miércoles, 3 de junio de 2015

CELIBATO Y SANTIDAD
“Cuando el sacerdote  abraza el celibato por amor al Señor da una respuesta incondicionada a Cristo, que lo llama al seguimiento apostólico… sin duda que el celibato vivido con amor a Cristo no escapará al escándalo de la Cruz y por lo mismo será siempre incomprendido por el mundo” (Cardenal Höffner).

Anselmo Grün  es un fraile extravagante, que parece regodearse en esa postura  para llamar la atención, ¡Y vaya que la consiguió!  Visitó Argentina hace varios años promocionando sus libros con tanto éxito  que, con el apoyo episcopal, aún llenan los muestrarios de las librerías ‘católicas’.

Lo más perjudicial no es que se vendan, ni siquiera que se lean sus libros, pues peor daño intelectual no puede hacerse al ya deteriorado pensamiento de los católicos teledirigidos, por el liberalismo ¡Lo tremendo es que cuentan con la aquiescencia de la Jerarquía, según me aclaró una librera a la que fui a reclamar por vender esa basura!

Grüm es un típico fraile progresista -¿obsesionado sexualmente?- , de esos vanguardistas que opinan sobre temas ‘espinosos’, ya definidos y clausurados por la Iglesia, para lograr la promoción publicitaria que la TV Basura y los medios’ en general, otorgan a los disconformes y amargados, con tal que repudien y se burlen  del Magisterio bimilenario de la Iglesia.

El señor Mariano Álvarez Veloso, en el periódico ‘Cristo Hoy’, mayo 2006, escribió: “En uno de sus últimos libros ‘Luchar y Amar’, en el cual reduce personajes bíblicos y toda su riqueza a meros ‘arquetipos’ psicológicos de nuestro subconciente (siguiendo la tradición de Carl Jung, psicoanalista de marcadas tendencias esotéricas), en uno de su capítulos dedicado a Adán (rebautizado por Grün el hombre-mujer) éste defiende la homosexualidad como algo natural, diciendo que lo que enseña la Iglesia en su Magisterio acerca de ella es ‘mentira’ (textual)”. ¡Complaciendo a Maccarrone y sus remiseros, (¡o queriendo justificarse él mismo!, que todo puede suceder).

Además propuso lo que muchos heresiarcas exigieron : el celibato opcional; o sea que los sacerdotes se ‘ablanden’ ante el sexo, que traten de reprimir sus instintos sexuales entregándose a una alegre y ‘liberada’ actividad sexual;  controlando el sexo con mucho sexo. Decía el famoso homosexual (puto en buen idioma) inglés, Oscar Wilde: ”Las pasiones se curan abandonándose a las pasiones”. Los progresistas cristianos  consideraron esta tendencia : madura, caritativa, humana, aggiornada…

El padre Torres-Pardo (Instituto Cristo Rey) en carta al director del periódico Cristo Hoy le comentó: “Hemos quedado perplejos y con una honda amargura por el espacio que le han dado al p. Anselmo Grün. El ‘celibato opcional’ sería un cataclismo en la Iglesia latina pues no solucionaría el problema de fondo, que no menciona Anselmo Grün, cual es la falta de amor apasionado y ardiente por Nuestro Señor Jesús, por la Santísima Virgen, por la Santa Madre Iglesia, y por la salvación de las almas, en los sacerdotes que abandonan su ministerio, y que casi siempre coincide con un período antecedente de tibieza, frialdad y de ‘acedia sacerdotal’; consentida y ‘burocratizada’, que los ha convertido en ‘puros funcionarios’, renegando de su condición de pastores, amigos y hermano de sus hermanos, sedientos de Dios y de la Palabra de Dios… y sugiere al Director del periódico ‘Cristo Hoy’ una posición clara y valiente en su próximo editorial”.


Comentario nacionalista: resumo algunos errores de este  fraile ‘travieso, ‘alegre’:
+Niega el Magisterio secular de la Iglesia.
+Logró el apoyo de los obispos en Argentina, para difundir su pensamiento demoledor y pernicioso, que se ofrece en librerías y publicaciones del clericalismo oficial.
+Siembre dudas en asuntos ya definidos por la Iglesia queriendo convalidar a través del ‘libre examen’ meras opiniones personales en graves problemas teológicos, según su sentimentalismo irracional.
+Afirma una teoría absolutamente condenable: que la moral debe cambiar para adaptarse a las situaciones que plantea la ‘evolución histórica’.
+Se cree, como todos los ‘reformadores’, el elegido por Jehová  para cambiar el Magisterio bimilenario de la Iglesia.

+Es fiel discípulo de Hans Küng, el amigo del Concilio, de  J.P. II y de B. XVI, quien tenía el propósito de imponer, entre otros desatinos heterodoxos: el sacerdocio femenino, el rechazo a la infalibilidad pontificia, el aborto, el homosexualismo, la eucaristía desacralizada, el culto compartido con los protestantes, etc.