jueves, 8 de enero de 2026

 

ARTE

 CLASE nº 13 Y ÚLTIMA, DICTADA POR EL PADRE             FRAY MARIO PETIT DE MURAT O.P.

[…] No hay arte plástico religioso antes de Cristo.

Ese artista que se guarda en el Palacio Ludocici (Afrodita saliendo de las aguas) es algo admirable, obra maestra del arte arcaico griego. La inspiración del artista es el nacimiento de una diosa. Para el hombre vulgar es una mujer que representa la fecundidad, pero para los espíritus elevados la fecundidad no puede plasmarse en una mujer: es el símbolo de la fecundidad de la naturaleza, como Palatenea es el símbolo de la inteligencia, pero de la inteligencia como fuerza de la naturaleza.

Ese trono Ludovici es obra maravillosa del arte humano, tiene algo de re….., es la flor más fragante de la virginidad, son las dos doncellas que asisten al nacimiento de Afrodita. Ella está como naciendo, deslumbrada, parece una azucena, y todo se resuelven un delineamiento simétrico. Las doncellas continúan la composición formando con los pliegues de su túnica como ondas de manantial donde nace Afrodita. Los griegos casi siempre hacen nacer a la mujer de las ondas de las aguas, sus pliegues se aprovechan para dar movimiento de mar. Todo está en esa frescura de cosa nueva, el agua, todo. ¿Qué tiene que ver esta Afrodita con las diosas de la corrupción de los tiempos postreros delos griegos? Nada.

Afrodita es una doncella. El artista comprendió lo que es la cosa intocada, virginal, pero no hay inspiración religiosa. Otro ejemplo: el Moscóforo llevando un becerro sobre sus hombros, una de esas joyas que uno no se cansa de admirar: es la transición entre el dibujismo fenicio y la blancura ática. No es de inspiración religiosa. El artista sólo quiso hacer un hombre con un becerro, nadie puede negar que es inspiración humana. No hay diferencia de inspiración con la Afrodita.  Comparemos estas obras con el San Juan de la puerta de Chartres. Es de una vehemencia maravillosa.

Vayamos a la India. Representa a las sacerdotisas que eran bacantes, mujeres de culto orgíaco, danzarinas y de las peores, bien exaltado todo lo que puede ser carnal. Son más elevados los temas netamente humanos de los Hindúes que los de las Pagodas, donde encontramos barroquismo, monstruos, la carne y la tierra exaltadas, como pirámides recubiertas de estatuas abominables: las sacerdotisas, el elefante blanco, el dios con  cuatro pares de brazos.

En Chima, nada que diga algo de la inspiración del hombre a lo elevado. Que hable de lo espiritual, seres pavorosos, Budas que no tienen nombre, el hedonismo chino (complacencia en los placeres de la carne) en todo. Por más que se escrute y se busque, no se ve arte religioso. Así que vemos que más de una vez, el tema es un pretexto.

 El más religioso es el gran Fidias que hizo Elefantina (Palateneas) recubierto de oro, los ojos esmeraldas,  la carne en marfil. Luego se hace la competencia a sí mismo. Cuando lo echaron de Atenas y tuvo que dejar el Partenón fue a cumplir lo que le pedían de Olimpia Hizo un Zeus también de oro y marfil, de 12m. sentado, el pedestal de mármol con fondo verde; la cabeza es de verdadera piedad paternal, tiene expresión de blandura y majestad. Fidias  imaginó un dios piadoso, tuvo como una visión de piedad por la elevación de su espíritu.

Hasta ese momento nadie había imaginado a Zeus como padre. Hay in atisbo de religión natural, pero pocas veces se encuentra esto entre los dioses. La Venus de Milo (Afrodita) ¿qué sugiere? La mujer en cuanto mujer, nobleza, castidad pero nada celestial que no pueda encontrarse en el ser humano. El Doríforo, atleta, tan majestuoso como la Venus. Sin embargo el artista no se propuso hacer nada religioso sino humano. Forma con la Venus una pareja espléndida, es el ser humano total.

Otra cosa, la arquitectura griega tan espléndida no hace una morada sino es nada más que para dar un ambiente a su dios, de lo más simple. No tiene por destino albergar al ser humano, es bello, circular, se cierra en sí mismo, es una obra en semejanza del ….., todas sus partes se equilibran y encuentran reposo en sí mismo. Es circular, se cierra en sí mismo, tiene su bien en sí, no es algo que llame y aspire. En el Partenón, la obra más lograda en ese sentido, se siente el reposo de una obra cumplida, da reposo. Su composición se apoya en el 8 que es el …. cumplido.

Dejemos las artes plásticas. Las hemos recorrido y vemos que no hace falta una inspiración religiosa para hacer una obra de arte. Con los efluvios que le llegan del universo y del alma, tiene el artista suficiente para realizarlas.

Pasemos a la literatura. La literatura, como la música, es un arte dinámica, de movimiento, de búsqueda. Ahí el huérfano puede llamar a Dios, puede expresar la ausencia de lo que se ama. Hay trozos magníficos entre los hindúes, los chinos, los filósofos griegos (Platón).

La literatura y la música pueden expresar cosas abstractas, esas nostalgias. En cambio las artes plásticas necesitan imágenes y ¿¿qué líneas? ¿qué figuras iban a das a Dios? Sólo conocían a Dios como espíritu puro no podrían representarlo Los otros hacían quimeras que nada tenían de Dios. ES como cuando nosotros queremos representar a Dios Padre, ¡resultan imágenes que tan lejos están de Dios! Sólo podemos hacerlo para la gente ruda, pero una persona de espíritu algo elevado ya no las tolera . La inspiración no se puede volcar, como no se puede hacer la noche, menos un espíritu purísimo.

Artes plásticas religiosas hay sólo donde la Encarnación del Verbo, la reconciliación del hombre con el mundo sensible. El arte plástico ya puede nombrarlo. +

FIN DE LAS CLASES.

 

 

 

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