sus estudios coincidían con los nuevos aires teológicos, y allí continúa.
¿Ecumenismo?
APORTE  PARA  ACLARAR  EL  INSENSATO  ECUMENISMO  DEL VATICANO II.
Pieter Van der Meer de Walcheren
EXTRAÍDO DE SU LIBRO: “NOSTALGIA DE DIOS”.


12 de enero. (pg. 178).
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      Pienso mucho en mi madre. ¡Con qué ansiedad buscó la verdad, con qué insaciable deseo! Pero estaba en el error; y no era posible que fuese de otro modo habiendo sido educada como lo fue, y habiendo vivido siempre en un país protestante donde los católicos, sobre todo en los ambientes intelectuales, son considerados como restos despreciables,  como fósiles de alguna época jurásica o neptúnica… Nada extraño, pues, entre quienes han recibido tal educación, que si una persona se siente dominada por la inquietud espiritual, recurra a todas las concepciones y a todos los sucedáneos místicos, pero jamás al catolicismo; porque consideran a éste como un punto de vista superado ya de siglos atrás, como una especie de paganismo evolucionado, capaz de satisfacer a los niños y a los retardados, pero ante el cual todo hombre moderno e instruido se alza ligeramente de hombros con despectiva indulgencia. Aún recuerdo mi opinión personal  cuando estudiaba en la Universidad de Amsterdam, hace de esto unos doce años; para mí la religión católica era inexistente.
      ¡Con qué terrible responsabilidad cargaron  sus almas los pretendidos reformadores! Por su causa, millones y millones de criaturas viven privadas de luz y muere en las tinieblas. Debo rogar constantemente por mi madre; ahora sé que puedo socorrerla.

16 de enero
      Sostuve una conversación inútil con gentes que, aunque nada hostiles al catolicismo, sólo lo consideran  una interesante manifestación vital de valor equivalente, por ejemplo, al del budismo y al de los demás ensueños del espíritu humano. ¡Pensar que también yo, no hace mucho, sostenía ese sacrílego disparate! Me consideraba muy amplio y comprensivo cuando juzgaba –tolerándolas con indulgente orgullo- a todas las doctrinas por igual, como fantasías metafísicas, capaces, cuanto más de prestar ayuda a los débiles en la vida.  Me creía un rey poderoso y era sólo un vagabundo miserable y ciego. Ahora me deshago de mi antiguo yo; rechazo todas mis antiguas ideas como harapos despreciables. Ya nada poseo, Dios tiene que dármelo todo.
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Comentario nacionalista: estas  palabras   del escritor  holandés convertido por León Bloy, pertenecen a  otro mundo, a otro catolicismo ¡al auténtico! ¡al que enseñó Jesús! Donde es imposible pensar en el absurdo ecumenismo modernista. .Hoy día abundan en las altas esferas clericales , ‘los vagabundos miserables y ciegos’. ¿Aparecerá otro Bloy, otro titán,  que los convierta?

jueves, 2 de julio de 2015

DOS  SACERDOTES  INSIGNES
Castellani- Le lay
Cartas  enviadas por el padre Castellani al padre Le Lay, director del Boletín “La Tradición”, que reproduzco íntegramente; fueron  publicadas  en dicho Boletín: la primera  en el Nº 31,  de junio de 1957; la otra en el Nº 61 de julio-agosto 1963.





                                                              Buenos Aires, 10/11/1957.

De mi mayor estima:
     
      Recibí ayer dos números de su Boletín “La Tradición” (17/19 y 26/29) que me han complacido y consolado; y me han servido para documentar mi próximo artículo en ‘Dinámica Social’. Creo que su modesta hoja representa actualmente aquí el verdadero ’Criterio’; y es como un símbolo de lo que está pasando: lo auténtico está escondido, trabado y a veces perseguido; lo adulterado y lo paródico está en el trono, tiene todas las facilidades, dispone de la propaganda y hasta de la (apariencia de la) autoridad.

      Mucho me podría extender aquí acerca de la revista pseudo-católica ‘Criterio’; pero creo que Ud. lo sabe todo y no quiero aparecer como movido  por resentimiento o algún afecto poco limpio. La tengo por una revista  actualmente dañina y desdorosa del nombre de la Santa Madre Iglesia. Con esto está dicho todo. Basta ojear un número para comprobar este severo juicio.

      Días pasados un joven muy inteligente, por cuya boca hablaba  (creo yo) la feligresía católica, me decía que el caso de esa revista  ‘muerta’ le parecía cosa del diablo. Yo no la leo, de manera que le pregunté el porqué.

      “Esa revista eclesiástica existe  ¿para qué?  -me razonó-. Para publicar un artículo de Mons. Fr. que no sirve de nada en el mejor de los casos; -el resto del material son escritores extranjeros, y algunos argentinos que ni son los mejores escritores ni los mejores católicos…”  (Tampoco los extranjeros, -le dije yo; y el Nº 29 de “La Tradición” me confirma).

      “Que gente del grupo ‘Sur’ (liberales, comunizantes algunos e incluso un perverso) pontifique y enseñe en esa ‘voz de la Iglesia’, es una aberración tal como a mí se me hace cosa del diablo” ,terminó.

     Bien, yo no puedo hacer nada sino lamentarlo; y hay otras cosas mayores que pesan sobre mí. Diez años trabajé allí gratuitamente, cuando ‘Criterio’ era católico… Hoy día ni siquiera por un salario (que me hace falta) me acercaría a esa  ‘falsificación’.

      Discúlpeme que no pueda enviarle ayuda pecuniaria a su interesante hoja.  Estoy en estado de penuria, y además achacoso, y sin ninguna entrada. Estoy en una rigurosa ‘lista negra’ no sólo de los anticatólicos sino también infortunadamente  de la gente eclesiástica, gracias a la calumnia.  Mi libro sobre los Evangelios, que es mejor de los míos, ha encontrado durante dos años las más increíbles dificultades y todavía no ha podido salir. Se espera que para abril… Veremos.

      Reiterándole mi estima y simpatía, se encomienda en sus oraciones –en Xto. Jesús.

                                                                                                      
                                                                                                      L .Castellani- Caseros 796. Bs. As.

Años después la  segunda carta:

Buenos Aires, 26/6/1963
Sr. Pbro. Hervè Le Lay
Amado en Xto. P. La Lay:


      Recibí La Tradición Nº 59. Muy buena revista. Creo que necesaria. Le adjunto el importe de mi suscripción.
      Me pesa no poder enviarle mayor suma. Vivo muy estrictamente. El fisco grava muy fuerte a los habitantes de esta ciudad.  Me limpia casi del todo cada mes de mi magra mensualidad. No importa: la Providencia nunca me ha faltado.
      Necesario era lo que hace en este número: prevenir a los fieles del peligro Teilhard de Chardin. Creo haber sido el primero en la Argentina en dar la voz de alarma, en una nota de mi libro Cristo ¿Vuelve o no vuelve?, Salta 1951.  Un sacerdote salteño recién llegado de España, me dio a leer 7 de los manuscritos clandestinos del “paleontólogo”.  Me dejaron enfermo, pues topé en ellos manifiestos y graves errores: los cuales denuncié, como digo, en una nota del libro, que estaba en prensa. Fui reprendido por ello de un religioso de aquí. Sin razón, pues ahora la autoridad religiosa dice lo mismo que allí dije: “ambiuitatibis, immo etiam gravivus erroribus”.
      Fue vecino mío de aposento en la Rue de Grenelle, 42, Vlle. Es curioso notar que en 1947 me hallé con él en Roma, llamados ambos por el General S.J. al “dar cuenta de sí”, y resultó que yo, que era ortodoxo, fui sometido a una tempestad de castigos y humillaciones; y Teilhard, que no lo era, fue devuelto a París con honores por su General –no por la Curia Romana ciertamente.
      En fin, loado sea Dios, ahora ambas cosas son manifiestas: de mí ha dicho Monseñor Rau: ”un defensor de fa fe ortodoxa” y Dios lo haga y me conserve: de Teilhard ha juzgado la autoridad competente.
      Encomíéndeme a Dios, amado P. Le Lay, y reciba el testimonio de nuestro agradecimiento por sus utilísimos afanes.

In Dno Jesu
L. Castellani


Comentario nacionalista: ¿Qué decir ante tanta maldad de la ‘gente eclesiástica’ ? Dos eminentes sacerdotes con magnífica preparación intelectual, que podrían haber ocupado las cátedras más importantes,  Perseguidos, arrinconados, infamados, silenciado, empobrecidos;  ¡Qué escándalo de consecuencias nefandas!,  Y sin embargo ambos hicieron resonar sus voces  católicas y tradicionalistas, como pudieron, el francés,  desde su perdido rincón de Tala,; el criollo, olvidado en su mísero departamento, ubicado en una de las  calles innombrables de Buenos Aires, Estas cartas del padre Castellani sonn documentos históricos que  atestiguan que  la ‘Jerarquía’ argentina acunando a  ‘Criterio’ como su niña mimada… ¡y a Franceschi como su ‘baby sister’!; y   la Compañía exaltando a Teilhard;  estaban ambas  infectadas  de  modernismo.







ARTÍCULO TOMADO DEL BOLETÍN LA TRADICIÓN, (Nº 61, JULIO-AGOSTO 1963) DEL PADRE HERVÈ LE LAY; DONDE SE DENUNCIA  EL PÉRFIDO ATAQUE DEL CARDENAL FRINGS Y SU ASESOR RATZINGER, ENTRE OTROS PROGRESISTAS, CONTRA EL CARDENAL OTTAVIANI, POR SER  ESTANDARTE DE LA ORTODOXIA.
Homenaje al  Cardenal  Alfredo Ottaviani
PRENSA Y CONCILIO

Transcribimos algunos párrafos de un artículo aparecido en “The American Eclesiastical Review” en enero 1963; y reproducido por “Avanzar” en su número de abril. El autor es Monseñor José C. Fenton, experto  de la Comisión Teológica del Concilio Vaticano y profesor de “Catholic Universitty of América”.

     Sería vano negar que existe hoy día en el mundo  una potente prensa anti-católica que, sin ser sectaria como lo eran la antigua “Menace” o el “Fellowship Forum”, espera siempre que la Iglesia Católica cambie su doctrina y renuncie  a lo que la distingue de las demás organizaciones religiosas. Tales periódicos se alegran actualmente  ante la idea que, de una manera o de otra, se pueda observar que la Iglesia católica está tomando el camino que debe conducirla a la repudiación de las posiciones adoptadas por los Decretos “Lamentabili sane exitu”, la Encíclica “Pascendi” y el “Juramento antimodernista”. Los periódicos de estas tendencias están  siempre al acecho para aplaudir a los hombres  de Iglesia que –a su parecer- comparten sus sentimientos  y, ¡claro!  están  siempre a punto para organizar una campaña masiva  en contra del hombre que estiman les cierra el paso a sus manejos.

sábado, 20 de junio de 2015

Sobre  la  Obediencia
H
e leído ciertas afirmaciones sobre  la obediencia debida al Papa  no muy claras; no emitidas por papólatras sino, y esto es preocupante,  por personas bien formadas.  Considerando las manifestaciones y actividades de los últimos Papas, y principalmente de Francisco Iº, he creído conveniente que el padre Castellani nos aclare definitivamente  los límites y obligaciones  de la obediencia. Copio parcialmente  su carta dirigida  a sus hermanos jesuitas (en: “Cristo y los Fariseos”; cap. “Sobre la Obediencia”, pg. 184 sgs.).
       Fray Gerundio de Tormes,  con su habitual gracia teológica,  el 18 de junio del corriente año, ayuda a la decisión de  los perplejos e indecisos,  ante la Encíclica de Francisco Iº, entre la obediencia y el indignado  rechazo. Así escribió Fray Gerundio:
      “Creo que esta pseudo –encíclica es un vertido tóxico y hay que evitar el contagio que transmite. Este reciente y disparatado engendro, supone un nuevo derrumbamiento de algo tan tradicional  y clásico como eran hasta ahora las encíclicas papales. El Papa podrá exhortar a los católicos (y a todos los hombres de buena voluntad, no se me olvide) sobre el cultivo del melón caucásico, el cuidado de la foca bigotuda septentrional o la necesidad de la aplicación de la economía paleolítica al mundo actual. Total, da lo mismo. Otra institución pontificia destruida. Ya nunca se podrá citar una encíclica  como algo perteneciente al Magisterio Pontificio, tras este Papa tan magistralmente anti-magisterial. Como las canonizaciones, desde ahora las encíclicas irán ya al cubo de la basura (reciclada, por supuesto)”.
     Luego de leer al padre Castellani no quedarán  dudas; la fe y nuestra conciencia católica  nos lleva a desobedecer y luchar  para tratar de impedir la desacralización del  Magisterio Pontificio; así como se derrumbó la Compañía de San Ignacio; convirtiéndonos en adeptos a la  secta de las ONU.
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      Esta carta versará sobre la virtud de la obediencia.. Uds. pueden saber más que yo acerca de ella, y la Carta de N P a los de Coimbra es un tratado completo. Pero  puede que no sea superfluo refrescar algunos conceptos de ella, basándose en el doctrina de Santo Tomás y la Escritura.

lunes, 15 de junio de 2015

La Cruzada Española de 1936 contra las fuerzas antinacionales y anticatólicas: comunismo, anarquismo, masonería, ¡con todo el mundo liberal y ‘democrático’ en su contra!, es un ejemplo crucial y actualísimo, porque la lucha continúa, siempre renovada, siempre la misma:  la realidad y la Verdad  contra las ideologías bárbaras. Publico algunos pocos párrafos, pero elocuentes, como testimonio de admiración al Ejército español y  a  los heroicos  ‘nacionalistas’ españoles.
¡Dios los tenga en su gloria!
HISTORIA DE LA REVOLUCIÓN NACIONAL ESPAÑOLA
Prefacio  por
René Benjamín.
( De la Academia Goncourt)

E
s la mentira la gran oportunista del siglo. Triunfa en todas partes; nos sojuzga, nos ahoga.
      Mas  ¿Cómo conocer la Verdad?... –gimen los pusilánimes.
      ¡La verdad es resplandeciente!
      La gran desgracia del hombre moderno, es que ya no adivina nada; ha gastado su sensibilidad ¡Demasiadas noticias y demasiadas novedades! El pobre siente vértigo. Entonces comienza por acoger la mentira con respeto, hasta que se le prueba, mediante documentos mentirosos,,, ¡que no se trata de una mentira!
      Tal fue el drama de la Sociedad de las Naciones ante la Revolución de España. Ha creído escuchar imparcialmente y estudiar con serenidad; luego, en medio de sofismas y frases, se ha decidido estúpidamente. Daban ganas de decirle a gritos : ¿Y el honor? ¿Y la fe? ¿Y el espíritu?.  En estas salas en que el aire ha muerto, entre tantas necesidades pintadas en las paredes; -segadores tocando la lira, mujeres que cantan mientras dan el seno, filósofos con túnicas de profetas abrazando a obreros desnudos-…;  hubiera debido entrar un pastor recién llegado de su montaña, un marino escapando a la tempestad, un soldado jadeante aún de su victoria. Estos habría sabido comprender a la España Nacional. Habrían despertado la vergüenza en los diplomáticos, los ministros, los pedantes, capaces de aplaudir la declaración sacrílega de un Alvarez del Vayo, el osado que pedía ayuda a la tierra entera, contra unos generales facciosos…

miércoles, 3 de junio de 2015

CELIBATO Y SANTIDAD
“Cuando el sacerdote  abraza el celibato por amor al Señor da una respuesta incondicionada a Cristo, que lo llama al seguimiento apostólico… sin duda que el celibato vivido con amor a Cristo no escapará al escándalo de la Cruz y por lo mismo será siempre incomprendido por el mundo” (Cardenal Höffner).

Anselmo Grün  es un fraile extravagante, que parece regodearse en esa postura  para llamar la atención, ¡Y vaya que la consiguió!  Visitó Argentina hace varios años promocionando sus libros con tanto éxito  que, con el apoyo episcopal, aún llenan los muestrarios de las librerías ‘católicas’.

Lo más perjudicial no es que se vendan, ni siquiera que se lean sus libros, pues peor daño intelectual no puede hacerse al ya deteriorado pensamiento de los católicos teledirigidos, por el liberalismo ¡Lo tremendo es que cuentan con la aquiescencia de la Jerarquía, según me aclaró una librera a la que fui a reclamar por vender esa basura!

Grüm es un típico fraile progresista -¿obsesionado sexualmente?- , de esos vanguardistas que opinan sobre temas ‘espinosos’, ya definidos y clausurados por la Iglesia, para lograr la promoción publicitaria que la TV Basura y los medios’ en general, otorgan a los disconformes y amargados, con tal que repudien y se burlen  del Magisterio bimilenario de la Iglesia.

El señor Mariano Álvarez Veloso, en el periódico ‘Cristo Hoy’, mayo 2006, escribió: “En uno de sus últimos libros ‘Luchar y Amar’, en el cual reduce personajes bíblicos y toda su riqueza a meros ‘arquetipos’ psicológicos de nuestro subconciente (siguiendo la tradición de Carl Jung, psicoanalista de marcadas tendencias esotéricas), en uno de su capítulos dedicado a Adán (rebautizado por Grün el hombre-mujer) éste defiende la homosexualidad como algo natural, diciendo que lo que enseña la Iglesia en su Magisterio acerca de ella es ‘mentira’ (textual)”. ¡Complaciendo a Maccarrone y sus remiseros, (¡o queriendo justificarse él mismo!, que todo puede suceder).

Además propuso lo que muchos heresiarcas exigieron : el celibato opcional; o sea que los sacerdotes se ‘ablanden’ ante el sexo, que traten de reprimir sus instintos sexuales entregándose a una alegre y ‘liberada’ actividad sexual;  controlando el sexo con mucho sexo. Decía el famoso homosexual (puto en buen idioma) inglés, Oscar Wilde: ”Las pasiones se curan abandonándose a las pasiones”. Los progresistas cristianos  consideraron esta tendencia : madura, caritativa, humana, aggiornada…

El padre Torres-Pardo (Instituto Cristo Rey) en carta al director del periódico Cristo Hoy le comentó: “Hemos quedado perplejos y con una honda amargura por el espacio que le han dado al p. Anselmo Grün. El ‘celibato opcional’ sería un cataclismo en la Iglesia latina pues no solucionaría el problema de fondo, que no menciona Anselmo Grün, cual es la falta de amor apasionado y ardiente por Nuestro Señor Jesús, por la Santísima Virgen, por la Santa Madre Iglesia, y por la salvación de las almas, en los sacerdotes que abandonan su ministerio, y que casi siempre coincide con un período antecedente de tibieza, frialdad y de ‘acedia sacerdotal’; consentida y ‘burocratizada’, que los ha convertido en ‘puros funcionarios’, renegando de su condición de pastores, amigos y hermano de sus hermanos, sedientos de Dios y de la Palabra de Dios… y sugiere al Director del periódico ‘Cristo Hoy’ una posición clara y valiente en su próximo editorial”.


Comentario nacionalista: resumo algunos errores de este  fraile ‘travieso, ‘alegre’:
+Niega el Magisterio secular de la Iglesia.
+Logró el apoyo de los obispos en Argentina, para difundir su pensamiento demoledor y pernicioso, que se ofrece en librerías y publicaciones del clericalismo oficial.
+Siembre dudas en asuntos ya definidos por la Iglesia queriendo convalidar a través del ‘libre examen’ meras opiniones personales en graves problemas teológicos, según su sentimentalismo irracional.
+Afirma una teoría absolutamente condenable: que la moral debe cambiar para adaptarse a las situaciones que plantea la ‘evolución histórica’.
+Se cree, como todos los ‘reformadores’, el elegido por Jehová  para cambiar el Magisterio bimilenario de la Iglesia.

+Es fiel discípulo de Hans Küng, el amigo del Concilio, de  J.P. II y de B. XVI, quien tenía el propósito de imponer, entre otros desatinos heterodoxos: el sacerdocio femenino, el rechazo a la infalibilidad pontificia, el aborto, el homosexualismo, la eucaristía desacralizada, el culto compartido con los protestantes, etc.