EL
PAPA YANQUI
¿Por qué tomó el nombre de León XIV? Nos interrogábamos
entre amigos ¿Acaso para regalarnos con magníficas encíclicas semejantes a las
de su homónimo? Hay que dar tiempo al tiempo. Pero, a mi modo de ver será una
espera inútil. No lo creo capaz de acusar al imperialismo de su propio país, sometido
por el sionismo, que orienta y financia al gobierno USA desde mucho tiempo
atrás; causando la enemistad entre las naciones.
La mayor injusticia que se comete contra ellas, sin que
nadie de los que deberían se oponga, --porque al imperialismo lo sostiene la
finanza internacional-- es violar por la fuerza de las armas sus soberanías,
para robarles sus bienes naturales, y dejarlas en la miseria, en nombre de la
“democracia y la libertad·.
El tibio y burocrático reclamo por la paz de León XIV es un
escandaloso y disimulado apoyo al sionismo, pues ante la masacre en Gaza
debería denunciarla a los cuatro vientos; hablando claro, virilmente, aunque
significase acusar la barbarie cómplice de su propio país. Igualmente no
debería obviar la invasión conjunta a Irán, para formar el Gran Israel; paso
previo a la intención judía de dominar el mundo.
Quizá, entonces, León XIV , con sus omisiones querría advertir
que pretende imitar y continuar con el intento de León XIII de implantar algo
semejante al “ralliement”, para permitirle transar y convivir leal y
pacíficamente con el gobierno imperialista y criminal de EEUU. ¿Gobernará en
tal caso a la Iglesia de acuerdo a sus ideales modernistas y ecuménicos satisfaciendo
a los amos yanquis/sionistas?
Mons. Lefevbre (“Le Destronaron”, pg. 57) expone las
consecuencias del “ralliement” de León XIII. El “ralliement” “provocó una catástrofe política
y religiosa” en Francia. Fue “la aceptación leal”, participación propiciada por
León XIII al régimen republicano francés. Significó la quiebra del monarquismo
francés y el ahogamiento de la resistencia más puramente católica”, ante el laicismo masónico. Así
sucederá siempre que se relegue el Reinado de Cristo sobre las naciones para
amoldarse a una doctrina herética. Como el anarco-liberalismo.
Esto es una hipótesis, claro está, pero sería realizable estando,
pues está, en la línea histórica de los Papas del Vati. 2, con la
característica oscuridad hacia la Fe verdadera y la firme inclinación al
ecumenismo. Ojalá me equivoque y me sorprenda y se decida a denunciar a viva
voz al imperialismo; dando fin a la nefasta influencia yanqui en el Vaticano. Hay
que darle tiempo al tiempo… ¡Y rogar para que, mientras tanto, Dios proteja a
la Iglesia y a nosotros! +
***
¡¡¡ES PARA
NO CREER!!!
Hablando de ecumenismo y de la unanimidad de los Papas
modernistas del Vati. 2 comento una noticia (You Tube) tan absurda y
disparatada como un cuento de hadas…negras. Imaginada o vivida y narrada por el
delirio de su protagonista.
Luego del Vati.2 los misioneros comprendieron que con el
ecumenismo el apostolado no tenía ya razón de ser. Ya no interesa a quien se adora, pues todos
somos salvos, gracias a Juan Pablo II y su Asís.
Pero ¡Oh sorpresa! Cambió el rumbo de la nueva teología
vaticana y se comenta que será beatificado un misionero español, monseñor
Lavaka, (QEPD), que imbuido de ferviente ecumenismo indigenista se ofreció para
investigar y hacer conocer los secretos religiosos ocultos de ciertos aborígenes
del Amazonas.
Acompañado de hermanas claretianas, monseñor se introdujo,
con su bagaje ideológico modernista, --Teología de la Liberación, “culto”
indigenista a la Pacha mama, moral de situación, etc. -- en las entrañas de la
selva amazónica ecuatoriana para “misionar” a los aborígenes, o más bien,
aunque suena absurdo, deseando ser catequizado por ellos; con la “verdad”
recóndita y ancestral.
El sarcasmo
burlesco es la única manera de comentar las escenas extrañas, asombrosas y demenciales
que él mismo describe descaradamente en su libro autobiográfico, ajenas por
completo a la moral cristiana y al sentido común. Esto origina que sintamos por
él lástima, desprecio, repugnancia .¡A los extremos de bajeza puede llegar la
vida del que vive en el error; adquirido seguramente en el seminario modernista
!
Monseñor consideraba, en su cerebro configurado por el
cuento de la Pacha mama, que el “nudismo” tenía un valor místico por su pureza originaria;
era el secreto, la esencia del indigenismo. Imaginó que era una postura
litúrgica de un culto primitivo, inocente y espiritual, no contaminado por la
civilización ni por el pecado.
Entonces asumió la desnudez de los aborígenes,-- guardada
por ellos celosamente a través de miles de años--, creyendo estar viviendo como
Adán en el Paraíso terrenal, donde podría desentrañar los misteriosos orígenes
del cristianismo, allí ocultos. ¡Ellos pueden enseñar religión a los
cristianos!
*
Ahora trataré de amenizar el relato de sus aventuras con
algunas situaciones que imaginé, que “necesariamente” deben haber ocurrido como
las cuento; pues respeto los comentarios que él mismo describió en su libro. Y
principalmente que emanan de la famosa foto donde aparece públicamente desnudo
y sonriente junto a cuatro “amiguitos”; pues sólo un tranquito más y conocería
el misterio de la vida y de la muerte.
El misionero parece que andaba casi perdido, --acompañado
por unas cuantas monjas--, en lo más recóndito de la selva cuando se enfrentó
con una bandada de jóvenes indígenas completamente desnudos. Saludó cortésmente
y a las chicas les espetó: ¡qué horror! mujeres desnudas! ¡cubran esa impudicia
que se van a resfriar! Y a los muchachos: ¡ustedes son una monada, no se van a
resfriar! presagiando lo que iba a suceder.
De acuerdo a su ideología indigenista tenía la obligación
de compenetrarse, adaptarse, asimilarse completamente al estilo de vida
aborigen, para convivir con ellos y como ellos y aclarar el misterio… ¡y se
desnudó al llegar a la toldería! ¡
Así creyó
completada su asimilación, sin pensar que era solamente un modernista ridículo
disfrazado de indígena; un indígena de pacotilla, con una carga abrumadora de
televisión e ideologías ridículas. Fue considerado un extraño en ese ambiente
selvático salvaje y maravilloso; una naturaleza que puede, si no se la conoce y
respeta, afectar los nervios y provocar accidentes graves.
Si él estaba completamente desnudo frente a las monjas, ¿Cómo
lucirían ellas? Inmediatamente la tribu entera lo rodeó curiosamente, pues sus
vellos – los indios son lampiños—y su piel blanca y sus maneras afectadas y
dulces excitaron a los varones que se le fueron acercando para tocarlo y acariciarlo.
Lo de dulce no era por su sabor culinario, pues no pretendían meterlo en una
olla, sino por sus miradas insinuantes y actitudes delicadas. El misionero se
asustó un poquito: eran muchos, pero él no se iba a amedrentar, y comenzó muy ufano a devolver las caricias… porque también
esa costumbre la debía respetar hasta el fin. Las chicas mirarían decepcionadas:
no hacía “apostolado” con ellas.
Pero los aborígenes no eran tontos, para ellos que
sobrevivieron con características biológicas apropiadas durante miles de años,
en condiciones precarias e inhóspitas ¿que pretendía ese intruso que llegaba
con ínfulas de gurú? Completamente ajeno a las tradiciones, costumbres, modos,
actitudes tradicionales adquiridas desde tiempos inmemoriales.
Como no tenía alma de misionero, despreció a los
indígenas que, como hijos de Dios, seguramente lo hubieran recibido como a un
ser “divinizado” si se hubiera presentado con sotana raída y en la derecha
alzada la Cruz del Redentor; continuando el maravilloso apostolado de los
misioneros que evangelizaron América. O quizá lo hubieran lanceado, pero
hubiera quedado una semilla de santidad que Dios hubiera podido brotar; como
siempre ocurrió;
¿Fue programado su viaje especialmente a esa tribu,
conociendo de antemano sus costumbres, o llegó casualmente a ella? Pero fue
justo la más apropiada para desarrollar su mentalidad alucinada de “pacha
mamero”. Era un “viejo verde homosexual” comentaron algunos.
Vivió feliz hasta que una mañana lo fueron a buscar; al oírlos
saltó de la cama, donde dormía con una de las monjas, a las apuradas, desnudo,
gritando ¿Dónde están mis pantalones!?
Y basta de detalles sórdidos; que son de imaginar. El que
quiera atormentarse y divertirse lea su libro.
En otro viaje, el 21 de julio de 1987, acompañado de la
monja Inés llegó a la selva en helicóptero. Cuando fueron a buscarlo al día
siguiente lo encontraron muerto a lanzazos. La muchachada no sabía cómo
sacárselo de encima. No se mencionan conversiones ni secretos recónditos
descubiertos. Nada de nada. Luego de divertirse con él, se cansaron y lo
mataron. ¡Otra inocente costumbre que no llegó a descubrir!
Así como llevaron
al Vaticano un muñequito de la Pacha mama, -- impulsada por el Tucho y el León
para ponerla a la par de la Santísima Virgen- -; es posible que lleven a unos
cuantos muchachos y chicas de la tribu, para solaz de los cardenales
modernistas. Y para contar con otra secta en la próxima reunión ecuménica de
Asís. Este Museo de los horrores se está poblando con seres que develarán misterios
sobre el cristianismo, hasta hoy ocultos.
Ahora monseñor
Lavaka es famoso, ¡y quizá León XIV lo beatifique por su extraño ecumenismo.
***
¡¡¡ GRACIAS A DIOS !!!
Considerando el persistente desprecio y agresión del
Vaticano 2 contra la FSSPX, con su
política demoledoras y “sucia”, temía que la FSSPX picase el anzuelo que le tendía el taimado “Tucho”
para comenzar un diálogo interminable con
el fin perverso de desestabilizarla y agotarla; hasta que ya –en la ruina
humana-- no necesite nuevos Obispos: ¡desaparezca!
Es posible conjeturar que el Vaticano modernista viendo
su obra aceleradamente maltrecha, alargue el desencuentro para evitar doblegar
su orgullo reconociendo y admitiendo, frente a frente, el triunfo de la FSSPX.
El diálogo propuesto por el Vaticano es absurdo, indecoroso
y prepotente, exigiendo como condición excluyente que la FSSPX acepte
totalmente el Vaticano II y su espíritu. Esto significa que debería abandonar
la Tradición milenaria de la Iglesia
contraviniendo los deseos de su fundador: monseñor Lefevbre, de toda la
Tradición y de los fieles.
Al fin el Tucho se está tragando la bilis. Pues se oyó la
voz clara, definida y terminante, --sí sí no no – de la FSSPX poniendo la
situación en sus justos y verdaderos términos; una voz que ya no estamos acostumbrados
a oír en el Vaticano. No es la FSSPX la que debe aceptar el Vati. 2 y su
espíritu, sino el Vaticano es el que, debido a sus errores y novedades
grotescas, debe retractarse por los estragos trágicos que ocasionaron a la
Iglesia, y que están a la vista. Contra hechos no valen argumentos.
Fue una voz clara, viril, motivada por la Fe, la Esperanza
y la Caridad para continuar salvando almas. ¡La Iglesia de siempre continúa viva!
¡Gracias a Dios!
Por último, el planteo insidioso del Vaticano descubre
que su propuesta es idéntica a la que EEUU está aplicando contra Irán. ¿El
terrorismo político yanqui imitado y aplicado en el Vaticano por León XIV
contra la FSSPX? Si los países avasallados y ultrajados no aceptan las
pretensiones totalitarias yanquis, les sobrevendrá el aniquilamiento y la
muerte, amenazó Trump. Sin intervención diplomática, ni discusiones ni polémicas.
Calladitos y obedientes. Los problemas lo solucionan la punta de las bayonetas…
o los dólares.
Pero la FSSPX obedeció a Dios antes que a los hombres. +
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