miércoles, 29 de julio de 2015

¿Es el alma inmortal ?
Por el padre Hillaire en “La Religión demostrada”

¡La  delincuencia  es  imparable!

D
ecir que cuando uno muere, todo muere con él, es suprimir toda virtud, todo deber, toda religión. Y en verdad, si no hay nada que esperar, nada que temer después de esta vida ¿Qué interés podemos tener  en practicar el bien, el deber, la religión, a menudo tan penosos? ¿qué digo? El bien y el mal, la virtud y el vicio no son más que vanas preocupaciones y odiosas mentiras.

La virtud cuesta grandes sacrificios, mientras que el vicio agrada a nuestra naturaleza caída. Ahora bien,  si nuestra naturaleza se limita a esta tierra, si la virtud no produce frutos de felicidad eterna, si el vicio no acarrea dolores inconsolables para la vida futura, es una tontería sufrir tanto para practicar la virtud y preservarse del vicio.

Entonces fallan por su base la virtud, la familia, la religión, la sociedad. Si fuera cierto que con la muerte todo muere, el mundo se vería inundado por un diluvio de crímenes. El robo, el homicidio, las más vergonzosas pasiones, no tendrían barreras, porque se tiene, con frecuencia, la facilidad de escapar  de los gendarmes y de las prisiones.

Una sociedad que no cree en Dios, no en el alma ni en la vida futura, no respeta justicia ni moral. Verdaderamente, si todo se limita a la vida presente ¿porqué se ha de consentir que la autoridad, la fortuna, y los placeres sean para los poderosos?¿porqué la sumisión, la pobreza, la miseria y los sufrimientos han de estar reservados a las clases más bajas?... Si la vida futura es un sueño, el hombre tiene sobradas razones para buscar en la vida presente el gozo, su felicidad. Si no los halla, le asiste toda la razón para conquistarlo con la fuerza, las armas, la revolución. Y si fracasa nadie puede reprocharle el que se abandone a la desesperación y busque en le suicidio el único remedio posible que le queda.

ESCRITA HACE MÁS DE CIEN AÑOS, ESTA ES LA CAUSA PRINCIPAL DE LA VIOLENCIA Y LA CORRUPCIÓN DE LA SOCIEDAD ACTUAL.

Comentario nacionalista: Los abogados, psicólogos, etc., materialistas y ateos, jamás podrán erradicar la violencia y la corrupción generalizada, sin tener en cuenta las verdades metafísicas y religiosas sobre Dios y el ser humano.  En caso contrario, por más que aumenten en las calles y en las canchas   la cantidad de efectivos policiales  e instalen  todos los artilugios  técnicos, la delincuencia es imparable. ‘Cuando Dios no existe todo está permitido’; cuando la ley de Dios no rige la vida de un país, el único límite que se ponen los corruptos es evitar alguna sanción de la ley positiva; donde  los más poderosos, y la gente del gobierno, cuentan con todos los  recursos para evadirla; ¡porque ellos hacen las leyes!  ¡son siempre impunibles!  Además, si el poder político, causa ejemplar de la moralidad, es corrupto,  la delincuencia es imparable; y jamás se podrá  recuperar la paz, el orden , la seguridad... el Bien común, en definitiva.











domingo, 26 de julio de 2015

El Estado Ético y la moralización de nuestra juventud.

E
l padre Castellani escribió hace más de 60 años, en la revista Estudios, esta advertencia que nunca fue tenida en cuenta por los gobiernos ‘democráticos ‘ o militares, causando el envilecimiento de gran parte  del pueblo argentino, y principalmente de nuestra  juventud.

“Si el Estado argentino renunciase a ser Estado ético y degenerase en Estado económico –lo que Dios no quiera- las leyes sociológicas son ineluctables, antes de ser gobernados por mercaderes de afuera, preferiríamos que nos acorrale y nos meta en ringle algún militarote ‘de aquí’… en último caso”.

El Estado argentino actual, que nació en Caseros y sobrevivió como Estado económico, no ético, siempre gobernado solapadamente por ‘mercaderes de afuera’,  hace muchísimos años abandonó su obligación de decretar leyes moralizadoras; TAREA FUNDAMENTAL PARA LA CONSECUCIÓN DEL BIEN COMÚN, SEGÚN INSISTE SANTO TOMÁS DE AQUINO EN SU OPÚSCULO “SOBRE EL REINO”.

Uno de los aspectos que los gobernantes deben controlar  es la moralidad pública, incluso el buen gusto y la buena educación de las   ‘diversiones’ y entretenimientos. Los   gobernantes ‘demoliberales’ se desentendieron de esta obligación; control que ellos no podrían aplicar sin contradecir sus principios liberales… -aunque poco les importe los ‘principios’- . Y esta es una de las gravísimas  consecuencias  del liberalismo: no debe (por sus principios), ni puede  controlar nada ni a nadie.

HURONEANDO  EN  AGOSTO
+ Cuando la burguesía, inclusive los católicos ‘resfriados’ (como se nombraba a los ‘modernistas’ a mediados del XIX) viajan a París, vuelven exultantes, decididos a  que nos muerda la envidia, diciendo que admiraron los dos monumentos que, según la espiritualidad de ellos,  simbolizan la ‘dulce Francia’: la torre Eiffel y las tetas del 'Folis Berger'.  Técnica y lujuria. Más bajo no se puede caer. Más despreciativo a las glorias francesas tampoco.  Porque la   auténtica gloria de Francia,  es  la catedral gótica de Notre Dame; según  deberían considerarla los  católicos y aún los incrédulos, con algo de seso.

+ Y además hay otra maravilla, no francesa, sino eterna,  obra del ‘milagro’ griego; que absolutamente no puede dejarse de admirar: la Victoria de Samotracia, que nos espera a la entrada del Louvre. Claro, me dirán,  sin embargo, contemplándola  hay algo que  molesta; es que recuerda cuando las potencias europeas de la ‘libertad y la democracia’,  llenaron sus Museos rapiñando  obras de arte, amparados por su poderío bélico. Si recorremos los grandes museos de Francia, Inglaterra y Estados Unidos, los veremos rebosando obras de arte extranjeras, provenientes de países que por apremios económicos se vieron en la necesidad de venderlas por migajas o les fueron arrebatadas por la fuerza. Botines de guerra,  que los ‘aliados’, durante siglos,   usurparon para resguardarlas  para bien de la humanidad –según ellos dicen-.  Porque los ‘aliados’, los de Yalta, siempre actúan desinteresadaménte, y sus robos y violencias  se convierten en acciones meritorias.

+ De cualquier modo la Victoria de Samotracia está en París; se la apropiaron los franceses, con esos modales  exquisitos, que tanto envidiaba Sarmiento.  Cuando se penetra en el Louvre su presencia, allá en lo alto de la escalinata es impactante, imponente; esa diosa está allí, volando sobre las olas hacia nosotros, anunciando la triunfal buena nueva, gritando su alegría al pueblo que la esperaba ansiosaménte. Quizá, también, ¿porqué no?,  una diosa exultante haya volado sobre  la Confederación argentina anunciando con sonoras voces, en los corazones de los patriotas  expectantes,  el heroico batallar de Obligado.


¡¡¡DEMONIOS!!!
 
 

La degradación moral es empleada como sistema político revolucionario por  los marxismos.

Párrafos de la profética novela  ‘DEMONIOS’, del extraordinario escritor ruso Fiodor Dostoyevsky (Obras completas. Ed. Aguilar, t.III, 1347) donde narra la actuación  de ciertos personajes demoníacos que fueron predisponiendo el proceso revolucionario que gestó la espantosa tiranía comunista en Rusia. Para comprender en toda su  perversidad al comunismo recomendamos leer la novela completa.
Es de notar la similitud  con la corrupción impune, los ataques a la religión, el resentimiento organizado,  la desocupación, la violencia prepotente  e incontrolada, la miseria, etc. que hoy día están fomentadas desde el gobierno KK en muestra Patria, y que pueden arrastrarnos a una situación semejante a la rusa. Si Dios lo permite por nuestros pecados…

“Oiga usted: nosotros, al principio, armaremos tumultos –dijo Verjovenskii, atropellándose de un modo horrible, tirándole a cada momento a Stavroguin de la manga derecha-. Ya se lo he dicho, penetraremos en el mismo pueblo ¿No sabe usted que ya somos enormemente fuertes? Los nuestros no son solamente los que degüellan y queman, los que hacen blancos clásicos o muerden. Esos no hacen más que estorbar. Yo, sin disciplina, no comprendo nada. Porque yo soy un tunante, no un socialista ¡ja,ja! Oiga usted; yo los tengo contados a todos: el maestro que se burla  de Dios y de su cuna, ya es nuestros. El colegial que mata a un campesino para experimentar emoción, ya es nuestro. El jurado que absuelve de todos los crímenes, nuestro. El fiscal que teme mostrarse en el juicio poco liberal, nuestro, nuestro. Los administradores, los literatos, ¡oh, nuestros!, terriblemente nuestros, y ellos mismos lo ignoran. De otra parte la obediencia de los colegiales y de los imbéciles ha alcanzado su más alto grado; a los profesores se les ha reventado la vesícula de la hiel; por doquiera, una vanidad de proporciones desmedidas, un apetito bestial, inaudito… Sabe usted una cosa, sabe usted una cosa: ¿a cuantos cogemos con las ideicas ya preparadas? Cuando salí de Rusia hacía furor la tesis de Littré, según la cual el crimen era una locura; vuelvo…, y ya el crimen no es una locura, sino precisamente el buen sentido, casi un deber, por lo menos una noble protesta. Vamos ¿cómo no ha de matar el hombre culto si necesita dinero? Pero estos son sólo ligeras muestras. El dios ruso ha huido ya ante el alcohol. La gente se emborracha, se emborrachan las madres, se emborrachan los hijos; las iglesias están desiertas, y en voz alta se dice: ‘doscientos palos o saca un litro de aguardiente’. ¡Oh, deje usted que crezca esta generación! ¡Lástima únicamente que no haya tiempo para aguardar, sino, podrían emborracharse aún más! ¡Ah, qué lástima que no haya proletarios! Pero los habrá, los habrá, a eso vamos…

Lástima también que nos hayamos entontecido –murmuró Stavroguin, y echó a andar otra vez.

Oiga usted, yo mismo he visto a un chico de seis años que llevaba a su casa a su madre ebria, y ésta le iba diciendo unas palabrotas hediondas ¿Cree usted que eso me alegró? Cuando caigan en nuestras manos los curaremos… Si es menester, los enviaremos por cuarenta años a un desierto… Pero una o dos generaciones depravadas son ahora indispensables; de una depravación inaudita, ruin, en que el hombre se convierta en un ser asqueroso, cobarde, cruel, egoísta… ¡Ha aquí lo que hace falta! Y, además, sangrecita fresca para que se acostumbre…”





(Artículo publicado en el Boletín “PATRIA”, del Movimiento Nacionalista de Jujuy, febrero 1985)
CASEROS,  ROSTRO  DE  LA  PATRIA  DOLIENTE
Ernesto Heritier White

Más allá de toda valoración retórica que pueda darse al hecho circunstancial de perder o ganar un batalla, Caseros resume las cualidades de un hecho fundacional de la patria. A 133 años de distancia y a la luz de un análisis objetivo de nuestra historia en este largo período que incluye el último año vivido, preñado de aportes para avalar nuestro aserto; con el alma dolida proclamamos: ¡Caseros es el hecho fundacional de este pobre país nuestro!

Esta es la amarga realidad, que no podremos enfrentar  adecuadamente si no la definimos, para poder entender que quien la ha hecho posible es el régimen.

En un principio, fuimos capaces de conquistar una patria como Dios manda y los hombres ni discuten ni votan. Por eso tuvimos héroes, que con su sangre  sellaron el mandato de fidelidad a la esencia , sólido basamento sobre el cual es posible asentar una unidad de destino trascendente.

A partir de Caseros, se proclama: “Ha pasado la época de los héroes, estamos hoy en la edad del buen sentido” (J. B. Alberdi; Bases; Cap. XV), y esto significará, en buen romance, legalizar, institucionalizar y hasta sacralizar el régimen jacobino, liberal y masónico, insaciable en la demolición de los permanente, para así robarnos más fácilmente la patria.

A partir de Caseros pasamos a ser una colonia, renunciando a nuestros destino de Nación; y la gran política de los hechos, dio paso al régimen de las fórmulas universales expresadas en palabras altisonantes, de las cuales hoy cosechamos abundantes frutos podridos.

Digamos que en Caseros se produce un quiebre en la esperanza, quiebre en el cual las nobles metas quedan sustituidas por los más pedestres y mezquinos intereses utilitarios.

Nace pues una nueva nación, y hay en ese alumbramiento un episodio rico para la meditación de los simbolistas…

En un gesto de “exquisita fineza”, propio de la diplomacia brasileña, se designa en la comandancia del “Ejército Grande” (hubiera resultado peligrosamente urticante colocar un general brasileño, aún cuando le hubiera correspondido por aporte de efectivos), al Gral. Justo J. de Urquiza.

Mientras se concentraban en Gualeguaychu los contingentes del litoral, llega a ese puerto un barco de guerra brasileño a cuyo bordo viajaban dos argentinos ansiosos de plegarse  a las huestes “libertadoras”.

Previo las presentaciones y elogiosas recomendaciones del comandante de la nave al Gral. Urquiza, éste acepta que integren las columnas; el uno un joven coronel con fama de poeta se llama Bartolome Mitre, y revistará como artillero; para el otro de profesión “polemista”, se le crea el cargo de  “boletinero del ejército en operaciones”, que desempeñará disfrazado con un uniforme de coronel francés, y cuyo nombre era, Domingo F. Sarmiento.

Urquiza-Mitre-Sarmiento, he aquí el nombre de los vértices del triángulo, sobre el que se sustentará la nueva república programada en la oscuridad de las logias masónicas y que no podían estar ausentes en el campo de Caseros, puerta ancha de su futura  “gloria”.

Hasta aquí el hecho histórico de este encuentro de “hermanos”, podría parecer casual, pero se afirma su razón de causalidad, en la historia posterior al 3 de febrero de 1852.

Obtenido el triunfo y por un espacio de 22 años será ellos los encargados de sucederse en la conducción política del “nuevo estado”, que a Don Juan Manuél de Rosas le había demandado 20 años afianzar y consolidar en las “antiguas costumbres”.

Sin lugar a dudas Rosas, el más grande conductor político que ha producido el país en toda su historia, tenía conciencia lúcida de que Caseros no era simplemente una batalla. Caseros era el principio del fin de la Patria por él soñada en fidelidad al mandato de sus mayores. Este sentimiento queda expresado en un párrafo de su renuncia, escrita sobre el lomo de su caballo al retirarse vencido del campo de batalla. Dirigiéndose a la legislatura que lo había elegido reiteradamente decía:

“Si más no hemos hecho en el sostén sagrado de nuestra independencia, de nuestra integridad y de nuestro honor, es porque más no hemos podido…” ¡Con el sol que caía ese atardecer sobre el campo de Caseros, se diluían en las sombras de la noche, la independencia, la integridad y el honor de los argentinos!... Y el centauro herido, tenía más que razones para inteligir que así era.+



Federales  y  Unitarios

Debe tenerse muy en cuenta que la llamada “lucha entre unitarios y federales” es una denominación ficticia, ya que no se trataba de la entablada entre dos ’partidos’, de parecido caudal, arraigo y popularidad. No, era lisa y llanamente el pueblo argentino –“federal”- , hostigado por una minoría insignificante, manejada por las “Logias”, sostenida por el capital internacional (Francia e Inglaterra), respaldada por la diplomacia de Londres, París y Río de Janeiro y apoyada, posteriormente, por las fuerzas armadas, de  Francia primero, Francia e Inglaterra luego, y por último de estas dos potencias más aventureros (Garibaldi) y Brasil.

Párrafo del excelente libro  “Rivadavia, un capítulo de nuestra vera Historia”, de Edgard Pierotti



Comentario nacionalista: el enfrentamiento entre federales y unitarios, enraizado ya en la época colonial entre encomenderos y misioneros, según enseñó el padre Castellani, persiste hoy día;  aunque la que era una mísera y demencial minoría hoy cuenta con una masa engañada por los logistas. . Sólo la aparición de un Caudillo podría reflorecer el patriotismo argentino del pueblo jerarquizado.

viernes, 3 de julio de 2015

Sigo huroneando en Junio
* Cuando denunciamos   a la  'democracia' , nos referimos únicamente a la 'democracia' liberal, que gobierna  atrozmente nuestro país desde muchas décadas atrás. Donde está incluida la 'democracia' marxista. Los nacionalistas no somos ni totalitarios ni  fascistas, como las bandas de los trapos rojos, de los verdes y de los multicolores; con el 'Che' y con Tupac, proclaman para mantener vigente el chivo expiatorio que cargue con sus delirios y sus fracasos políticos. La 'democracia' liberal -y la marxista- de democracia tiene solamente el nombre; porque funciona como un gobierno absolutista, prepotente, cipayo, que le sirvió para  mantenerse tanto tiempo en el poder. Donde la participación política popular es una ficción, mediatizada y anulada por los partidos políticos. Debería restaurarse una democracia orgánica, fuerte pero no arbitraria; respetuosa de la Tradición y de sus  características esenciales;  dando participación política preponderante a los 'cuerpos intermedios'; democracia auténticamente nacional, que tenga  sus raíces históricas en el federalismo, y no en el descalabroso unitarismo liberal..

* En el Canal deportivo ESPN que transmite la TV -insisto en destacar las perversidades de la TV porque es la auténtica pedagoga popular- , pasan diariamente partidos de beisbol; inclusive de futbol americano y lucha. Al proyectar tenazmente esos deportes, que carecen practicamente de adeptos en nuestro país, pensé ¿cómo es posible que un canal transmita diariamente  deportes yanquis con pocos interesados en verlos? Ciertamente ese Canal no pretende usufructuarlo económicamente, pues en tal caso proyectaría espectáculos deportivos  más populares; y si tuviera alguna inclinación filantropica, podría difundir ciertos deportes casi olvidados para alentar a los deportistas nacionales que los practican, beneficiando al deporte argentino; y que serían vistos con interés por los televidentes.¿Cual es la razón, entonces para que proyecten con tanta insistencia esos deportes ajenos? Si no son intereses económicos ni deportivos, son políticos.  Yo no entiendo nada  de los tejes y manejes respecto al funciona,miento de los canales televisivos,  pero sospecho que está subvencionados por dinero yanqui., para  asegurar la 'americanización' de nuestro pueblo. ¿Qué significa 'americanización? Que debemos consumir frenéticamente  las 'marcas', las modas, también los deportes, y todas las inmoralidades que nos envían nuestros 'hermanos mayores' desde Hollywood; aborregando aún más a nuestra juventud 'rebelde'.  El deporte es una actividad importantisima en la vida moderna, y ellos lo quieren controlar; tal cual sucede en su propio país. Tienen el mismo propósito que los comunistas. El deporte da prestigio político, dentro y fuera del país, y si está bien organizado, ayuda a 'manejar' políticamente pueblos enteros.