domingo, 21 de octubre de 2018


HURONEANDO EN SEPTIEMBRE 2018.
¡Oh amor, cuantos crímenes se cometen en tu nombre!
+ Las damiselas feministas podrían fácilmente evitar degradarse como asesinas de sus bebitos, donándolos apenas el inocente vea la luz, a una familia que lo ame. ¿Porque no los dejan vivir? ¿Porque lo matan? ¿Porque no lo entregan? Sólo se explica por el odio de esas desalmadas a la maternidad natural y cristiana; son brujas asesinas y quieren serlo. Porque las brujas existen, y estas lo son realmente. Las abortistas no son mujeres normales, aunque nos quieren hacer creer que lo son, y que el aborto es una simple opción para vivir placentera y libremente. Ellas podrían hacer con su cuerpo lo que les viniera en gana, pero ofenden a Dios y al buen sentimiento de la gente, al disponer matar al inocente. Mejor aún, a su cuerpo podrían trasladarlo y perderlo en algún lugar recóndito de la China o África, sin retorno, para limpiar nuestro país de tanta basura.
+ El primer amor de estas chicas liberalizadas, es, naturalmente, su propio cuerpo, y esto me conmueve. ¿Puede haber un amor más intenso? Si, lo hay. Es el que profesa un famoso dirigente camionero, que ama tan profundamente a sus compañeros del sindicato, que quisiera poder abrazarlos, besarlos, y, si fuera posible palmotearles la cola, de acuerdo a la nueva costumbre porteña, a cada uno de ellos. Pero como esto es físicamente imposible, se conforma con sacar del bolsillo de cada afiliado un puñadito de billetes, como si fuesen reliquias de santos. Luego, sobre una mesa atestada de bolsos repletos con ese tipo de reliquias, las toma con un cariño enternecedor, las besa, las riega con sus lágrimas sentimentales, en un acto del más profundo misticismo cristiano, mientras les dice: te amo compañero; quédate conmigo para siempre. Pero como debe guardar las reliquias en alguna cuenta del exterior, por miedo a los ladrones, -¡o a la justicia!-,  al mes siguiente, como se le irán acabando las reliquias, vuelve a tomar otro puñadito de ellas, y así sucesivamente.
+  Mientras suceden estos hechos tan conmovedores, un grupo de señoronas puritanísimas, al unísono, -haciéndonos sospechar que se trata de una campaña organizada-, manifiestan otra variante de amor en las redes. ¡Oh, amor, cuantos imbecilidades se cometen en tu nombre! Cuando algún desalmado denuncia los robos y estafas cometidas por los compañeros KK, ellas gritan desaforadamente que es una agresión injustificada, plenamente política, y que los denunciantes deberían observar una actitud más comprensiva y cristiana. Y en el paroxismo de sus beatas intenciones, invitan a rezar novenas a la Santísima Virgen, para que cesen las infundadas injurias contra los probos gobernantes KK. Este amor sublime, etéreo, también me conmocionó, pero tanto, que noches pasadas tuve una espantosa pesadilla eodémica. Mientras dormía plácidamente, de pronto me desveló un rumor como de alas, agitadas por furiosas viejitas KK, que revoloteaban sobre mi cabeza, gritándome: asesino, desalmado, totalitario, etc.  Cuando las primeras luces del nuevo día iluminaban mis ojos, atemorizado, los entreabrí, pero ya las viejitas habían volado a sus tenebrosos cubículos. Si Ud es un escéptico, camarada, lo remito a Faceboc, donde leerá como expresan su amor estas viejitas, que tratan de negar la corrupción política, por amor incondicional al partido y a la honestísima líder. Y si a Ud se le ocurre manifestar su indignación por el atraco contra el país ¡buenos sueños con las viejitas!
+  También expongo el amor de un político a su pueblo. Leí en el gran diario argentino (Clarín, 9 julio 2017), que el señor ministro Julio De Vido, patriótico colaborador del 
gobierno KK, declaró que no necesita ninguna justificación por su conducta pública, pues durante 22 años, (¡a través de varios gobiernos que lo sostuvieron!), hizo muchísimas obras en beneficio y bienestar de la gente. Pero, por las dudas, ante el riesgo de que el juez no fuese un cófrade de la logia, sino simplemente un juez probo , denunció que aplicó en su política las órdenes del Poder ejecutivo. O sea violaron su innata honestidad obligándole a recibir coimas y sobornos. Y en el colmo de su ella “sentenció: Muchos cercanos a mi espacio y otros del oficialismo estoy seguro que no resistirían no ocho horas, ni 15 minutos de un allanamiento”. Pobre señor ministro, por obediencia a su jefa ensuciaba su límpida conciencia. Y por fidelidad a los tránsfugas que lo rodeaban no dio de ellos los nombres. Un verdadero mártir de la política democrática, que necesita consuelo espiritual, -no ayuda económica, como es obvio-.  Para lo cual, las viejitas KK, deberían comenzar a revolotear sobre las conciencias de los acusadores, para que desistan; y los sindicalistas deberían declarar un paro nacional, y los piqueteros cortar las calles, rompiendo y ensuciando, pidiendo al menos, entre todos, que una calle céntrica lleve el nombre del héroe don Julio De Vido, para dejarlo disfrutar en la patriótica compañía de los “hermanos” Sarmiento, Mitre y Kircherner.
+ Otro “amor” delirante: “El futuro no es heterosexual”, dijo una especie de andrógino, mostrando en la foto un rostro repugnante, de frustrado sexual, cuyas apetencias amorosas podrían oscilar entre las de Rodolfo Valentino y los placeres de Miguel de Molina. Clarín le dedicó una página con una foto a todo color, donde exhibe una sonrisa de pícaro canchero. Una cara que de mirarla asquea, expresando infamia, perversión, soberbia; como diciéndonos las monsergas de siempre: -yo probé todo, con hombres y mujeres, di y recibí por adelante y por atrás; sin prejuicios, absolutamente libre… ustedes no son más que frustrados sexualmente. Entre sus frases de antología, dijo: “no hay feminismo sin lesbianización colectiva”; o sea, el feminismo busca que todas las mujeres sean lesbianas. Luego, respondiendo a la pregunta: -¿Qué es lo primero que mirás a un tipo?- La cara, sin duda. Soy “carero”. La cara es la síntesis de muchas fuerzas internas. Últimamente también miro bastante los culos, pero antes no era así…”. Por supuesto, antes, seguramente, más que caras y culos, miraba golosamente hacia adelante. (Clarín, 18/12/2016), el gran trasto periodístico argentino, publicitando a este energúmeno, y no sólo por esto, es una gran enciclopedia argentina de pornografía e inmoralidad.   
+ Existe, además, un tipo de amor revivido de la revolución francesa, cuando imperaba la diosa Razón, encarnada en una bella damisela, que desfilaba en la catedral de Nuestra Señora de París, con oropeles y boatos, mientras la plebe entonaba himnos piadosos relativos al degüello de opositores, conformando un fastuoso espectáculo altruista de amor a la Humanidad. Una vez consagrado en el templo el famoso lema: Libertad, Igualdad, Fraternidad, aseguraban estos benefactores de la Humanidad que en el mundo reinaría la paz, el amor y la armonía, (entre los sobrevivientes, por supuesto). Pues, mientras se desarrollaba este fraterno acto litúrgico, donde se declamaban tantas bellas palabras e intenciones, pocos metros más allá, caía la cuchilla segando a decenas de miles de cabezas rebeldes, refractarias al Progreso y a las Luces masónicas. Porque para ellos no cabía sino aceptar el Lema, u ofrecer el cuello al verdugo.
Durante esos fúnebres acontecimientos tuvieron prioritaria influencia las logias masónicas. En realidad, la masonería es una secta perversa, encubierta y mentirosa, cuyo propósito es la desacralización de la religión, de la nación, y del pueblo argentino, eliminando sus raíces tradicionales, católicas e hispánicas, que la hicieron existir. Su “filosofía” se elaboró desde el judeocalvinismo anglosajón y su dirección política depende de Inglaterra, enemiga sempiterna del catolicismo y la hispanidad, por ser los fortines contra su intromisión imperialista. Por lo que podemos afirmar categóricamente que la masonería fue y es enemiga de nuestra Patria, tal como la historia lo documenta.
Luego del Vaticano IIº, de la mano de Juan XXIII, el buenazo, los masones se ‘aggiornaron’, y hoy día aparecen como inocentes corderitos, que balan en tono cordial y humanitario, proclamando nuevamente la fraternidad, la igualdad y la libertad, con las habituales intenciones farisaicas y las manos tan limpias como las de Pilatos. Ya no pueden engañar a las personas honestas, pues considerando lo que sufrió la humanidad en estos dos últimos siglos, gracias a la aplicación del equívoco lema, estos farsantes, si tuvieran buenas intenciones, deberían cambiar el libreto de la felicidad humana.      
El diario Clarín presenta el 9/7/2017, una foto con unas señoronas masonas, con sus mandiles y disfraces de carnaval mentiroso, y unos títulos despampanantes, mostrando unas enternecedoras sonrisas de alegría y felicidad, como obliga la demagogia protestante y democrática. Son simpáticas y tienen dinero, ergo son buenas, dice el vulgo... ¡Entonces la masonería es inofensiva! ¡Pero no todo lo que relumbra es oro! No dudo que sean amorosas madres, que no abortaron a sus hijos, y fieles esposas de sus masones maridos. Pero como esas falsas sonrisas de tablado, son el pasaporte indispensable para actuar en política, cuando las veo se me erizan los pelos de terror, imaginando que, tras ellas, se ocultan los fraudes y engaños que siempre traman los sectarios. En fin, que la masonería se ha puesto a la moda democrática. Prometiendo felicidad y prosperidad, lanzan el anzuelo para reclutar incautos, o votos, si Ud. prefiere, pues la técnica es la misma. Los candidatos a ser atrapados desconocen, –y se les oculta-, la negra historia de la secta; aunque también pescan ambiciosos que aceptan deshonestidades con tal de ascender.
Por ejemplo, leemos en el pasquín mencionado algunas de sus declaraciones: ellas “aseguran que las integrantes de las logias son personas comunes con sus trabajos y sus familias y eligieron ser masonas para descubrir la luz: Para descubrir la verdad...Y reiteran: La masonería para ellas es una escuela de vida: Nuestro objetivo es descubrir la luz, es decir, la verdad. Luego de la iniciación la sensación es la de volver a nacer”. Lindas e inocentes palabras, muy pegadizas, pero engañosas. Y aquí se descubre la inspiración judaica de la secta, pues en todos los “talleres” existe la “menorah”, la lámpara judía que ellas prenden para “hacer” la luz; la luz talmúdica, la luz de los iluminatis, por supuesto. ¡Luego de rechazar a Cristo! Porque “En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres; y la luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la recibieron”, dijo San Juan.
La señora gobernadora Vidal  no la recibió,  y se empeña en  iluminar el mundo con la luz talmúdica, pues se la vio en una foto, muy concentrada prendiendo las velitas del candelabro, cumpliendo con el rito sagrado de reverenciar a los judíos, que gratifican con muchos votos y dinero... Siguiendo el ejemplo del Papa actual, -y de Benedicto XVI-, quienes tampoco la recibieron; pues lo vimos al Papa peronista en otra famosa foto prendiendo el candelabro en compañía del ministro rabino Bergman, para iluminar el mundo con la luz talmúdica. ¡Nada de la luz de Cristo! Supongo que luego de ese gesto ecuménico tuvo vía libre para asentarse humildemente en el Vaticano.
Respecto a la prodigiosa, milagrosa diría, iniciación masónica, es también una parodia del bautismo cristiano, siempre con ánimo de desacralizar la religión, pues dicen que el rito litúrgico les renueva la vida, misteriosamente… “Luego de la iniciación la sensación es la de volver a nacer” (!).  No se menciona para nada la Gracia divina que recibe el catecúmeno durante el bautismo cristiano, pues el “fluido” cabalístico que reciben en la iniciación es suficiente para transformarlo en un ser más espiritual, adquiriendo todas las virtudes cardinales y teológicas que se adjudican; en tal medida que anulan las consecuencias del histórico Pecado original, llegando mágicamente a la humana perfección moral. Para mayor escarnio, tratando de aparentar un halo de misterio religioso, la masonería imita la liturgia católica, convirtiéndose en la mona de la Iglesia.
Luego de volver a nacer con la iniciación, “Los masones, como dicta la moral universal de la institución, son personas que buscan de manera incansable el perfeccionamiento en el plano espiritual y de las ideas, un progreso que, cuentan, se logra con el aprendizaje del método simbólico en los talleres masónicos: ¿Cuál es ese método desconocido? Es otro secreto más de los chamanes de la logia. Pero también hay otros métodos para perfeccionarse: “Algunos eligen ir a yoga o hacer deportes. Nosotros optamos por ser masonas, tan simple como eso”. Así de simple como eso. Sencillo y superficial el método y el nivel de espiritualidad pretendido; parece cosa de chiquillas curiosas la masonería femenina. Asombroso. 
Además explican que son muchísimas encaramadas en puestos públicos prominentes; y algunas permanecen en sus cargos a través de gobiernos con distintos signo político, aunque todos liberalísimos, todos del Régimen oprobioso, por supuesto. “Dicen que hay masonas en el gobierno nacional, en los diarios, en la tele y que ellas pueden reconocer a un hermano o hermana, como se llaman entre sí, por un gesto, por la forma de hablar, por un saludo o por palabras claves que no pueden revelar. Los hay por todos lados”. No sólo están en todos lados, digo yo, sino que, pocos o muchos, son los que orientan y dirigen la política liberal del Régimen, desde que usurpó el gobierno luego de Caseros.
Dicen también que tienen el propósito de abrir “las puertas del templo para intentar cambiar así ese estigma que todavía soportan cuando alguien las tilda de ocultistas”. Si fuera cierta esta intención, abandonarían la payasada de los gestos y palabras misteriosas y secretas, mencionadas en el párrafo anterior, empleadas ante sus familias y ante sus propios compañeros de trabajo, y actuarían abierta y sinceramente. Si ocultan su verdadera identidad y propósitos tras esas caretas, es para no develar la fuerza decisiva de la secta en la política nacional, su accionar solapado y sus propósitos inconfesables. El que tiene buenas intenciones de ninguna manera se oculta.
Y en el colmo de la desvergüenza afirman: “En la Edad Media los masones construían catedrales y templos o liberaban países, ahora luchamos por defender los derechos de todas las personas”. Todo esto es falso; con estas afirmaciones crearon una mitología fabricada a contrapelo, desafiando la verdad histórica y el sentido común. Ellos no construyeron ninguna catedral, pues sería absurdo aceptar que la hubiera construido una secta judeo/protestante. Y respecto a la defensa de “derechos”, son los derechos subversivos propuestos por la UN, para acostumbrar a la gente a reclamar derechos sin cumplir los deberes correspondientes. Derecho a subsidios sin trabajar, derecho a abortar, derecho a la violencia pública, derecho al libertinaje, derecho a los fueros, etc. etc.
Y otro absurdo mayúsculo imposible de tragar es que la masonería, o sea, la política británica, liberó países. Es la mentira más fragante y decisiva en la historia mundial moderna. Los piratas ingleses robaban, usurpaban, destruían y sobornaban, por el mundo, considerándose predestinados por Jehová para asi hacerlo; con la complicidad de los masones nativos. Durante la semana de Mayo de 1810, los masones criollos lucharon para liberarnos de España, y de nuestro arraigo hispánico, y someternos, en todos los órdenes de la vida, al imperialismo de la masonería inglesa. Durante el glorioso gobierno del Restaurador de las Leyes, pretendieron avanzar un paso más en nuestra dependencia, pero esta vez fracasaron, hasta que triunfaron con Caseros. Luego, los iluminados unitarios, imitando a los europeos, Sarmiento y Mitre a la cabeza, impusieron el hipócrita lema masónico de las bellas palabras, que ocultaba sangrientas intenciones. Y así fue como ante la resistencia del federalismo. lo asesinaron salvajemente; y con él defenestraron la auténtica política argentina. Despreciaban lo argentino, y promocionando lo anglosajón, dejaron las bases para la catástrofe nacional actual. Esta es la verdadera obra “liberadora”de la masonería en nuestra Patria.                                                                                                                                                                           
Las escuetas declaraciones de estas prominentes mandileras, feministas a ultranza y abortistas, fueron dichas con la cautela de quien trata de no decir una palabra de más que las comprometa, revelando las verdaderas intenciones de la secta, sépanlas ellas o no. Podemos deducir de las mismas, sonrisas y aparatosa liturgia aparte, que nada cambió en el accionar masónico. Actualmente la masonería propone públicamente un “amor” a la Humanidad, que es un puro amor a nada en concreto, tratando demagógicamente de rehabilitar su imagen. Pero como todo amor falso, resulta paradójico y sólo logran ensangrentar al mundo. Cuando estas señoronas masonas, semejantes a nuevas vestales de la despiadada diosa Razón, proclaman la Igualdad, la Fraternidad y la Libertad me corre un frío escozor por el cuello. ¡Oh amor, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!          









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