EL PAPA NO ES
INFALIBLE. Y PUNTO.
¿LA FRATERNIDAD SAN PÍO X ES CISMÁTICA; EXCOMULGADA;
HETERODOXA; PROTESTANTIZADA; SECTARIA; DESOBEDIENTE? ¿O ES SENCILLAMENTE FIEL A LA IGLESIA FUNDADA POR JESUCRISTO PARA SALVAR
ALMAS?
No hay posiciones conciliatorias.
Se continúa discutiendo repitiendo siempre con las mismas
opiniones y acusaciones, dichas con buena o mala intención. De no acabar. El presente
debate que proponen se centra en que la FSSPX desobedeciendo al Papa León XIV,
aunque su obra sea meritoria y fiel a la Iglesia, se la debe excluir.
Pero éste, al igual que sus antecesores del Vati II se
nota ambiguo, indeciso, como para dilatar su obligación de hacerse responsable
definiendo su posición teológica, --que causa dudas--.Y por tanto, motivan
perplejidad, asombro, desilusión, confundiendo a los fieles, que es lo que
pretende el demonio. Los católicos deseamos que la palabra de Roma vuelva a ser
clara, definitiva, sintonizada con la voluntad de Dios; para que sea nuevamente
respetable. Y la FSSPX necesita una contestación valiente y sincera para decidir
obedecer a la autoridad vaticana o a Dios.
Por otra parte hay obispos que se destacan por una
lamentable ignorancia –-como durante el Concilio II--; son los maestros de las
componendas, personajes lamentables, tibios, que quieren quedar bien con todos
los que pujan. Pero optan públicamente por los argumentos respaldados por los
dólares; que parecen estar de moda.
Todas las infamias que estos modernista arguyen contra la
FSSPX se deben a que no obedece al Papa, y por tanto está fuera de la Iglesia. ¡Pero
todas esas acusaciones rebotan sobre ellos mismos pues mantienen una posición protestante
–por algo son modernistas-- contraria a la verdad secular católica!
Ellos dicen que se lo debe obedecer sólo por ser Papa,
porque su palabra es infalible; es la palabra de Dios. Y lo peor es que
decretan que el Vaticano II en su integridad es un dogma de fe. Esto es
claramente inaceptable y absolutamente falso: el Papa es un hombre pecador como
todos, aunque reciba mayor asistencia divina. Por tanto no todo lo que diga es
infalible.
La obediencia es ciega pero no idiota, escribió el Padre
Castellani: no siempre su Palabra es la de Dios. La autoridad y las leyes que no están
ordenadas para cumplir con la santa Voluntad de Dios, que es en definitiva la santidad
de la religión y de la Iglesia y la salvación de las almas, son errores y
abusos que no deben obedecerse. Al Papa se lo debe respetar (cum rezamos en la FSSPX) pero no se lo
debe obedecer cuando se equivoca.
En el presente caso que nos ocupa, los modernistas
arguyen una falsísima interpretación de la “infalibilidad pontificia” decretada
por León XIII.
Pero, esta es una patraña demasiado evidente para ser
negada, como reconocen algunos obispos. Pues el apostolado del santo Obispo
monseñor Lefevbre se ajusta, a la Tradición, al Magisterio y al sentido común
de los fieles. Y últimamente continúa la obra floreciente, pese a los obstáculos
que le ponen en su camino.
Nuestro santo y querido Padre Castellani en “Cristo y los
Fariseos (ed. Jauja, pg.185) –que tuvo que sufrir los maltratos de la Compañía--
en los siguientes párrafos sobre la obediencia, aclara definitivamente y sin
tapujos la cuestión, pues glosa al santo fraile de Aquino, diciendo:
“Esta carta
versa sobre la virtud de la obediencia… Pero puede no ser superfluo refrescar
algunos conceptos de ella, basándose en la doctrina de Santo Tomás y la Escritura.
Estos conceptos
son: la obediencia religiosa está enderezada a la perfección evangélica; sólo
puede producirse en el clima de la caridad; y el abuso de la autoridad no
solamente la hace imposible sino que constituye una especie de profanación o
sacrilegio.
La definición de
“obediencia” de Santo Tomás es “oblación razonable firmada por voto de sujetar
la propia voluntad a otro por sujetarla a Dios y en
orden a la perfección”. Esta definición contiene claramente los límites de la
obediencia porque no hay que creer, A.H., que la obediencia es ilimitada. Todo
lo ilimitado es imperfecto. La obediencia religiosa es ciega, pero no idiota.
Es ciega y es iluminada a la vez, como la fe que es su raíz y fuente. Sus dos
límites son la recta razón y la Ley Moral.
Ambos límites
están también fijados por San Ignacio al afirmar a una mano que físicamente es
imposible asentir a algo absurdo, y a otra, que no hay que obedecer cosa en que
se viese pecado, no ya mortal solamente, sino de cualquier clase. No se puede
ejecutar virtuosamente cosa donde exista la más mínima porquería, relajamiento,
vileza o claudicación moral.
Esto dignifica simplemente
que ningún hombre puede abdicar su propia conciencia moral, como nota el Angélico
en De Ver. 17,5, Ad.4m: “Cada uno
está obligado a examinar sus actos según la ciencia que hayan recibido de Dios,
ya sea natural, ya adquirida, ya infusa: pues todo hombre debe actuar según la
razón”.¡ No podemos salvarnos al tenor de la conciencia de otro! ¡No podemos
eximirnos de discriminar exactamente con nuestra razón el bien y el mal moral,
uno para tomarlo y otro para lanzarlo! ¡No puede ser nuestra guía interior la razón ajena: los
actos morales son inmanentes y su “forma” es la racionalidad!”...
Concluyendo: si el Papa caritativamente no ordena Obispos
para que la FSSPX pueda continuar su heroica obra de salvar almas, --contra la inexplicable
oposición vaticana--, necesita imperiosamente más Obispos íntegros y ortodoxos.
Si el Papa –y los Obispos papólatras rechazan por herética la obra de la FSSPX contradicen la voluntad de Dios. Así de sencillo.
Y como el mundo vaticano está encaminado al revés. La
FSSPX , aunque ya tiene decidido seguir obedeciendo la voluntad de Dios, tiende
caritativamente una mano al Papa para que nombre a esos Obispos, y recomponga
su imagen aceptando el deseo de la
Iglesia de siempre.
¿Quién sería entonces el cismático, el rebelde, el protestantizado?
Parecería que el Papa yanqui pretendería ver con buenos ojos la formación de
nuevos sacerdotes mundanizados que vivan todas las tentaciones del mundo. Al
estilo Hollywood, alegres, exitosos, pintudos.
El Vaticano está asustado pues huyen los católicos de sus
iglesias “mamarracho”. Y recurren a satisfacer el deseo de las masas
abandonadas en su catolicismo mistongo. Pero esta no es la misión que les fue
acordada y la que desean los fieles.
León XIV es un Papa que yo noto cada vez más puesto en el
cargo para salvar una imagen “cristiana” de los EEUU, que tanto necesita
actualmente luego de colaborar en la masacre de Gaza. Labor profundamente difícil por la carga
calvinista que exhibe, al haber sido sus fundadores masones y esclavistas y
luego monroístas, siempre agrediendo cínicamente. Y desde los últimos 80 años,
liberada políticamente es más evidente su desfachatado y odioso deterioro.
Quedamos siempre bajo la Misericordia de Dios, que nunca
nos abandonará. Roguemos para que nos sea leve.+
No hay comentarios:
Publicar un comentario