jueves, 6 de junio de 2019


CONTRARIANDO LA NATURALEZA RACIONAL, ACTUANDO EN ORDEN AL ERROR Y AL MAL, PIERDE EL HOMBRE SU DIGNIDAD MORAL, AUNQUE CONSERVA SU DIGNIDAD ESENCIAL.
Los “derechos humanos” según la teología católica.

Párrafos del artículo: “Hermenéutica significa ruptura”, publicado  en SISINONO, diciembre 2008.

“Un Dios distinto del mundo sería una nada en opinión de Hegel. Dios no es ya, para Hegel, una persona trascendente, un ente creador distinto del mundo (…). Hegel diviniza el mundo y la historia acentuando el tema cristiano de la encarnación, es decir, pretendiendo que lo infinito se encarnó en lo finito: Dios y el hombre unidos en Cristo son coesenciales” (G. Morra, “Marxismo e religione”). De esta concepción inmanentista de Dios y del hombre deriva el error de la dignidad absoluta e inamisible del hombre (cf. Juan XXIII, 1963, Pacem in terris, nºº 1, donde el Papa habla de “derechos inamisibles del ser humano”, y cf. también en el nº 5  de la misma encíclica, en donde se declara que el ser humano “conserva su dignidad de persona en cualquier  circunstancia”).

Ahora bien, Santo Tomás explica (II-II, q.64, a.2 ad 3) que  la “raíz  remota” (o “dignidad radical”) de la persona humana reside en la naturaleza o esencia  humana, que la persona conserva siempre, incluso cuando delinque, mientras que la “raíz próxima” (o “dignidad total”) de la persona humana radica en el obrar de la naturaleza humana, según la naturaleza, no contra ella; esto es, si el hombre, que tiene una naturaleza o esencia inteligente y libre, se sirve de la inteligencia al obrar para adherirse al error y de la voluntad para hacer el mal, pierde su dignidad total o próxima de naturaleza en acción y se rebaja al nivel de los brutos animales, que carecen de inteligencia y de voluntad, por lo que no poseen derechos ni dignidad próxima o total (6).

La revelación lo confirma: “a Dios le son igualmente aborrecibles el impío y su impiedad”, lo propio hace asimismo el magisterio tradicional: “La inteligencia y la voluntad que se adhieren al mal decaen de su dignidad nativa y se corrompen” (León XIII, Inmortale Dei). El doctor angélico, citado más arriba explica por su parte que “el hombre abandona el orden de la razón con el pecado; por eso decae de la dignidad humana, que estriba en ser libre y obrar por sí mismo, por lo que cae de algún modo en la esclavitud de las bestias (…). De hecho, un hombre malo es peor y más nocivo que una bestia”. Por eso es por lo que resulta contraria a la recta razón (actiones sunt suppositorum: sin sujeto no hay acciones, de ahí que no se pueda separar el obrar del sujeto agente), a la Revelación y al Magisterio tradicional de la Iglesia la doctrina roncalliana, según la cual “no se deberá confundir jamás el yerro con el que yerra (…), como el que yerra no deja de ser nunca un ser humano y conserva en cualquier circunstancia la dignidad humana” (Pacen in terris, nº 5).+

Maguire escribió, en este artículo, unos apuntes donde demuestra que, bajo el pretexto de los “Derechos humanos”, se esconde una maniobra de la pérfida política imperialista yanky. En realidad, los “derechos humanos” están al servicio de las multinacionales, de los bandoleros marxistas, y de la degeneración “progresista”.  Es una nueva modalidad para agredir cínicamente a las naciones americanas. Sus promotores                                                                   son vecinos indeseables.                                                                         
 (A continuación un extracto del artículo publicado en Informaciones sobre la Masonería, Nª 14, 1983).

Patricio José Maguire.
Escribió sobre:

LOS  GANGSTERS YANQUIS Y LOS DERECHOS HUMANOS
Descarado reconocimiento yanqui de su intromisión en todos los países del mundo y en la Argentina.

      El gobierno yanqui, presidido nominalmente  por un actor de cuarta categoría  como Reagan, cuya candidatura triunfó gracias al apoyo de todos los malvivientes, que son mayoría en Estados Unidos, encabezados todos por el célebre Frank Sinatra sindicado como el “capo” de la “Cosa Nostra”, han tomado por sí y ante sí la función de gendarme guardián de los “Derechos Humanos” en todo el mundo.
     
      Como consecuencia se consideran con derecho de inmiscuirse en las cuestiones internas de todos los demás países. Hubiera debido comenzar  por poner orden en su propia casa donde ningún ciudadano osa transitar por las calles después de determinadas horas sin correr el riesgo de ser brutalmente asesinado, y otros aspectos de esa corrupta democracia, como el aborto legalizado, criminal acción condenada por el Papa como genocidio, sin mencionar los raptos, violaciones, estafas, cohechos, sobornos, “protección” de ciudadanos por los gángsters, discriminación racial, mantenimiento de 1400 convictos sentenciados a muerte durante años en la celda antes de conducirlos al patíbulo. ¿Y estos degenerados se atreven a denostar a Torquemada!
     
      La cuestión de los “derechos humanos” comenzó a esgrimirse como un factor más en las relaciones internacionales luego de la última guerra mundial. Entonces fue impuesto por la presión del sionismo y durante veinticinco años consistió solamente en la defensa de los intereses de los judíos sionistas de todo el mundo. Los hebreos sionistas se consideran una raza superior, intocable, cuyos miembros están obligados a conservar la pureza de su sangre cuidando de no contraer matrimonio fuera del núcleo racial.

[Como no quiero terminar mi vida como refugiado palestino, omito dos párrafos del artículo del señor Maguirre, pues pareciera entenderse que en él pone en duda la integridad del sagrado dogma de la nueva iglesia universal: el Holocausto. Continúo con el artículo]:

Como consecuencia de la presión judía se establecieron en los convenios de la UN clausulas condenando la violación de los derechos humanos. Durante largos años esas cláusulas sólo estaban dirigidas a favorecer a los sionistas, quienes pudieron esquilmar a sus anchas a todos los países del mundo, asesinar a miles de árabes, e incluso a todos aquellos que se opusieran a sus siniestros designios, como por ejemplo, cuando asesinaron a casi cien altos oficiales ingleses con sus mujeres e hijos en la voladura del hotel Rey David de Jerusalem, operación planificada y llevada a cabo por el máximo terrorista de todos los tiempos, Menahem Beguin. Claro que este hecho podría ser considerado bajo otra óptica, por cuanto Beguin es un “darwinista”, es decir, adhiere a la teoría del célebre Darwin, y que ha hecho carne en los ingleses: el hombre desciende del mono, es decir, es una bestia, ergo Beguin no mató a seres humanos en la masacre del hotel Rey David sino a simples bestias irracionales como los ingleses. Otra cosa es cuando se trata de los árabes. Estos son seres humanos, pero para Beguin y los sionistas esto no cuenta, por ello hace sólo unos meses las tropas de Beguin rodearon el campamento de Shatila en el Líbano y masacraron sin piedad a ancianos, mujeres y niños, abrieron sus vientres desparramando sus entrañas, desfiguraron los rostros de sus víctimas a golpe de culata de sus fusiles,  cortaron la cabeza de infantes recién nacidos para exponerlos en picas, y para terminar lanzaron una jauría de perros hambrientos para que cebaran su hambre con carne humana. Estas “hazañas” le merecieron a Beguin el otorgamiento del premio Nobel de la Paz, concedido por el Congreso de homosexuales de Noruega. Claro está que esto, a los ojos de los gangsters yanquis no constituyó una violación de los derechos humanos, y Beguin se abraza continuamente con los componentes de la banda de gansgters de la Casa Blanca.

UNA LECCIÓN DE HISTORIA QUE EL UNITARISMO/LIBERAL 
NO QUIERE OIR.

“Pero sobre todo, el gran triunfo para el Imperio fue la caída de Rosas. La Argentina ya no volvió a hacerle sobra en el continente. Una factoría tranquila y adiposa (con una clase dirigente de gran bienestar y una popular famélica y sin conciencia de nacionalidad: como ocurre en toda colonia) sustituyó a la férrea Confederación Argentina de Juan Manuel de Rosas”. (“El Pronunciamiento de Urquiza”, de José María Rosa, pg.126).

El sainete partidocrático sufragista, que se viene repitiendo desde que el Régimen unitario/liberal  usurpó el poder político, continúa levantando olas de  decepciones, que pocos se animan a decir, y de  reproches que nadie oirá. José María Rosa en  “Defensa y Pérdida de Nuestra Independencia Económica” trae un documento, “de cuño y espíritu rosista”, publicado en la “Revista del Plata”, en agosto 1854, con el siguiente título contundente: ”Memoria descriptiva de los efectos de la dictadura sobre el jornalero y pequeño hacendado de la provincia de Buenos Aires, escrita a poco tiempo  de Caseros bajo la forma de una petición a la H. Legislatura”. “Este título –dice Rosa- es para disimular la índole de la publicación, pues –salvo uno que otro agregado- la Memoria no hace referencia alguna a la época de Rosas, y sí –y mucho- a las penalidades que comenzaron para el criollo después de Caseros”-,cuando el pueblo comprobaba la corrupción política y la miseria creciente, aplicada sobre el país indefenso por los “oligarcas” constitucionalistas del 53. A continuación las palabras de Rosa:

“Acabar con las cosas argentinas y con el hombre argentino, fue la actividad esencial del período de la “Organización”. El criollo fue tratado como el gran enemigo de nuestra patria: Martín Fierro no es, desgraciadamente, un simple poema de imaginación. Y mientras no llegara “algún criollo en esta tierra a mandar” la situación de muchos argentinos fue la de parias, en la propia tierra.
“Algunas veces, muy pocas, el criollo despreciado y perseguido por quienes hablaban mucho de leyes, instituciones o constituciones, alcanzaba a hacer oír su voz. Como en aquel curioso Memorial que “los jornaleros y pequeños hacendados” de Buenos Aires elevaron a la Legislatura algún tiempo después de Caseros:

“Queremos que en lugar del vano honor de elegir representantes para ese honorable cuerpo, y de servir tal vez de instrumento para que se perpetúe algún mal gobierno, que en lugar de esa parodia insultante del sistema representativo se nos acuerde el privilegio, mucho más inteligible para nosotros, mucho más apetecible, de trabajar al lado de nuestras familias y de conservar lo muy poco que nos ha quedado. Reclamamos para nosotros los americanos, dueños y soberanos de estas tierras, una parte de los goces sociales que nuestras leyes conceden a los extranjeros que vienen a poblar en medio de nosotros”. “Defensa y Pérdida de Nuestra Independencia Económica”, José María Rosa, ed. Haz, pg. 166.

Con estos certeros y dolorosos reclamos, cada vez más angustiosos, que debería repetir el pueblo entero, está descripto el comienzo de la tragedia argentina; provocada por la oligarquía masónica liberal..



viernes, 17 de mayo de 2019


DEFENSA DEL GOBIERNO PATERNAL

LA MISIÓN DEL NACIONALISMO ES ENTUSIASMAR Y JERARQUIZAR AL PUEBLO, CON AMOR Y VERDAD, ALENTANDO SU PATRIOTISMO, PARA EXALTAR LA GRANDEZA NACIONAL.

A continuación, el Padre LEONARDO CASTELLANI, luego de la experiencia vivida durante sus años en Roma, expone en estos párrafos la faceta de la espontánea adhesión del pueblo romano a la dictadura fascista, orgulloso ante un acontecimiento de gloria nacional, unido al gobierno personal, paternal y dictatorial, (Las Canciones de Militis, editorial Patria, 1945, pg. 26).

La más antigua fiesta cristiana es “la Cena del Señor”. Se reunía la comunidad cristiana a comer, a recibir el Sacramento, y a “comulgar” entre sí, es decir, a poner en común sus ideas, sentimientos e intereses bajo el fundente de una misma fe. Se encontraban entre ellos para encontrarse a sí mismos a la luz de una creencia común y trascendente. Ese es el tipo de toda fiesta verdadera, que se basa en una necesidad y se cumple en la recepción de un don espiritual, el cual por el hecho de recibirse aúna y unifica todas las individualidades. Cuando la muchedumbre de Roma confluye sin ningún mandato a la plaza “Venecia” sabe que va a oír del Dús una cosa que no sabe, y que después de oída se va a sentir unificado, se va a sentir parte de algo grande y eterno (que es sentirse feliz) y va a creer firmemente que existe un’ orgoglio d’essere italiani. Por lo menos esa es la impresión que tuvimos en Roma cuando llegó del Brasil Ítalo Balbo y su escuadrilla. No hubo ningún decreto de “feriado”. Hubo un confluir espontáneo de multitud en arroyos materialmente irresistibles. Hubo una especie de liturgia profana, sumamente eficaz, natural y emotiva, de toque de trompeta, anuncios de que el Duce viene, lectura de comunicados del Gran Consejo, movimiento de heraldos, de introductores y de escoltas que caldeaban una tensa expectativa. Hubo después una palabra sumamente breve y terriblemente asimilable. Después, cuando la multitud se desgajó lentamente hacia sus casas, cada uno de nosotros era diferente de antes a causa de la comunión con esa Palabra.

Comentario nacionalista: En “democracia” liberal, el pueblo no participa políticamente, ajeno y decepcionado, carente de “cuerpos intermedios”, sintiendo la vergüenza de integrar una plebe resentida, anarquizada, desunida y engañada; una Nación frustrada, que ha repudiado su identidad, siendo el hazmerreír del mundo. Ese Régimen le sustrajo al pueblo toda AUTÉNTICA participación política. El sufragio de ninguna manera satisface esa vocación política. Las personas más criteriosas votan por obligación, sabiendo que nada bueno va a acontecer; ni nada va a cambiar.

Su vida social y política se reduce a desahogarse furiosamente en las canchas, en bestiales conciertos multitudinarios o con los piquetes cortando calles. Y en su vida personal con el culto a Mamón, a las drogas, al libertinaje moral y al fin, al odio marxista. Es un sistema chato, aburrido, egoísta, engañoso, corrupto, incapaz de entusiasmar. Los miembros del Régimen dan el ejemplo personal de corrupción, resguardados tras una “justicia” complaciente.

Así es como el pueblo se mantiene indiferente frente al Régimen “democrático” liberal. Sin percibir que él mismo, al repudiar al Régimen, es definidamente antidemocrático, o mejor, auténticamente democrático, (porque el Régimen no lo es), entusiasmándose ante la presencia valiente, responsable, de quien asume el Poder; escuchando la voz de UN JEFE, UN DICTADOR, UN  PRESIDENTE/CAUDILLO, ¡DE UNA PERSONA!, si se prefiere. Para que exaltando su patriotismo, lo encamine jerárquicamente, tras sí, como miembro de una nación, unidos en marcha hacia su destino histórico.

La Historia patria nos enseña que luego del gobierno argentinista y democrático de Don Juan Manuel de Rosas, se sucedieron continuas decepciones nacionales y populares, con “líderes” que, aun contando con multitudinario apoyo, como Lonardi o Malvinas, no gobernaron en bien del país, por ser liberales. Inclusive los militares y los peronistas, pues en su mejor postura “nacional”, son variantes de una democracia “cristiana”, que no es más que puro liberalismo, derivando en subversión marxista.-



jueves, 16 de mayo de 2019


Disfrutando con la lectura de Julio Camba

La República roja española se olvidó de asesinarlo, y él la destruyó a ella (según decía el Padre Leonardo Castellani). A continuación algunas de sus incisivas críticas, de puro sentido común inteligente y fino humor popular.

SOBRE EL DINERO, ESCRIBIÓ CAMBA:

 “Nadie sabe a ciencia cierta lo que es el dinero. En julio del año 36 lo rojos se apoderaron de todo el que había en España y anunciaron a los cuatro vientos que iban a ganar la guerra civil.- ¿Qué pueden hacer  contra nosotros –decía Indalecio Prieto- esos pobres capitalistas que no tienen donde caerse muertos? ¿Cómo van a luchar, sin dos reales, contra el oro del proletariado?
Pero a la vista está quien ganó y quien perdió en aquella trágica ocasión.
No. Nadie sabe a punto fijo lo que es el dinero y nadie cree completamente en él, excepto los socialistas y los comunistas, quienes, aferrados a eso de la interpretación económica de la Historia, siguen considerándolo todavía como el eje del mundo. De ahí el que procuren arramblar con todo el que se encuentran por delante…”

Nota del blog: ¿Los “izquierdistas” son enemigos del capitalismo? ¿Son los protectores y redentores del “proletariado”, como proclama el periodismo, a veces subrepticiamente?. ¿Los zurdos pretenden distribuir generosamente el dinero al “proletariado”, para que impere la Justicia social, como ellos aseguran? ¿O pretenden simplemente llenarse los bolsillos, como la realidad histórica de todos los movimientos marxistas demuestra?

SOBRE LA LIBERTAD:

“No. Yo no llegué a conocer la Libertad, ni aun en tiempos de nuestra famosa república, cuando se afirmaba que la noble matrona iba a abrir sus salones en Madrid, y cómo grandes damas o señoronas de aquel régimen, forzoso me fue conformarme con doña Margarita Nelken, doña Victoria Kent y aquella otra -¿para qué nombrarla?- que una vez, describiendo a un hermano suyo, dijo en los pasillos del Congreso:
-Es exactamente igual a mí, sólo que no tiene bigote.
Y a propósito ¿Tiene bigote la Libertad? Lo pregunto porque, aunque los escultores la presenten siempre con el rostro glabro o lampiño, el pueblo no pierde jamás la menor ocasión de pintarle en el labio superior unas guías muy enhiestas, y cuando el pueblo hace esto con tanta insistencia, es de suponer que algún oscuro pero certero y poderoso instinto guía su mano soberana.
Lo cierto que pocos conceptos habrá en el mundo tan confusos, envenenados y contradictorios como el concepto de libertad. En rigor, la libertad no es un valor absoluto ni una cosa que exista por sí mismo y tenga una realidad independiente del hombre como el aire o el agua. Hay mi libertad y hay la de usted; esto es todo lo que hay, amigo lector; y cuando la ley me impide a mi tocar el cornetín o la ocarina a las doce de la noche bajo los balcones de usted, no trata de restringir mi libertad, sino que pretende garantizar la suya. Mi libertad de hacer ruido termina allí donde empieza la de usted para dormir y reposarse, y, viceversa, la libertad al reposo que sin duda le asiste a usted, acaba precisamente a aquellas horas en que empieza la mía para tocar instrumentos de viento, de cuerda o de cualquier otra clase. Es decir, que si usted y yo queremos vivir tranquilos nos hará falta una ley que condicione nuestras libertades mutuas, y que donde no hay ley no hay libertad que valga dos reales. Creer en la libertad absoluta es como creer que uno está absolutamente solo en el Universo, y cuando esta creencia se apodera de muchos hombres a la vez, ya sabemos lo que ocurre: que se atropellan ferozmente los unos a los otros y que caen todos ellos en la más horrenda y espantosa esclavitud.

Nota del blog: La república española instauró la discriminatoria libertad masónica, por la cual, en realidad, sólo era libre el que tenía poder, fuera liberal o marxista, para imponer su egoísmo y su prepotencia, esclavizando en la degradación a los nacionalistas, creyentes en Dios y la Patria, sobrevivientes de las torturas y las masacres organizadas por los rojos.

ORGULLO IMPERIAL.

Antes, el inglés no hablaba nunca más que inglés. Con su inglés, su talonario de cheques y su supremacía naval el hombre recorría el mundo de arriba abajo sin preocuparse lo más mínimo de los idiomas ni de las costumbres de los países que visitaba. Arnold Bennet cuenta de un compatriota suyo que en una estación alemana le proponía algo a un empleado sin que el empleado pudiera entenderle. Llegó Arnold Bennet y el inglés le dijo:
-          ¿Ha visto usted qué torpes son estos alemanes? Hace media hora que estoy hablando con este hombre y todavía no he logrado hacerle comprender lo que quiero. Sin embargo, me parece que mi inglés es clarísimo…

Nota del blog; el orgullo insensato y agresivo narrado en este simple cuentito, forma parte de la personalidad inglesa; muchas veces con consecuencias trágicas. Escribió V.L.Parrington en su: “Desarrollo de las Ideas en los Estados Unidos” un suceso históricamente veraz, de cierto pastor protestante, que allá en el siglo XVII, sermoneó en inglés a una tribu en la Nueva Inglaterra, y como los indios no entendían una jota de lo que decía en ese idioma, creyéndolos irreductibles paganos, obstinados en no entender inglés, ni en aceptar la Palabra de “Jehová”, los mandó asesinar a todos, desde niños a ancianos. Pero como los asesinos no eran españoles, sino los antepasados de los actuales poseedores de los ansiados dólares, para no malquistarse con los amos anglo-yanquis, los actuales indigenistas, en vez de las acostumbradas alharacas contra la evangelización española, mutis en el foro.





lunes, 6 de mayo de 2019


Doctrina Nacionalista
O el Estado paternal o el Estado de las fieras tiránicas.
Padre Leonardo Castellani
Párrafos extraídos de su libro “El Evangelio de Jesucristo”, ( ed. Itinerarium, pág.299) donde enseña que el Gobierno nacionalista y cristiano, -análogo al que ejerce el padre  de familia-, impugnando al oprobioso Estado liberal partidocrático, materialista, usurero e inmoral, e irresponsable, por la división de “poderes”, debe bregar ineludiblemente parar constituir una sociedad donde reinen:                                                                                                                                                      JUSTICIA, ORDEN Y TRABAJO.
JUSTAMENTE SON LAS TRES CONDICIONES QUE POSTULA EL NACIONALISMO;  Y QUE EL LIBERALISMO ESTÁ INCAPACITADO PARA LOGRAR, COMO SE COMPRUEBA TRAS SIGLO Y MEDIO DE GOBERNAR DESASTROSAMENTE

Escribió el Padre Castellani:
L
as naciones occidentales, perdida la religiosidad, se van convirtiendo de más en más en las “Fieras”  de la Escritura. El Estado moderno se vuelve de más en más tirano. El “Estado” es una consecuencia del pecado original, no es una creación directa de Dios, es la “creación más grande de la razón práctica” del hombre, enseña Santo Tomás. En el Paraíso Terrenal, si Adán no hubiera caído, hubiese habido gobierno, por cierto; pero no gobierno estatal, sino familiar y paterno. Eso no se puede obtener ya con perfección. Entre los extremos del gobierno tiránico y el gobierno paterno, oscilan todos los regímenes políticos humanos, después del Pecado.
En los grandes siglos cristianos se tendió a realizar el ideal del gobierno paterno: San Luis rey de Francia, San Fernando de España, San Eduardo el Confesor. Había un monarca que venía al trono con la naturalidad de la fruta en los árboles, que intentaba hacerse respetar y amar de todos, y que daba cuenta de sus acciones sólo a Dios; y había una cantidad de fuerzas políticas y sociales que tendían a mantenerlo dentro de la rectitud; de las cuales la religión era la principal. Eso se llamó la Monarquía Cristiana: duró diez siglos, hizo la Europa; y cayó. El ideal tendía a “una familia”: ideal inasequible en su totalidad, porque siempre habrá díscolos, la masa siempre será oscura, y el Estado siempre tendrá que usar de la fuerza; pero por lo menos había un conato continuo para sujetar la fuerza a la razón y la razón al amor; y para hacer llegar la nación a algo como “una familia”. Por eso justamente hay más sublevaciones en los países católicos que en los otros, y son más difíciles de gobernar; el ideal atávico de “la nación como una familia” trabaja terriblemente a los franceses, a los italianos, a los hispanos.  “Los países protestantes son más fáciles de conducir; pero si son conducidos mal, no tienen remedio” –dijo el líder irlandés Parnell.
Los hombres hoy día prefieren tener encima a tiranuelos irresponsables, agitados y pasajeros, que los opriman en nombre de “la libertad”. Las condiciones han cambiado, los hombres ya no pueden fiarse tanto unos de otros como para poner a la cabeza del bien público a una familia permanente e inamovible, con poderes absolutos.  Por tanto se ha vuelto más fácil el advenimiento de la “Fiera”, que es el otro extremo del eje político, el polo opuesto al “Padre”. Los grandes imperios paganos que precedieron a Cristo: Asiria, Persia, Grecia macedónica y Roma, fueron pintados por el profeta Daniel en figura de cuatro fieras; y con mucha razón.
En la actual economía del mundo, el rechazo de Cristo lleva necesariamente al otro extremo de la ordenación política; es decir, al Estado pagano duro e implacable. De la cuarta fiera, el Imperio Romano, que Daniel describe como una mezcla de las otras dos y la más poderosa y temible de todas, profetizó el vidente que surgirá después de muchos siglos y diversos avatares, la “Bestia del Mar” o sea el Anticristo: un poder pequeño que se hará grande, un poder muerto que resucitará, un poder inicuo que a causa de la apostasía del mundo llegará a enseñorearse de todo el mundo; afortunadamente, por muy poco tiempo.
Entretanto tenemos que ir viviendo y tendiendo al gobierno paternal en lo político y a la obediencia noble y caballeresca; aunque sean ideales hoy día casi inasequibles –por lo menos en este país sin esqueleto; quiero decir sin “estructuración política”; sin “Instituciones”.+



LA ECONOMÍA POLÍTICA, CAMUFLAJE DEL LIBERALISMO Y DEL MARXISMO
La presente nota es respuesta a una consulta doctrinaria en torno a temas que hoy día continúan en boga; firmada por “Doctor Fidelis” (¿ seudónimo del Padre Castellani ?);  publicada en “Dinámica Social”, aprox.1960.

“E
l capital es simplemente trabajo humano acumulado” Es un error craso, como usted pensó. Si lo ha oído decir el 1º de mayo a los obreros (ausentes) por un obispo, y está “seguro de que no me engañaron mis orejas”, es un error lo mismo. En eso, ese obispo no es infalible.

Ni siquiera el dinero es “trabajo acumulado”. Hay dos determinaciones en él, además de la de “trabajo”. Mucho menos en el “capital”, en donde interviene un tercer factor determinante. Karl Marx dijo eso. No le haga caso: en eso sabía tanto como el obispo.

El dinero es signo abstracto de valor. El valor de los productos resulta de: 1º) el trabajo, 2º) la prez natural de la cosa trabajada y 3º) su apetencia actual (causa extrínseca). El “capital” añade una determinación libre de emplear el dinero en la producción, no en abstracto sino en cual o tal producción; de ahí su carácter “moral” que ignoró la economía individualista.

¿Se asombra usted de encontrar teoremas de Marx en boca de un católico? ¡Helás!, se encuentran en la mayoría de los tratados de  “economía política”. La actual “ciencia económica” tuvo un nacimiento turbio. Nació como un camuflaje del liberalismo. Stuart Mill suministró los materiales y muchos “teoremas” a Marx. Marx hizo de la economía un camuflaje del socialismo. Naturalmente, mientras se mantenga a estos dos “filósofos” como las bases de la “ciencia”, la economía política irá toda errada.

De ahí provienen muchos errores, incluso en los católicos; por ejemplo, que el marxismo contiene un análisis económico que constituye una verdadera contribución a la ciencia. Es un error, de donde salen otros muchos, hasta llegar al de “la mano tendida”. La economía marxista es tan errónea como es perversa su inspiración esencialmente “dialéctica”, es decir materialista. De ahí sale lo que se oye a veces a algunos católicos “sociales”, por ejemplo, que “la Iglesia no tiene doctrina económica” –que no la debe tener, porque no es de su competencia-, que los sabios católicos deben desentrañar de los “economistas” las líneas de fuerza de una Economía estrictamente científica y no contraria a la fe. Contra este bolazo, ya León XIII reivindicó altamente varias veces en la Rerum Novarum : “la soberana autoridad de la Iglesia sobre todos estos problemas económicos sociales” (# 41), simplemente porque son en el fondo problemas morales.

Una cosa es que las Encíclicas sociales no sean tratados completos de Economía o Sociología (error contrario en que dan algunos devotos, que creen saber sociología porque han leído cuatro Encíclicas) otra cosa es que las Encíclicas “sean todas falsas”, sin contener ningún principio permanente. Las Encíclicas son instrumentos pastorales, que contienen de ciencia la parte que “hic et  nunc” conviene a la práctica; y así, por ejemplo la Quadragéssimo Anno corrige y completa la Rerum Novarum; y puede ser corregida y completada a su vez, al mudarse de las circunstancias ambientes.

Falta estudio en este país ¡Qué triste!

Recuerde que la Economía Política, salvo pocas pero insignes excepciones, es un disfraz del liberalismo hasta 1870 más o menos; y después se vuelve un disfraz del marxismo. Las pretendidas “leyes” de Stuard Mill no son leyes; la independencia de la ciencia económica, la Ley de Oferta y Demanda, el Plusvalor, la Ley de Crecimiento de Salarios, la Ley de Lucha de Clases, la de Esclavización Progresiva del Proletariado, etc, son errores refutables, no ya “teoremas” ni menos “axiomas”, como pretenden. Todo esto lo puede encontrar en un manual un poco antiguo pero muy sólido de Llovera.

El “Libre Juego de la Concurrencia”, clave de la Economía Manchesteriana, mereció de Pío XI esta dura y exacta calificación: “De esta ilusión como de una fuente contaminada, es de donde han surgido todos los errores de la ciencia económica individualista”.

Stuart Mill yerra por falta de filosofía, es empirista: yerra desde el principio. El problema es ésta: o la producción, la circulación y el reparto de bienes están sometido a leyes físicas y los cambios de precios y salarios a la mitológica “Oferta-Demanda” (como hemos explicado en Dinámica Social otra vez) o bien están sometidos a leyes morales. En el primer caso la moral es una utopía. En el segundo ella es una realidad que ciertamente puede ser pisoteada, más no por eso preside menos rigurosamente el mecanismo de estos fenómenos económicos. La economía política no puede ser llevada “científicamente” sino a la luz de los principios morales, o sea de la esencia misma de la especie humana.

En una reunión de la J.O.C., oí defender esta proposición: existe una necesidad moral de una solución justa del problema social y por otra parte una incapacidad física de resolverlo de parte de las clases patronales. Bien mirado, eso significaría negar simplemente a los patrones el libre albedrío y la potestad de someterse a la Ley de Dios: original interpretación del “Vae vobis divitibus…”. Eso repugna a la experiencia, incluso a mi propia experiencia: existen en este país (y sin duda en todos) patrones que obedecen a la Ley de Dios en el trato con los obreros; incluso en algún caso heroicamente: a saber, viviendo más estrechamente que ellos, y trabajando más que ellos.

No le escriba al monseñor de marras, como se propone; y mucho menos, no le envíe esta carta. Puede hacerla correr, empero entre los jóvenes estudiantes de su grupo.+


Doctor Fidelis.