sábado, 4 de abril de 2026

 

EL PAPA NO ES INFALIBLE. Y PUNTO.

¿LA FRATERNIDAD SAN PÍO X ES CISMÁTICA; EXCOMULGADA; HETERODOXA; PROTESTANTIZADA; SECTARIA; DESOBEDIENTE?                     ¿O ES SENCILLAMENTE FIEL A LA IGLESIA FUNDADA POR JESUCRISTO PARA SALVAR ALMAS?

No hay posiciones conciliatorias.

Se continúa discutiendo repitiendo siempre con las mismas opiniones y acusaciones, dichas con buena o mala intención. De no acabar. El presente debate que proponen se centra en que la FSSPX desobedeciendo al Papa León XIV, aunque su obra sea meritoria y fiel a la Iglesia, se la debe excluir.

Pero éste, al igual que sus antecesores del Vati II se nota ambiguo, indeciso, como para dilatar su obligación de hacerse responsable definiendo su posición teológica, --que causa dudas--.Y por tanto, motivan perplejidad, asombro, desilusión, confundiendo a los fieles, que es lo que pretende el demonio. Los católicos deseamos que la palabra de Roma vuelva a ser clara, definitiva, sintonizada con la voluntad de Dios; para que sea nuevamente respetable. Y la FSSPX necesita una contestación valiente y sincera para decidir obedecer a la autoridad vaticana o a Dios.

Por otra parte hay obispos que se destacan por una lamentable ignorancia –-como durante el Concilio II--; son los maestros de las componendas, personajes lamentables, tibios, que quieren quedar bien con todos los que pujan. Pero optan públicamente por los argumentos respaldados por los dólares; que parecen estar de moda.

Todas las infamias que estos modernista arguyen contra la FSSPX se deben a que no obedece al Papa, y por tanto está fuera de la Iglesia. ¡Pero todas esas acusaciones rebotan sobre ellos mismos pues mantienen una posición protestante –por algo son modernistas-- contraria a la verdad secular católica!

Ellos dicen que se lo debe obedecer sólo por ser Papa, porque su palabra es infalible; es la palabra de Dios. Y lo peor es que decretan que el Vaticano II en su integridad es un dogma de fe. Esto es claramente inaceptable y absolutamente falso: el Papa es un hombre pecador como todos, aunque reciba mayor asistencia divina. Por tanto no todo lo que diga es infalible.

La obediencia es ciega pero no idiota, escribió el Padre Castellani: no siempre su Palabra es la de Dios.  La autoridad y las leyes que no están ordenadas para cumplir con la santa Voluntad de Dios, que es en definitiva la santidad de la religión y de la Iglesia y la salvación de las almas, son errores y abusos que no deben obedecerse. Al Papa se lo debe respetar (cum rezamos en la FSSPX) pero no se lo debe obedecer cuando se equivoca.

En el presente caso que nos ocupa, los modernistas arguyen una falsísima interpretación de la “infalibilidad pontificia” decretada por León XIII.

Pero, esta es una patraña demasiado evidente para ser negada, como reconocen algunos obispos. Pues el apostolado del santo Obispo monseñor Lefevbre se ajusta, a la Tradición, al Magisterio y al sentido común de los fieles. Y últimamente continúa la obra floreciente, pese a los obstáculos que le ponen en su camino.

Nuestro santo y querido Padre Castellani en “Cristo y los Fariseos (ed. Jauja, pg.185) –que tuvo que sufrir los maltratos de la Compañía-- en los siguientes párrafos sobre la obediencia, aclara definitivamente y sin tapujos la cuestión, pues glosa al santo fraile de Aquino, diciendo:

“Esta carta versa sobre la virtud de la obediencia… Pero puede no ser superfluo refrescar algunos conceptos de ella, basándose en la doctrina de Santo Tomás y la Escritura.

Estos conceptos son: la obediencia religiosa está enderezada a la perfección evangélica; sólo puede producirse en el clima de la caridad; y el abuso de la autoridad no solamente la hace imposible sino que constituye una especie de profanación o sacrilegio.

La definición de “obediencia” de Santo Tomás es “oblación razonable firmada por voto de sujetar la propia voluntad a otro por sujetarla a Dios y   en orden a la perfección”. Esta definición contiene claramente los límites de la obediencia porque no hay que creer, A.H., que la obediencia es ilimitada. Todo lo ilimitado es imperfecto. La obediencia religiosa es ciega, pero no idiota. Es ciega y es iluminada a la vez, como la fe que es su raíz y fuente. Sus dos límites son la recta razón y la Ley Moral.

Ambos límites están también fijados por San Ignacio al afirmar a una mano que físicamente es imposible asentir a algo absurdo, y a otra, que no hay que obedecer cosa en que se viese pecado, no ya mortal solamente, sino de cualquier clase. No se puede ejecutar virtuosamente cosa donde exista la más mínima porquería, relajamiento, vileza o claudicación moral.

Esto dignifica simplemente que ningún hombre puede abdicar su propia conciencia moral, como nota el Angélico en De Ver. 17,5, Ad.4m: “Cada uno está obligado a examinar sus actos según la ciencia que hayan recibido de Dios, ya sea natural, ya adquirida, ya infusa: pues todo hombre debe actuar según la razón”.¡ No podemos salvarnos al tenor de la conciencia de otro! ¡No podemos eximirnos de discriminar exactamente con nuestra razón el bien y el mal moral, uno para tomarlo y otro para lanzarlo! ¡No puede ser  nuestra guía interior la razón ajena: los actos morales son inmanentes y su “forma” es la racionalidad!”...

Concluyendo: si el Papa caritativamente no ordena Obispos para que la FSSPX pueda continuar su heroica obra de salvar almas, --contra la inexplicable oposición vaticana--, necesita imperiosamente más Obispos íntegros y ortodoxos. Si el Papa –y los Obispos papólatras rechazan por herética la obra de la FSSPX contradicen la voluntad de Dios. Así de sencillo.

Y como el mundo vaticano está encaminado al revés. La FSSPX , aunque ya tiene decidido seguir obedeciendo la voluntad de Dios, tiende caritativamente una mano al Papa para que nombre a esos Obispos, y recomponga su imagen  aceptando el deseo de la Iglesia de siempre.

¿Quién sería entonces el cismático, el rebelde, el protestantizado? Parecería que el Papa yanqui pretendería ver con buenos ojos la formación de nuevos sacerdotes mundanizados que vivan todas las tentaciones del mundo. Al estilo Hollywood, alegres, exitosos, pintudos.

El Vaticano está asustado pues huyen los católicos de sus iglesias “mamarracho”. Y recurren a satisfacer el deseo de las masas abandonadas en su catolicismo mistongo. Pero esta no es la misión que les fue acordada y la que desean los fieles.

León XIV es un Papa que yo noto cada vez más puesto en el cargo para salvar una imagen “cristiana” de los EEUU, que tanto necesita actualmente luego de colaborar en la masacre de Gaza.  Labor profundamente difícil por la carga calvinista que exhibe, al haber sido sus fundadores masones y esclavistas y luego monroístas, siempre agrediendo cínicamente. Y desde los últimos 80 años, liberada políticamente es más evidente su desfachatado y odioso   deterioro.

Quedamos siempre bajo la Misericordia de Dios, que nunca nos abandonará. Roguemos para que nos sea leve.+