¡EL ODIO GOBIERNA EL MUNDO!
¿POR QUÉ TANTO ODIO A
LA IGLESIA, A LA TRADICIÓN, A LA SANTA MISA, A LA EUCARISTÍA, A LA SANTÍSIMA VIRGEN…?
¿POR QUÉ TANTO ODIO SOCIAL? ¿POR QUÉ TANTO ODIO INTELECTUAL? ¿PORQUÉ TANTO ODIO
A LA VERDAD, AL BIEN Y A LA BELLEZA? ¿POR QUÉ TANTO ODIO INTERNACIONAL?
¡PORQUE
EL MUNDO ESTÁ REGIDO POR LA PERFIDIA DE PERSONAJES ENDEMONIADOS QUE ODIAN A JESÚS, DIOS VERDADERO!
LA REVOLUCIÓN DE LOS ENDEMONIADOS SIN DIOS,
INICIADA EN ANTROS HERÉTICOS, TOMÓ CUERPO A FINES DEL SIGLO XXVIII, IMPIDIENDO
QUE LOS PUEBLOS SE BENEFICIEN CON EL SANTO ESPÍRITU DE JESÚS PARA QUE REINE EL BIENESTAR
POPULAR, EL BIEN COMÚN Y LA INDEPENDENCIA DE TODOS LOS PUEBLOS. DEJÁNDOLOS
EXPUESTOS A LOS CAPRICHOS Y LA AMBICIÓN DEMONÍACA DEL IMPERIALISMO LIBERAL
CAPITALISTAS:
LA FRATRIA SATÁNICA
USA, G.B. E ISRAEL
SE ABANDONÓ A JESÚS Y
SE DESENCADENÓ EL INFIERNO,
COMENZANDO EL REINADO DE LA DIOSA RAZÓN CON EL
CULTO A GRAN ESTAFA DE LA DEMOCRACIA LIBERAL. LA DIFUNDIÓ LA MASONERÍA JACOBINA
POR EL MUNDO ENTERO, JUNTO A LA AMORALIDAD DEL “PROHIBIDO PROHIBIR”. DESDE 1945 DOMINA LA VIDA ENTERA: LA CULTURA,
EL ARTE, LA POLÍTICA, PERIODISMO, SOCIEDADES Y PERSONAS. LUEGO DEL CONCILIO VATI. II TAMBIÉN LA
JERARQUÍA TRATA DE CONVIVIR FRATERNALMENTE CON ELLLA; AUNQUE ES UN INVITADO
MOLESTO E INDESEABLE PARA LOS SIN DIOS.
DESDE ENTONCES YA POCO VALE LA DIPLOMACIA EN
EL MUNDO: SÓLO SE DIRIMEN LAS DISPUTAS MEDIANTE GUERRAS INMISERICORDIES, AGREDIENDO
A LOS PUEBLOS SOBERANOS PARA APODERARSE DE SUS BIENES.
Pero
¿es posible creer que en el siglo XXI existan seres endemoniados que gobiernan
las naciones? ¿Es posible aceptar que los principios de la Revolución de 1789
fundamente la filosofía política actual, y la teología de la Iglesia
post-conciliar?
Si absolutamente, hoy día con el
martirio de palestinos en Gaza, se renueva el “exterminio sagrado” de “todo lo
que respira”, principalmente mujeres y niños, según narra el Antiguo
Testamento, ejecutado por seres endemoniados.
Es posible, también,
porque la degradación comienza cuando desde el “jardincito”, con dibujitos de
“Hollywood” y mascotitas “humanizadas”, a los niños se les “lava el cerebro” inculcándoseles
los perniciosos hábitos liberales que lo van “deformando”. Y así va creciendo su
edad y su estilo de vida libertario; hasta que es el “leitmotiv” de su vida, y
comprende que los límites morales son los que le impiden, por ejemplo,
convertirse en un cruel financista, o en un político ladrón o, en definitiva,
en un perfecto masón, --que es su sueño dorado.
Una vez pisoteados esos límites, pasa a
integrar el desgraciado conjunto de dirigentes endemoniados que impiden la
restauración Argentina. Malos hábitos comunes en los políticos liberales, renegados
de todas las raíces, con el cuento de la “democracia” capitalista y subversiva,
que lleva a la explotación popular en beneficio de los imperialistas, al remate
del territorio nacional, a la anarquía social…
¡¡¡CUANDO
LLEGAN AL FIN DEL CAMINO LIBERAL LOS POLÍTICOS APOSTATAN, Y DESAPARECEN CON LA BOLSA
PLETÓRICA!!!
Hay gradación, claro está, porque el
pueblo, igualmente sometido por la escuela laica y el periodismo apátrida
intuye que los políticos liberales nada resolverán. Aumentando la miseria vive
angustiado, engañado, rogando la intervención divina y deseando quizá sin darse
cuenta, de la necesidad de un gobierno patriótico, paternal y responsable, ejercido
por un Caudillo, o un Líder.
Mientras tanto empeoran las relaciones familiares
y sociales, pues al vivir la gente en un estado de desasosiego y de
presentimientos funestos, se acogen en un egoísmo que ya no respeta ni valora
ni, menos aún, ama al prójimo. Manifestándose en el trato cotidiano cuando se
actúa con mala educación, trato agresivo, desprecio, envidia… Herencia del
gobierno de los endemoniados; pues el pueblo siempre imita a los gobernantes.
*
El odio liberal y protestante a la
Tradición prevalece en las cumbres vaticanas, y por ende se extiende a los
sacerdotes “papólatras” sin discernimiento propio, pues no se debe obedecer
ciegamente lo que afectan la verdad y el bien. El Papa –a quien se le debe
acatar pero, en este caso extremo, que parece querer prohibir nuevos Obispos
para la FSSPX, se lo debe acatar, pero no obedecer, según válida expresión española
de Alfonso X el Sabio-- ; pues demora una resolución dilatoria, hipócrita y
maquiavélica, para no manifestar abiertamente su política modernista.
Continuando la línea
de sus predecesores del Vati II, León XIV niega que se esté la desacralizando el
catolicismo, y con unas palabritas de compromiso, se desentiende del derrumbe
religioso y de la convivencia pacífica y fraterna nacional e internacional.
Parece no ver el angustioso estado religioso y social, la ignorancia y amoralidad
de los fieles y de muchos sacerdotes; sólo ve lo que desea ver.
A León XIV le cuesta
desembarazarse del “yanquismo” como a Bergoglio del porteñismo. Debería anatematizar
al Estado yanky, quesegún fuentes confiables, sólo desea continuar las guerras
como medio de solucionar problemas internos –como ocurrió en otras ocasiones--.
De esta manera se ve en la necesidad de proclamar que la situación de la
Iglesia y del mundo es inmejorable, o al menos reformable en neta línea
modernista, para justificar el proceso modernista del Vaticano II.
Desde Juan el “bueno”,
Pablo VI, Juan Pablo II, y el resto de los nuevos papas, sin excepciones, ¿se “equivocaron”
fieramente cuando hablaron de la elevación religiosa, moral, cultural y
política del hombre actual? Sometidos por la ideología modernista, y faltos de
formación filosófica tomista (por sus frutos los conoceréis); estos papas, y
con ellos tatos cardenales parásitos, si admiten, a regañadientes, algún atisbo
calamitoso en el mundo y en la Iglesia afirman que se debe a no haber asumido
plenamente los principios revolucionarios del ’89 que orientaron el Vaticano II.
Y la solución que proponen es: más, mucho más ’89.
Otra paradoja absurda la
expresó Pablo VI cuando aconsejó tratar en un loquero a Monseñor Lefebvre,
siendo qué era él quien hubiera debido internarse, por sus indignas y falsas
declaraciones en la UN, por ejemplo. No quisieron escuchar ni leer a Monseñor
Lefebvre, porque se les hubiera venido la estantería abajo, al demostrar el
fracaso del Vaticano II.
Pero contra hechos no valen las
palabras, y la FSSPX invoca justificadamente
“estado de necesidad” de nuevos Obispos, para continuar salvando almas. Pero para los modernistas es más importante
salvar el “dogma vaticanista” que las almas de los fieles… y las de ellos
mismos.
En su libro “Le Destronaron”, donde explica magníficamente
la Doctrina tradicional de la Iglesia, Mons. Lefebvre trae la siguiente cita de
Mons. Gaume, referida al actual y permanente odio teológico contra la
Tradición, único que explica la calamitosa política vaticana:
“Si
arrancando su máscara le preguntáis (a la Revolución) ¿quién eres tu? Ella os
dirá: --Yo no soy lo que se cree. Muchos hablan de mí y pocos me conocen. No
soy ni el carbonarismo… ni el motín… ni el cambio de la monarquía en república,
ni en la sustitución de una dinastía por otra, ni la turbación momentánea del
orden público- No soy ni los aullidos de los jacobinos ni los furores de la
Montagne, ni el combate de las barricadas, ni el pillaje, ni el incendio, ni la
ley agraria, ni la guillotina, ni los
ahogamientos. No soy ni Marat, ni Robespierre, ni Babeuf, ni Mazzini, ni
Kassurth. Esos hombres son mis hijos, pero no yo. Esas cosas son mis obras,
pero no yo. Esos hombres y esas cosas son hechos pasajeros y yo soy un
estado permanente. Soy el odio de todo orden que no haya sido establecido por
el hombre y en el cual no sea a la vez rey y Dios. Soy la fundación del
estado religioso y social en la voluntad del hombre en lugar de la voluntad de
Dios. Soy Dios destronado y el hombre en su lugar. He aquí porqué me llamo
Revolución, es decir Subversión…”.
(nota del blog: si hoy actualizásemos la lista de personajes
que actúan o son “endemoniados” sería interminable: Netanyahu a la cabeza, Trump,
Churchill, Stalin, sacerdotes sin fe, artistas psicodélicos contra natura, profesionales
que sirven al oro y no al pueblo, políticos perversos que, en nuestro país
repudiaron y atentaron contra todos los valores, traicionando su misión, como
Rivadavia, Sarmiento, Alberdi, Mitre… etc…)
Hoy día horrorizados
por la masacre en Gaza, algunos “caídos del catre”, despiertan con el golpe y
comienzan a descubrir que existen seres dominados por un odio asesino, --desde
largos siglos atrás--. Estos “distraídos”, si continuasen dudando, deberían
recodar las palabras de Jesús a los fariseos, y leer Satán sobre la ciudad, de Bigne de Villeneuve (ed. Nuevo Orden).
DOSTOYEVSKY, en el
siglo XIX, conoció perfectamente el predominio del odio de los endemoniados en
la sociedad rusa, --que hoy ya rige en todas las naciones--, y así lo describió:
“¿No
sabe usted que ya somos enormemente fuertes? Los nuestros no son solamente los
que degüellan y queman, los que hacen blancos clásicos o muerden. Esos no hacen
más que estorbar. Yo, sin disciplina, no comprendo nada. Porque yo soy un
tunante, no un socialista ¡ja,ja! Oiga usted; yo los tengo contados a todos: el
maestro que se burla de Dios y de su cuna, ya es nuestro. El colegial que
mata a un campesino para experimentar emoción, ya es nuestro. El jurado que
absuelve de todos los crímenes, nuestro. El fiscal que teme mostrarse en el
juicio poco liberal, nuestro, nuestro. Los administradores, los literatos, ¡oh,
nuestros!, terriblemente nuestros, y ellos mismos lo ignoran. De otra parte la
obediencia de los colegiales y de los imbéciles ha alcanzado su más alto grado;
a los profesores se les ha reventado la vesícula de la hiel; por doquiera, una
vanidad de proporciones desmedidas, un apetito bestial, inaudito… Sabe usted
una cosa, sabe usted una cosa: ¿a cuantos cogemos con las ideicas ya
preparadas? Cuando salí de Rusia hacía furor la tesis de Littré, según la cual
el crimen era una locura; vuelvo…, y ya el crimen no es una locura, sino
precisamente el buen sentido, casi un deber, por lo menos una noble protesta.
Vamos ¿cómo no ha de matar el hombre culto si necesita dinero? Pero estos son
sólo ligueras muestras. Pero estos son sólo ligeras muestras. El dios ruso ha
huido ya ante el alcohol. La gente se emborracha, se emborrachan las madres, se
emborrachan los hijos; las iglesias están desiertas, y en voz alta se dice:
‘doscientos palos o saca un litro de aguardiente’. ¡Oh, deje usted que crezca
esta generación! ¡Lástima únicamente que no haya tiempo para aguardar, sino,
podrían emborracharse aún más! ¡Ah, qué lástima que no haya proletarios! Pero
los habrá, los habrá, a eso vamos…
“Pero
una o dos generaciones depravadas son ahora indispensables; de una depravación
inaudita, ruin, en que el hombre se convierta en un ser asqueroso, cobarde,
cruel, egoísta… ¡Ha aquí lo que hace falta! Y, además, sangrecita fresca para que se
acostumbre…” (Dostoyevsky, “Demonios”).
“EL LIBERALISMO ES LA
REVOLUCIÓN EN TODOS LOS DOMINIOS, LA REVOLUCIÓN RADICAL” (MONS. LEFEBVRE, “LE
DESTRONARON”). EL ODIO DE LOS SIN DIOS LO IMPREGNA TODO; DESVIANDO EL CAMINO AL
CIELO. ¡ALERTA! ¡YA IMPUSO LA DISCORDIA Y EL PECADO
ENTRE NOSOTROS, PARA ACABAR CON LA VERDAD, EL BIEN Y LA BELLEZA !
Estos
seres perversos –algunos de los cuales mencioné, de una larga lista
interminable-- son exaltados en la escuela liberal y en el periodismo sobornado
--por ser filo-judíos-- como paradigmas dignos de imitar por todos los
ciudadanos… (¡modelos infames que en nuestro país descienden del unitarismo!).
En
su libro: De Tumba en Tumbo. Ignacio
Anzoátegui, (ed. Theoría, pg. 52) con la gracia y la audacia del artista trae
esta notita que no resisto en entregar:
Aspasia, (los
dirigentes usan el “dogma” de la libertad de opinión para la exaltación de la
podredumbre).
“En la Grecia clásica la libertad sexual era una de las
tantas conquistas o, mejor dicho, derechos del espíritu humano, porque en
aquellos tiempos se ignoraba totalmente la existencia del sexto mandamiento.
Seamos fieles de una vez por todas con nuestras almas. Olvidemos, si es preciso
a Grecia y pensemos en nuestro siglo actual. Recordemos sólo que ayer la
prostitución era de la cintura para abajo y que hoy es de la cintura para
arriba. ¿es peor la primera que la libertad de opinión? ¿Es que el cerebro emputecido debe gozar de
mayores garantías legales que el puterío natural? ¿Por qué la policía de los
países presuntamente civilizados persigue a Lily, a Henriette, a Chouchou, a
Mimí y no persigue a Sartre, Camus, Simone de Beavoir o a Moravia? Misterios,
misterios, misterios de la cobardía. Pánico al papel impreso. Miedo de las
autoridades a ser tachadas de nazis”.*
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